Si das una vueltecita por mi Blog, espero sea de tu agrado.

27 enero 2014

JUAN LUIS CEBRIÁN, AHÍ ES NADA

La manipulación en los medios de comunicación es agobiadora.  Incluso superior a la propia de los partidos políticos. Leyes cuestionadas por las empresas mediáticas, criticadas y puestas en entredicho con aviesa mala intención desde otras aristas de la información, se ve a las claras que el fin que persiguen no es otro que el de ser fieles al más ruin de los sectarismos.

Es el caso de Juan Luis Cebrián, presidente de El País,  quien en su condición de académico de la RAE, ni más ni  menos, no ha tenido el menor empacho en dejar bien a las claras algo así como lo que desde su juventud lleva incrustado en sí mismo: el germen de la intoxicación y al mismo tiempo el de la manipulación en su constante actitud de medrar desde su juventud y desde el interior del franquismo en su propio beneficio.  A costa de lo que sea.

Tras denunciar ahora de forma clara una realidad que todos sabemos, a buenas horas mangas verdes, señala que "la pobreza del lenguaje hablado con que se expresan nuestros jóvenes, la ausencia de vocabulario, torpeza de dicción, confusión en la construcción de las frases, abuso de palabras altimalsonantes(sic), dice él, que se debe a la ausencia en las escuelas de “programas de debate, de enseñanza de la oratoria o de introducción a las artes escénicas y de menosprecio a la retorica”(sic), para añadir finalmente que “la nueva reforma educativa con la que nos ha castigado el partido del gobierno, incide una vez más en su desprecio a las humanidades y a las artes, garantizando el deterioro perdurable del uso de nuestro idioma entre los jóvenes españoles”(sic).

Reforma, que por sus propias alertas, cuanto menos, debería el susodicho de mencionar de su urgente necesidad. 

Porqué vamos a ver, si crítica a la actual juventud por sus carencias estudiantiles, ¿a qué ley de la enseñanza hay que imputar su culpabilidad?

A la que pretende implantar el gobierno, o a la que desde 1990, la LOGSE del PSOE, que tanto ha contribuido, entre otros peligros, para adoctrinar a muchos millones de jóvenes en los últimos años, llevándonos a la actual situación de nuestro peligro como nación.

Juan Luis Cebrián,  presidente-ejecutivo de El País y académico.  Ahí es nada.

25 enero 2014

EL ROYALTY

EL ROYALTY

-Urbano, dame tres patas de elefante - le dijo serio Társilo, mientras sacaba la cartera sujeta con la faja, que al levantarse presionaría su pantalón de franela, para extraer un billete de diez duros que, con la generosa propina de siempre, más los fraudulentos cigarros de Bolbaite y el brillo que aquel había dejado en sus zapatos de Segarra, sobraba para satisfacer el servicio.

Társilo no era un agricultor espléndido, pero cuando estaba en el Royalty le gustaba hacer ostentación de ello. Por eso había alzado con toda la intención su voz. Quienes en aquella tarde ocupaban la mitad de la sala y que muy bien le conocían, de inmediato adivinaron que había cerrado un buen trato. Lo único que ignoraban eran las hanegadas de naranjas que había negociado su venta dispuestas para su recolección. En aquella cartera estaba el mondo de una transacción que media hora antes había cerrado con Celso: un comerciante oriundo de un pueblo de Teruel que trapicheaba con un grupo de paisanos cuya única relación era la de utilizarlos como jornaleros.

Társilo se levantó del sillón de mimbre, y tras reforzar su faja bajo el negro y lujoso blusón que nada tenía que ver con el sufrido de a diario, después de asegurar su cartera cercana al riñón izquierdo y de haberle dado una coloquial palmada en su espalda a Urbano, abandonó el Royalty para seguir sus pasos hacia el Chacalay,  seguido de Morgado a un par de metros, quien había esperado en la puerta a su salida: escasos, no fuera que otro le estuviera esperando con otra intención, mientras cruzaban rápidos la calle de las Barcas.

