Y aquí tenemos a Vicent Marzá y lo que él representa. Conseller de Educación como gran logro de Compromís. Toque de fagina. El pesebre abre sus puertas. Pasad y redimiros.
30 junio 2015
VICENT MARZÁ, MAESTRO DE ESCUELA
Y aquí tenemos a Vicent Marzá y lo que él representa. Conseller de Educación como gran logro de Compromís. Toque de fagina. El pesebre abre sus puertas. Pasad y redimiros.
09 febrero 2015
LOS NUEVOS INDIANOS
Podemos. Cada vez sabemos más de ellos. Ya sabíamos la cueva de su origen. Una universidad, la Complutense, que en el mundo de la docencia tiene por delante más de ciento cincuenta claustros universitarios que la aventajan. Ahí es nada.
Se explica en parte la razón que sean los pasillos de la universidad madrileña los que se han convertido en cárceles de la memoria, donde mentes juveniles están encarceladas por mesiánicas promesas. Véase a vuelo de cron en el supuesto caso que la guardia pretoriana permita la entrada.
¡Listo el Hugo Chávez! Se enteró un día de su existencia y de quienes estaban dispuestos a cruzar el charco para “hacer las Américas”.
Conseguido su primer objetivo de cambiar la Constitución venezolana para perpetuarse en el poder, sólo le quedaba llenar sus propias arcas para el pueblo, pero sin el pueblo.
Como nación exportadora de petróleo y de primer orden, cobra lo que suministra; pero al poco tiempo aparecieron torres humanas necesitadas de lo más esencial para una supervivencia, que dicho sea de paso no encuentran. Televisión secuestrada y oposición entre rejas. Aire fresco de libertad, dicen.
Y el Hugo, como ahora el Maduro, negoció con voceras dispuestos a pregonar falsas excelencias caribeñas a cambio de que en su beneficio quisieran las Américas.
Puro trueque mercantil facturado a extrañas empresas, expertas en defraudar a hacienda. Si me elogias te hago de oro. Dijo un día Hugo a Monedero quien le contestó ipso facto ante semejante Visa Oro, poder puedo: ¡Podemos!
Podemos sale a escena pero por las catacumbas de la insidia a golpe de tuerca. Y en su camino, el núcleo duro de podemos será la nave de la desvergüenza.
Transmiten cánticos bolivarianos con abrazos de hermandad dividiendo a una parte de Europa que ahora llaman del Sur. Cobran minutas a precio de oro que nada tiene que ver con lo que reciben profesores docentes que ejercen desde la decencia.
Nuevos indianos emergen con trasnochados "cuentos del abuelo" que cuelan a un público entregado rendido a sus pies, cuales viejas adhesiones inquebrantables, que, hubo un día, llenaron calles y plazas al calor del rebaño.
07 enero 2015
DE LA LEPRA A LA CASPA CATALANISTA
Vicente Blasco Ibáñez en el año 1907 y desde su diario republicano El Pueblo alertaba entonces de la peste catalanista.
En la amenaza tanto endógena como exógena, advertía de los peligros que para los valencianos de su tiempo podía suponer, en un artículo de portada que viene al pelo en nuestro diario acontecer. Y entonces como ahora, también existía un grupo de "tontos útiles" (les decía) quinto columnistas en fin, a quienes Blasco Ibáñez definía como “catalanistas”, demostrando una clarividencia tal, que sólo lo hechos y el tiempo le han dado toda la razón.
Un siglo después, persiste el engaño y lo que realmente amenaza a nuestra personalidad, ya no es la peste, sino más bien “la caspa” que se ha venido filtrando en nuestra sociedad. Y lo ha hecho de forma cobarde, lamentable y desleal, a través de los más desprotegidos, en sus propias aulas de estudio, sirviéndose de la inocencia de los pequeños alumnos a quienes utilizan en su beneficio. Lamentable.
Ya no es pues la peste, sino la caspa. Ese mejunje que desde las hombreras se ha ido filtrando en las mentes de un sector de la sociedad valenciana para formar parte de unas creencias que han ido tomando cuerpo, como dogma de fe.
Una caspa que no tiene reparo alguno en construir el mayor genocidio cultural hacia nuestra identidad, tachando en su credo de un plumazo más de quince siglos de nuestra propia historia.