En el Chacalay y ya avanzada la tarde, se reunían los días de entre semana, junto a la clase acomodada y precisamente por ello, un par de treintañeras de muy buen ver que, sentadas, cruzaban sus piernas con discreción; pero la justa. Se trataba de que quienes allí estaban se dieran cuenta del percal, siempre atentas a un guiño.

Társilo, que lo sabía pero que sus deleites se veían satisfechos con el fuerte aroma del cigarro que terminaba de prender, pese a ello, también quería alegrar sus ojos y al mismo tiempo dar apremio a su pensamiento lascivo sentado en un lugar desde el que dominaba todo el local; con Morgado, vigilante a unos metros, junto a la pequeña barra sobre un taburete con respaldo de cuero.

Al rato y tras un gesto de mano en la que los dedos sostenían un “pata de elefante”, Morgado se dirigió al barman solicitando un taxi, que pocos minutos después llegaba al chaflán de la plaza del Patriarca.

-¡Al City Bar!… pero antes pase por el Regina – dijo el lacayo que una vez ante el hotel, bajó del automóvil para reservar una habitación a nombre de D. Társilo que, para que no hubiese duda alguna, sólo hacía falta añadir “el de Burriana”.

Del piano Petrof surgían las notas de “la novia de España” a las que acompasaba con su voz una corista del Ruzafa, que, en el entresuelo del café de la calle de Játiva se presentaba como segunda vedette. Estaba allí recomendada por Társilo quien tenía amistad con su padre, un guardia civil de la Plana que años antes había ejercido las funciones de Morgado, hasta que le afectó un fuerte dolor de ciática pronosticado como crónico.

El afecto de Társilo hacia la joven sólo era paternal y cuando de sus labios escuchaba aquello de “Cariño, ay sentraña”, de sus ojos caía una lágrima, y era tal el arrebato que sentía, que le hacía una señal a Morgado para que lo llevara al hotel; y así siempre. Por lo que el lacayo ya sabía que pese a lo propicio del local, debía de abstenerse de los probables manjares que el lugar le ofrecía. Como en otras ocasiones, abandonaban el City Bar, y Luz Rojo, el nombre artístico de la corista y de pila, Leandra, se quedaba triste y al mismo tiempo enojada por la ilusión que tenía en ofrecer a Társilo todo su repertorio.

Pero en aquella ocasión algo iba a ser diferente; y ni Társilo, ni Morgado, ni Leandra, podían imaginar lo que en aquella noche iba a suceder en el Regina, donde muy poco después, el de Burriana, se quitaba su blusón de gala. Al introducir sus dedos en la ceñida faja, de lo que se percibió, fue de qué le habían quitado la cartera.

Ni cuando en el despertar después de la traicionera coz de una mula en sálvense las partes, cuando estaba recogiendo naranjas caídas de un árbol que lo mutilaron para siempre según le pronosticó el urólogo de guardia, y que al escuchar su dictamen le hizo blasfemar ante su cuñado, el cura del pueblo, lo hizo con tal intensidad, que mayor fue en esta ocasión en el primer piso del Regina de la calle Lauria.

Morgado, en la habitación de al lado, que en ese momento recibía la llamada de Leandra anunciándole que no podía eludir su compromiso en el Ruzafa porque esa noche tenía ocasión de ascender a primera vedette debido a una gastroenteritis de la titular, del susto, arrancó el teléfono de la pared, trastabillando en el suelo, toda vez que se estaba desnudando al mismo tiempo.

Mientras tanto, en la cafetería Lauria, Urbano, daba lustre a los zapatos de Celso, mientras ambos disfrutaban de unos “pata de elefante”, en esta ocasión especiales.

20 enero 2014

EL RUN RUN

el run run

León Valderas a través de la cristalera del café observa los puntos dorados del alumbrado de la calle en las últimas horas del atardecer. Los comercios del barrio en los bajos aun no han cerrado. Pero son los menos. Los más, tienen las persianas metálicas ancladas al suelo ya desde hace un tiempo y con el principio del año, dos más, se han sumado al apagón de la noche para no despertar con el amanecer, fatigados por la triste luz del día que ya no brilla como antaño.