Blasco Ibáñez y en su primer trayecto literario se subió al carro del movimiento costumbrista de la época, interpretando a la perfección la problemática de la huerta, del mar y de la ciudad en unas narraciones que se excedían en su cometido, trasladándose también al ámbito de lo social. Y cuando quiso contar a sus lectores las originarias costumbres de nuestra tierra, se trasladó a Sagunto, donde, y desde “Sónnica la Cortesana” se ha ido acrisolando nuestra forma de ser con sus raíces iberas, griegas, fenicias, romanas, godas y más tarde musulmanas, de cuyos vestigios permanecen huellas que son visibles paseando por nuestra ciudad y su entorno.
Ahí está el origen de nuestro pueblo y no en siglos después con la alquimia del engaño por parte de unos cuantos investigadores forales que practican la técnica del bonsái.
Ni en territorio, ni en Reyes, ni en Cortes, ni en Fueros, ni en lo económico, ni en lo social, Valencia y Cataluña han compartido proyecto alguno por más que inventen los mercachifles del autobombo, portadores a la sazón de un ombligo con ínsulas imperiales.
¡Que inventen ellos! Decía Miguel de Unamuno.
Mucha, mucha caspa es la existente, deseosa por dividir a una sociedad valenciana, mayoritariamente española, que tiene muy claro cuál es el propio sentimiento arraigado en la población, que en su molestia para algunos y de forma ruin tratan de eliminar para sustituirlo por un proyecto condenado al fracaso. Pero del que mientras tanto se alimentan las “víctimas” de aquella “peste catalanista” que denunciara hace un siglo nuestro más universal escritor en prosa española y por ello mismo, valenciano de pura cepa.
"Victimas" que no tienen ningún escrúpulo en remar hacia una sociedad dispuesta al enfrentamiento y sólo en beneficio del sectarismo de sus talibanes.
30 septiembre 2014
EL LODAZAL RUIDO
La calle era un espacio abierto lleno de barro o polvo: el invierno o el verano hacían de las suyas, marcaban las normas y como hijos de la naturaleza, fango y arena, tenían la autoridad que les correspondía y que todos aceptaban. No había otra.
Y tras pasar páginas y páginas de nuestra historia, un buen día y en nuestro beneficio (al menos así se manifestaban quienes en ese momento mantenían su autoridad) piedra a piedra, adoquín a adoquín, se fueron pavimentando calles, plazas y avenidas. Lentamente, como correspondía a sus designios, incrustando cantos y aristas, entre argamasas a golpe de mazo, produciendo algún que otro ay en la rutina, para culminar en unos caminos donde el traqueteo era consustancial.
El pueblo estaba servido, satisfecho, contento: alfombras de piedras cumplían con su misión.
Sin embargo, un buen día, promesas de cambio anunciaron días de gloria y todo aquel adoquinado, producía quebrantos. Un río caliente de asfalto lo ocultó a nuestros ojos, cuando no destrozado, en sacrilegio por la piqueta que desmenuzaba aún más las antiguas esquirlas de las canteras próximas a la ciudad.
Nuevas capas han ido aumentando su espesor, como la lava entierra un pasado imposible.
Ahora más satinado, sí, más pulido, seguro, como enseña del silencio en la ciudad opuesto a la alharaca, que, sin embargo es ésta la que se impone, empujada por la autoridad, como antaño lo fueron los adoquines, hoy escondidos en nuestras entrañas, en obligado cumplimiento a la presión mediática que nos ofrecen.
Calzadas e ideas se van incrustando en nuestras vidas como cadenas kilométricas que de norte a sur pretenden forjar mentes a golpe de sueños imperiales, iluminados de “esteladas” pasiones que alumbran un imaginario colectivo, que, con sus cantos y aristas, están llamados a crear un puzle de confusión.
Un salto al vacío auspiciado por unos salvadores que nadie ha demandado.
Mazo y piqueta. Polvo y barro. Asfalto y lava.
La mesta en la ciudad, y sobre el lodazal ruido.
23 septiembre 2014
EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL, MI TEMOR
Confieso que me da miedo el Alto Tribunal Constitucional español, en su empeño de parecer cada vez más “bajo”, que en ocasiones lo consigue.
Un grupo de juristas que aún no han entendido la finalidad para el que fue concebido, que no es otra que concebir, sí, sí, concebir, la defensa de la Constitución Española.
El proceso soberanista catalán es un camino de mentiras lleno de trampas de dulces cepos, ensartados con cebos caramelizados de hiel.
Su mejor argumento es el “apesebramiento” de una juventud que en los últimos treinta años ha estado en su más completa indefensión, a merced de una clase política con ensoñaciones nacionalistas que ha fracasado en lo social, con el triste logro y en su beneficio de haber incubado el virus del enfrentamiento en una sociedad catalana cada vez más degradada.
Temo al Tribunal Constitucional porque no sería la primera vez que fallara en contra de su propia naturaleza, con gran desprecio a la ciudadanía a la que se le debe el mayor respeto, que sin embargo y en su ignorancia no exige, mientras se desplaza por la mesta de la ciudad en busca del pasto independentista al que se entrega esclavizado.
La quiebra de la convivencia nacional depende en gran medida de la fortaleza moral de sus miembros, los del Constitucional, que si uno sólo de ellos y en su jerarquía, fallara a favor del “derecho a decidir” de los catalanes, sólo uno, dejaría a pie de los caballos a la soberanía de la nación española entera, y renunciaría de inmediato a su propia razón de ser, a su dignidad.
19 septiembre 2014
EL CAFÉ PARA TODOS: VOMITIVO NACIONAL
Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, por decisión libre y de acuerdo mutuo, decidieron unir sus Reinos. La primera tenia problemas con “la Beltraneja” en su aspiración a heredar la corona castellana, mientras que el segundo se decidía por imponer su real criterio a los condes catalanes, señores feudales ellos, dispuestos a tener bajo su dominio a sus súbditos sin otras aspiraciones territoriales.
Carlos I Rey de Castilla, de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Murcia, Conde de Barcelona… etc, faenó decidido como Rey de España y con el único obstáculo en su feudo peninsular, de unas revueltas que en ningún momento exigían su desmembración. Iban por otros derroteros.
Felipe II amplió sus dominios y en España no se ponía el sol: Portugal, Filipinas y otras tierras anexas lo atestiguaban.
A Felipe III le gustaban los saraos y el valido duque de Lerma fue el primer corrupto español de la Edad Moderna.
Con Felipe IV, el Conde-Duque de Olivares, pese a sus buenas intenciones, tuvo la rémora de su torpeza y la insolidaridad de quienes deseaban conservar sus privilegios, pero en la mesa de los naipes nadie puso en juego la integridad nacional, aunque eso sí, por razones históricas los de Portugal tomaron las de Villadiego.
Carlos II, débil y enfermizo, fue muy querido por los catalanes y considerado por estos como un gran Rey.
Sin hijos, dejó la corona a Felipe V quien tan pronto llegó a España juro fidelidad a la Generalitat Catalana siendo correspondido en la misma manera. La Gran Alianza europea invadió España, que a la sazón tenia simpatizantes en Madrid, Barcelona y Valencia, regiones donde también Felipe V tuvo sus leales, enfrentados a quienes proclamaron como Rey de España al archiduque Carlos con tres palotes, quien tuvo su mayor número de partidarios en Cataluña, quienes a la sazón defendían su españolidad sin reivindicar cualquier otra alternativa. Como era lo natural.
Con Fernando VI España tuvo unos años de paz y sosiego, que por cierto los necesitaba.
Carlos III, borbón él, firmó el Tratado de Libre Comercio que catapultó a Barcelona hacia la prosperidad con gran satisfacción para la nueva burguesía catalana. Que por lo visto no se lo agradecen en la actualidad.
Carlos IV y Fernando VII significaron un desastre para la nación española, nación que por cierto, como en Fuenteovejuna, respondió bizarramente para expulsar de España al francés, con los heroicos puestos de Zaragoza, Gerona, Madrid, Valencia (donde un heroico “palleter” declaró la guerra a Napoleón).
A la muerte de Fernando VII, reinó en España Isabel II e isabelinos y carlistas se enfrentaron por la corona, pues la afición ya venia de antiguo.
Obligada la reina al exilio pero deseosos de mantener la corona, las Cortes proclamaron Rey a Amadeo de Saboya, pero asesinado Juan Prim en el momento de su llegada, político catalán de gran prestigio y su principal valedor, el monarca supo de la España cainita, abandonando la corona en emotivo e intelecto discurso de despedida.
España entró en guerras cantonales y otras quimeras, desembocando en una República camino a la penuria, afortunadamente salvada por una Restauración que hizo bueno aquello, del mal, el menos.
Alfonso XII dejó el asunto en las manos de Cánovas y Sagasta, y durante unos años el remedio funcionó razonablemente bien, pese a los caciques.
Sin embargo, a Alfonso XIII la Corona la vino ancha y pese a su noble empeño, le crecieron los enanos.