Desde el interior del café, León Valderas ve cómo las lámparas del interior se reflejan en el cristal. Son puntos de luz que se suman a los del alumbrado en una falsa imagen por inexistente, pero que, sin embargo, al contemplarlos León Valderas se ilusiona como si hubiese más vida al exterior aunque fuera por un solo instante.

Falsa ensoñación, porque llega el momento en el que Raquel aprieta un botón y un run run baja la persiana y deshace el encanto; aunque sea por unas horas, porque tras el alba y con un nuevo run run, abrirá sus puertas.

17 enero 2014

GALLOS DE PELEA

gallos de pelea

España en el siglo XVI se aisló de Europa como reserva espiritual de occidente.  En el XIX hizo lo mismo, remarcando aún más la gruesa mole de los Pirineos como muro aislante que nos “pusiera a salvo” de las esencias ilustradas que nos amenazaban. Y ahora, en el actual milenio, continua alojado entre nosotros el permanente “Spain is different”, en esta ocasión de la mano de un nacionalismo mezquino y montaraz, que se aprovecha de un ancestral analfabetismo adocenado en esta ocasión, no sólo desde la tarima escolar, sino también a través de las nuevas tecnologías que se aprovechas de las redes sociales sin corrector neuronal. Triste sino el nuestro que ha dado pie a que la España cainita de siempre trate de imponerse a la noble y sufrida que asiste agraviada por unos gallos de pelea que se alimentan con un ruin polvo que a su vez esparcen por una tolva para saciar a su pollada.

15 enero 2014

LA SANGRÍA IBÉRICA

la sangria iberica La sangría ibérica ha recibido honores de la Unión Europea que ha tomado la decisión de otorgar apellido patrio a la más refrescante bebida que de forma generosa ofrece sus delicias veraniegas a quienes nos visitan, por lo que de forma reglamentada ha elevado su rango otorgándole denominación de origen, ceñida en exclusiva a las naciones de España y Portugal. Un aviso a navegantes de que la Eurocámara está más en su obligación de unir voluntades que de separarlas.

Sin embargo, las extrañas conjunciones de planetas y constelaciones, que como todos los fenómenos astrológicos tardan años e incluso siglos en repetirse, tal y como el último sucedido hace escasos cinco años, anunciado entonces por Leire Pajín en ocasión de la visita de Zapatero a Obama, no obstante, ahora, cuando es Rajoy quien va a su encuentro, es criticado por Soraya Rodríguez por la “inutilidad de su visita” según sus propias palabras. Igual tiene razón la portavoz del PSOE porque la repetición de los fenómenos interplanetarios sólo se produce tras largos espacios de tiempo. Esperemos que así sea.

Sin embargo, los hechos se repiten pues las monjitas dominicas de Santa Catalina de Siena de Paterna, han cambiado a su nueva sede por el impulso de una firma comercial interesada en su anterior ubicación, tal y como sucedió hace más de cuarenta años por idéntico motivo, cuando se fueron de la calle Juan de Austria para el alojo en sus solares de otra firma comercial; sucede cuando otras monjitas, las clarisas del Monasterio de la Trinidad abandonan su casa de cuatrocientos años para alojarse en el Convento de la Puridad, aunque en este caso la decisión ha sido Vaticana para un mejor cuidado de las cuatro monjas de clausura que hasta ahora se albergaban en tan histórico claustro.

“Todos somos iguales ante la ley, pero no ante los medios de comunicación”, ha dicho con rotundidad Esperanza Aguirre, terminando su manifiesto con la afirmación de que es una verdad como un templo ante el esperado “paseíllo” de la Infanta en los juzgados de Mallorca. Sin embargo, los hechos son tozudos y tratan de dejar mal a quien tiene la osadía de aseverar con tanta profundidad, pues es cierto que no todas las personas son iguales ante la Justicia, tal y como hemos visto en los últimos meses con la organización terrorista ETA que está recibiendo un trato de favor que para sí lo quisieran quienes han delinquido, víctimas de la actual situación social que en ningún caso han generado. Nada que ver con quienes incumplen la ley con su constante apología del terrorismo, mientras los jueces giran sus ojos hacia la otra parte de la ría del Nervión en dirección a la ciudad de Estrasburgo, amante de nuestra sangría.