Primo de Rivera terminó con el paro, y las madres españolas le agradecieron que pusiera punto y final la guerra africana. Dejó fuera de juego a los políticos españoles, y estos, dedicados a lo suyo, optaron por recuperar el sueldo.
La II República llegó por derecho propio y con gran alborozo nacional, pero apenas duró 30 días. “El dedo de un soldado español vale más que todos los curas de España”, dijo Azaña quien se dedicó a mirar hacia otra parte desde aquel 11 de mayo de 1931. Hasta que fijó su atención en Casas Viejas. Contra el "seisdedos".
Perdió su prestigio por ello, y las mujeres españolas pusieron a la derecha al frente del Gobierno. No gustó demasiado la coalición de la CEDA y en 1934 tocaron bastos en España, especialmente en Asturias, con un “golpe de Estado” contra el Gobierno democrático, y la proclamación del Estat Catalá -por primera vez en su historia- por parte de Luis Company, que fue flor de un día.
El Frente Popular se presentó a las elecciones en febrero de 1936 y al menos lo tenia claro: “Si no ganamos en las urnas lo conseguiremos en la calle”, dijo Largo Caballero.
Meses después y con el asesinato del Jefe de la Oposición por las fuerzas del Estado, estalló la guerra civil, que no fue una, sino cinco: cuatro dentro de una que facilitaron el triunfo del bando nacional, unido en su victoria.
Llego el franquismo, la postguerra de inmediato, los referéndum con una adhesión del 95% al Caudillo, en similar porcentaje al del rechazo actual, el Plan de Desarrollo de López Rodó, y los grises en la Universidad.
España demandaba libertad y “Estatut de autonomía”. La Transición ejemplar tuvo su golpe de tos con Tejero, pero los campos de la piel de toro se llenaron de museos etnológicos, de frontones y de piscinas cubiertas.
Por las transferencias en Educación, Cataluña cambió de inmediato a 25.000 profesores de Historia en las aulas catalanas: el adoctrinamiento estaba servido y una nueva historiografía iba a embardunar las negras pizarras del mundo escolar.
En las Vascongadas ETA ha marcado los tiempos desde el principio y los “cuarenta de Ayete” abandonaron las playas donostiarras, palacio residencia del Generalísimo, por las tranquilas aguas del Mediterráneo.
El café para todos se ha convertido en la actualidad en un vomitivo nacional en cuyo remedio los españoles buscan su mejor receta.
Gestión o demagogia: he ahí la cuestión. La hora de la incertidumbre no sabe de Leyes de Tráfico.
11 septiembre 2014
EL DERECHO A DECIDIR Y LA DIADA CATALANA – EL DÍA DESPUÉS.
El derecho a decidir es inalienable a las personas; su único límite es en aquello que no les pertenece, sea dicho con toda claridad.
La soberanía del pueblo español está explícita en la Constitución y por derecho corresponde a todos sus ciudadanos. Carta Magna sin fecha de caducidad, tanto en cuanto su reforma corresponde a la mayoría parlamentaria del Congreso de los Diputados.
Los catalanes no tiene el derecho a decidir sobre aquello de lo que no son dueños, por idéntico razonamiento –se podrían citar a cientos- al que un propietario de una vivienda no puede decidir el abandono de la Comunidad a la que pertenece y actuar en solitario o con quien decida, obligado a la Ley de Propiedad Horizontal vigente, a la que están sometidos todos los vecinos, léase ciudadanos.
Y como usurpadores de la verdad histórica, celebran su “día grande” mediante el recurso de la mentira con la que “ilustran” desde la enseñanza oficial a la juventud toda.
Focalizan el tercer centenario con la supuesta “caída de Barcelona” en 1714, cuando lo cierto es que los partidarios del Archiduque proclamaron como Rey de España a quien tomara el nombre de Carlos III, a la sazón sin mencionar que Cataluña también tuvo partidarios del borbón Felipe V a quien la Generalitat Catalana juró fidelidad a su llegada a España.
Es decir, una “guerra internacional por la sucesión al trono español” la convierten en el principal motivo que justifica la independencia de Cataluña, lo que por si solo demuestra que más que la Diada catalana es la representación sainetesca de la Gran Mentira catalana (redundancia obligada) que se ha instalado en sus instituciones para emponzoñar la vida social de una región española, necesitada más que nunca de su higiene urbana y especialmente en el mundo de la docencia.
27 agosto 2014
¿SI ME IMPORTA UN HIGO?
19 agosto 2014
EL PANTALÓN CAMPANA
Hubo un tiempo que nos dio por llevar el pantalón campana. Todos llevábamos esas perneras que ocultaban los zapatos arrastradas por el suelo. Como a un centímetro escaso de él, no fuera a ser que se acompañaran de las inmundicias que abandonábamos sobre el camino.
El pantalón campana no tenía ninguna connotación política, ni imprimía carácter, ni distinción alguna, ni aireaba las piernas, algunas más velludas que otras, por lo común lo propio de unas herencias genéticas que nadie había demandado.
Pero ya avanzados los setenta causó furor la barba abundante, el pelo largo y el brazo en alto con el puño cerrado, que si corrías perseguido por los grises era lo más de lo más que te podía suceder (según algunos, pues lo cierto es que no eran en gran número, que todo hay que decirlo) y que como medallas cum laude sirvieron luego para hacer "carrera" merced a la tan rentable puesta a punto en tan azarosa década.
Han tenido que pasar muchos, muchos años, para que, los de la misma edad de entonces, merced a nuevas modas, huyan embozados lanzando piedras con las manos en proverbial y adiestrada guerrilla urbana, que en la actualidad ha ido in crescendo con ínsulas de algarada.
Cosas de la política que con el viento a favor ha logrado que la dialéctica del hemiciclo se haya trasladado a un campo de batalla sito en la ciudad, con trincheras de fuego gracias a ligeros contenedores, de facto escenificando un hábitat casi natural que por desgracia ha dejado ya de sorprendernos.
De tal guisa que no nos queda más remedio que aceptar tan gran berenjenal, aunque hayamos olvidado el pantalón campana, mientras que los pelos largos con barba marxista -ahora mutados al surtido look del perro flauta y con la complacencia de una sociedad que pese a ello los mira de reojo- hayan dejado de interesarnos. Salvo a unos cuantos.
La veleta gira y gira. Los vientos son los mismos, pero nuevas tecnologías y con mayor precisión, nos anuncian de su presencia mientras diseñadores “pret a porter” traman nuevas modas que ocuparan nuestra atención. El iPhone y el Ipad, la tertulia televisiva junto a la tele basura, todos a una como en Fuenteovejuna facilitan el camino, al tiempo que la publicidad nos entusiasma anunciando unas cremas depilatorias que darán mayor soltura a nuestras piernas con bermudas.
Pero la veleta, como les decía, gira y dicen que las modas vuelven.
Sí, sí, y hasta puede que la del pantalón campana.
14 agosto 2014
A TI TE LO DIGO
11 agosto 2014
EL PÁJARO DEL COLOR DEL ARCO IRIS
Se refería a un pájaro con el color del arco iris. De su pico partía una fina línea del color del vino que se estiraba entre sus ojos, y por el centro de su cabeza se prolongaba por la espalda hasta llegar a la cola que tomaba en toda ella su mismo color, pero con más fuerza.
Esta era su singularidad, a la sazón más singular aún, al pertenecer a una especie única no conocida en ningún lugar del mundo.
Un día, a su dueño, le llegó la sorprendente noticia de que en un lugar lejano, en lo alto de un monte sagrado conocido como del Azafrán, sito a diez días de vuelo, se sabía de otro pájaro igual y que por ser lugar de peregrinaje había llamado la atención a los fieles devotos.
Su dueño le dijo al pájaro del color del arco iris.
-Ve a su encuentro y cuando des con él, invítale a que regrese contigo. Os espero.
El pájaro cuya cola y como les decía era del color fuerte del vino, voló a su hallazgo y encontró a su hermano de la misma especie en la rama de un árbol.
Se posó junto a él y le dijo el motivo de su visita.
De repente, nada más escucharle, el pájaro del monte sagrado cayó muerto sobre la tierra.
El pájaro del color del arco iris regresó rápido ante su dueño para contarle lo sucedido.
-¿Has dado con él?- le preguntó nada más verlo.
Y tan pronto le escuchó, el pájaro del color del arco iris cayó muerto en el acto.
Sorprendido pero enojado, su amo, lo sacó de la jaula y lo lanzó contra el suelo.
Y fue cuando, el pájaro con la cola del color del fuerte vino, levantó su vuelo sobre la casa y supo de su libertad.
09 agosto 2014
LOS VIENTOS QUE SOPLAN
Las dunas las forman los vientos. Y no de una forma caprichosa sino siguiendo unas reglas fijas. Unas reglas escritas que nos llegan del estudio de unas fuerzas que se han ido presentando en sociedad fieles a los saltos térmicos con los que nos sorprende la naturaleza.
También los "vientos que soplan" condicionan nuestras mentes, nos presionan y nos sugieren, o mejor dicho, nos seducen, a seguir un sendero con multitud de alarmas que nos obligan a ello. Y no solo alarmas, sino también cepos.
Cepos que a nuestro favor nos obligan a circular en dirección prohibida y es cuando de repente el placer por contradecir las reglas nos excita, al tiempo que la rebeldía aumenta nuestra autoestima con el consiguiente influjo en la autoridad moral que por el derecho a decidir, tan en boga en la actualidad, nos otorgamos a nosotros mismos, sin que sea necesario la presencia de un tribunal que nos faculte su mérito.
Ni falta que nos hace.
Dunas ante la inmensidad de los mares con su agradable brisa, como también en el secarral del desierto que alucina nuestras mentes, sólo aliviadas cuando en su delirio se entusiasman ante el oasis redentor.
Vientos que troquelan dunas y mentes en un totum revolutum cual tormenta perfecta que se forja en nuestra presencia, asistiendo por ello y como convidados de piedra y en nuestra indefensión, ante un mar de mares, ora embravecido, ora calmado, en el que nuestro único interés es el de nadar y guardar la ropa, si la ocasión lo merece mientras tengamos resortes para ello.
¡En nuestra pajolera existencia podíamos imaginar de nuestra importancia y en la consideración que nos tienen!
Palabras, apenas palabras y al albur de los vientos.
06 agosto 2014
¿PODEMOS?
Al saltar de la litera y con sus pies descalzos en el suelo, Ismel, notó que el agua inundaba su pequeña estancia. Su misión de guardián de la bodega en la parte más profunda de la quilla le obligaba a pernoctar alejado de la tripulación.
Salió al largo pasillo y se dio cuenta que junto a una de las cuadernas de estribor, penetraba, aún con escasa fuerza, una brecha de agua en la embarcación. Surcaba perdida por el Antártico tras haber sufrido durante unos días la furia de una voluptuosa tempestad.
Ismel dio la alarma y tras comprobar los oficiales el alcance de la tragedia que se avecinaba, el capitán Meniot los citó en el puesto de mando. Tras informarles de la grave situación, una vez reunidos todos los datos, le dijo al cartógrafo.
-Coge los mapas y junto a un par de tus ayudantes os espero en mi camarote.
A allí sobre la mesa de trabajo dejaron una carpeta anudada con lazos que contenía planos de océanos y mares del hemisferio sur. Tras desplegarlos, apartaron el resto, extendiendo en la mesa tres cartografías que se correspondían con las aguas por donde navegaban.
-Centremos la situación a la que nos enfrentamos -les dijo el capitán Meniot que continuó impertérrito- Después de haber comprobado la imposibilidad de achicar el agua y de acuerdo con la estimación de mis oficiales, en unas diez horas la nave empezará a inclinarse y a partir de ese momento quedaremos en las manos de Dios. Así que no nos queda otra que buscar una isla próxima donde naufragar. Venga, abrid bien los ojos y tratemos de fijar nuestra situación para dirigirnos con los botes a ella. No hay tiempo que perder.
De vuelta al camarote y con el astrolabio bajo el brazo, el cartógrafo marco el punto exacto dónde se encontraban, dada su pericia en navegar sobre el papel entre grados y cuadrantes con el auxilio de reglas y el recorrido de un compás.
-Este es nuestro punto exacto. No hay tierra a la redonda. Estamos perdidos -dijo el cartógrafo fijando un dedo en el plano.
Cundió la alarma y el capitán Meniot, aterido entonces por el presagio, frunció el entrecejo y guardó silencio.
Los ayudantes escudriñaron con aplomo el mapa y una y otra vez lo recorrían con los dedos fijando cada centímetro del papel.
Las manos les temblaban y en la sequedad de sus bocas se manifestaba la angustia de su interior.
De repente, al cartógrafo ilustrado le salió un eureka leído en alguna parte y exclamó categórico un exultante vaticinio.
-! Salvados! Ahí está, una isla muy próxima. ¡Tierra!
El capitán Meniot le miró incrédulo, y pasó el índice de su mano derecha por el mapa, mientras que con la otra se apoyaba en la mesa.
-¿Estás seguro que daremos con tierra?
-Mi capitán, ¡podemos! – le contestó con energía el cartógrafo
-¿Podemos?, ¿seguro? -Dudó el capitán Meniot- Pues que sea una isla, porque si es una “cagadita” de mosca aviados estamos.
05 agosto 2014
EL TROVADOR IMPENITENTE
El historiador entre cafés de insomnios y con luces de luna llena, de muchas horas indagando por archivos y bibliotecas, que trata de llevar a sus libros hallazgos referentes a qué éramos y cómo vivíamos en años antiguos, ansioso en el saber de cuáles eran las penurias y disfrutes de nuestros antepasados desde un tiempo inmemorial, está en autorizada ventaja con el futuro lector, al igual que con quienes zambullidos en el cómodo sofá, atentos a la pantalla televisiva, visionan un histórico documental de TVE-2 o del canal Historia.
¿Están en desventaja los lectores u oyentes respecto al investigador? Sí; porque el tiempo de la narración pertenece al pasado, una época en la que el interesado y por razones obvias, no vivió en sus trincheras.
Sin embargo, cuando leemos o escuchamos referirse al pasado más reciente, al suficientemente próximo para haberlo conocido, el fiel de la balanza se equipara, se traslada de inmediato al punto cero y la ventaja del sagaz historiador se aminora.
Es el colmo de la desfachatez, cuando quien opta al "te cuento", nos habla de una época en la que él aún no ha había nacido, sin darse cuenta que el oyente que le escucha, sí la ha vivido.
Produce esperpento ver cómo nacidos después de mediados los setenta, que al cumplir sus primeros diez años apenas sabían lo poco o nada que les habían contado y unas décadas después lo que han leído, más o menos tergiversado, es alucinante que vayan a explicarle a otros lo que sí han conocido y en directo, con sus propios ojos, sin darse cuenta que estos han vivido el momento de los hechos, mientras que el trovador impenitente, ni estaba, ni se le esperaba.
Puro teatro que causa sonrojo cuando te das cuenta de jóvenes y obscenos tertulianos, que aceptan viejas retóricas de mercachifles, con la osadía añadida de vociferar de lo que no han conocido, y, precisamente, a quienes lo vivieron.
02 agosto 2014
REFLEJOS ANTE UN MAR DE CONFUSIÓN
Con el verano, estamos en un mar de profunda confusión. Lo único cierto es la trayectoria política del Jordi Pujol que, a semejanza de la sociedad feudal de sus ancestros, ha ido urdiendo para su familia el poder del dinero, toda vez que el que otorgaba la espada junto al mamporro era del Medievo.
Ni el Papa Borgia en el Vaticano se atrevió a tanto. Desde su Montserrat particular y a pie de la Moreneta -que si la limpiaran del mugre de los velones emergería su verdadero rostro- y que de forma análoga, al haber sentido Jordi Pujol el aliento policial en su nuca, le ha obligado a revelar su propia cara, anunciando el diezmo acumulado en mérito a su condición de padre de una patria, tan falsa e inventada como útil para sus fines.
En este mar picado de escondidas corrientes pintan vientos afines para el lienzo que se ofrece. Los depredadores de la voluntad ajena están en su salsa y nada más fácil que vender un corcho ante tantos alcornoques incitados a su demanda.
“España ens roba”, cuando lo cierto es que una retahíla de mostrencos trata de dejarla escuálida.
Los “hijos de algo” del XVII rechazaban el curro y los actuales hidalgos sueñan con embajadas y consulados sin dar palo al agua, gracias a un ADN de nuevo cuño pero con raíz identitaria de origen falseado.
“Esteladas y coletas” alardean sin pudor: el mar, que está bien cebado, en la hora de la pesca promete. La veda arde en los contenedores de las calles que dejaron de ser patrimonio de los ciudadanos, para ser propiedad de quienes borrachos de soflamas e inconsciente esclavitud, rubrican con adoquines de fuego.
En los claustros docentes se cierran los libros, se embozan las mentes y las tan viejas como trasnochadas ideologías buscan los ojos del Guadiana por donde navegar ligeras.
Nos salvamos del rescate, sí, pero otros quieren aprovechar sus rentas. La masa embravecida aplaude largas horas de circo. No sabe, pero sí responde.
El Partido Popular tiene poco tirón en Cataluña y en las Vascongadas. Sus quiméricos votantes, uniformados de montaraz nacionalismo, están borrachos de autoridad identitaria, al igual que lo hace la izquierda presumiendo de una moral que se subroga.
Todo es cuestión de otorgárselas. El snob derecho a decidir, les confiere aún más la propiedad de adueñarse de lo que no es suyo.
El mar de la confusión es infinito y a las boyas de seguridad les han soltado las amarras.
Nadie ha sido.
01 agosto 2014
LOS JORDIS - Pujol y el Évole
30 julio 2014
JORDI PUJOL: EL VIDEO DEL FRAUDE
08 junio 2014
El sr. Artur Mas.
Según dicen los medios, el sr. Artur Mas ha anunciado su presencia en el nombramiento de Felipe VI como Rey de España por respeto institucional. Es decir… por respeto.
-¿Respeto?; sí, sí, por respeto.
-¿Por respeto?
-Sí. ¡Por “respeto institucional”!
-¿De institución a institución?
-¡Sí! Por… ¡¡¡ RESPETO INSTITUCIONAL !!!
Ahora lo entiendo. El Sr. Mas como Presidente de la Generalitat, institución recogida al amparo de la Constitución Española, carta magna a la que el sr. Mas juró fidelidad cuando fue requerido, y en base a un supuesto derecho a decidir -sin plantearse siquiera si el “derecho a decidir” puede aplicarse para conseguir lo que no es de uno- llevaba en el momento de su juramento un “as histórico” guardado en la manga, para que llegada la ocasión, el as lo sacara ante la opinión pública en forma de conejo o paloma.
Y de esta guisa erigirse en Presidente de una institución que según “su historia” tiene todo el careto de ser el órgano representativo de una “nación”, aunque sea la misma Historia la que se encargue de desmentir y aclararrrrr, para quienes quieran saberlo, que jamás lo fue.
Así pues anunciado queda. Al día de su coronación en el Congreso de los Diputados de Felipe VI como Rey de España, asistirá a los actos el Molt Honorable President de la Generalitat Catalana, Artur Mas, y por respeto institucional.
-¿Honorable?
-Bueno, según dicen los medios, el sr. Artur Mas.
16 mayo 2014
EL GRAN DEBATE, O LO QUE ES LO MISMO: ¡ EL GRAN PROBLEMA!
¡ EL GRAN PROBLEMA !
La derecha dice defender al obrero
y hay españoles que no se lo creen;
la izquierda dice defender al obrero
y hay españoles que se lo creen.
-
Ché ¡QUE LIO!
11 mayo 2014
POLITICAMENTE, TENGO MIS DUDAS ¿CORRECTO O INCORRECTO?
Que un Presidente de una Comunidad Autónoma sea un delincuente y no acate la Constitución ni legislación vigente alguna, poniendo en peligro el Estado, no es problema que obligue al Gobierno de la Nación a tomar medidas.
Que unos sindicatos y políticos roben el dinero de los parados, sean imputados por ello y la tomen con la Magistrada encargada del caso, tampoco es punto de grave preocupación.
Que una Infanta de España sea imputada por posible robo o malversación de fondos públicos, tampoco es algo que desestabilice la Monarquía.
Que la política tenga prostituido al poder judicial, rompiendo con las leyes fundamentales de toda democracia, tampoco es objeto de tomar medida alguna al respecto.
Que miles de personas se manifiesten en el País Vasco a favor de los terroristas, y de la independencia de este trozo de España, tampoco mueve al Gobierno a tomar medida alguna.
Que se quemen banderas de España y retratos del Jefe del Estado, no mueve al Gobierno a tomar medida alguna.
Que de los más de 900 asesinatos de ETA, más de trescientos sigan sin investigarse ni esclarecerse, sin que el Gobierno de la Nación ni nadie inste a las autoridades judiciales a proceder, tampoco es motivo para que el Gobierno actúe.
Y así un larguísimo etcétera.
Pero que un Teniente Coronel de la Guardia Civil tome una paella en su cuartel con su padre, un octogenario ex Coronel del mismo Cuerpo, convicto y confeso por un delito cometido hace más de 30 años y por el que cumplió más de 20 en prisión, eso sí, esa paella desestabiliza al país, hace cundir el pánico entre los "demócratas de toda la vida", profundiza la crisis económica en la que nos han metido unos y no nos quieren/saben sacar otros, y entonces, solo entonces, se toman medidas fulminantes: se cesa al Teniente Coronel de la Guardia Civil.
Ya no hay peligro. Ya pasó todo.
El Gobierno ha cumplido con su deber.
En España no pasa ya nada grave.
Vicente L. Sáenz Arosa
RME. "Teniente General Barroso"
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