13 enero 2014

¡VIVAN LAS CADENAS!

vivan las cadenas

Defendemos con votos lo que en 1714 defendían con bayonetas”

Mentirita y de las gordas. Hay que ver cómo le gusta al Artur Mas engañar a la gente. En especial a sus seguidores asilvestrados al igual que a los del mesiánico Oriol Junqueras, igualmente fieles súbditos.

El caso es que cuando el Artur vende sus quiméricas fantasías, lo hace enseñando sus dientes “profiden” con una estudiada sonrisa de mercachifle tendente a meterse en los bolsillos a cualquier bachiller de medio pelo que gracias a la LOGSE de 1990 haya superado apenas y por unas décimas el 4.9, o a quienes tan sólo han aprobado las cuatro reglas que seguramente sean los más.

En cambio, en esta ocasión ha optado por el semblante serio, escueto y académico con repuntes eruditos, como corresponde al lugar  de la soflama: la Catedral de Lleida que gracias a su robustez las crujías medievales han soportado estoicas al vocero y Molt Honorable de la Generalitat Catalana.

¡Qué mal miente, pardiez!, pero le creen. Algunos.

En su falso credo independentista ni más ni menos se atreve blasonar que el pueblo catalán sufrió el ataque del invasor castellano cuando una parte de los catalanes era también la que se enfrentaba a un ejército extranjero con la pretensión de destronar a un rey legitimo, para de esta guisa proclamar al austracista archiduque como Rey de España y con el nombre de Carlos III. Ni siquiera se les ocurrió presentarlo como Carles Tercer.

Cuanta mentirita... y de las gordas.

Así se reescribe la historia por ciertos campos de España.

¡Vivan las cadenas! Escenifican ellos, pero… con los brazos alzados.

07 enero 2014

MI SMARTPHONE

MI smartphone

Estoy citado a la consulta médica a las 19.30 horas y he llegado unos minutos antes. Al neurólogo. Un problema de temblor en mis manos que desde mi anterior visita y con la medicación recetada ha remitido en parte.

La sala de espera está al completo y por lo que dice la enfermera, tengo tres pacientes delante, por lo que calculo que tendré que esperar unos tres cuartos de hora. Más o menos.

Esto de empezar el año con una visita médica y a mi edad, no tiene nada de particular pues desde hace unos cuantos acudir en auxilio de los doctores por una u otra dolencia es lo que toca. Quehacer que en los últimos doce años ha ocupado parte de mi agenda como si de una tarea obligada se tratara.

Recuerdo de mi infancia cuando me operaron de anginas por el helado posterior que me compró mi padre. Imagino sin receta, porque era lo inmediato.  Y también cuando la primera extracción dentaria para la que tuvo que pasar un largo tiempo, que ahora me parece muy corto. Y es que los años, ahora, pasan muy rápidos.

Hasta los cuarenta todos mis problemas de salud tenían que ver con la caries.  Luego, un día, supe de la próstata hasta entonces desconocida para mí.

Un tirón muscular, años después, me obligó a reposo durante tres semanas: la única baja profesional durante mi vida laboral cuya lesión se produjo en acto de servicio. Y en este orden de cosas, con unas cuantas visitas al dentista años antes y más aún, en posteriores al de mi rotura fibrilar, se completó mi periplo laboral antes de pasar al paro por un ERE, antesala a mi jubilación. 

Y desde entonces el tobogán de la vida se desplaza en lugar de por caminos con peralte, cómodos, por recodos sin protección donde  cualquier imprevisto te sale al paso. Y a veces más de uno.

Ya han pasado al neurólogo tres personas,  iba a escribir enfermos, pero no me seduce la idea y el tiempo ha pasado volando, así que en muy poco tiempo valorará mi avance tras observar los tembleques en mis manos, tal y como hizo en mi anterior visita. 

Al menos la posibilidad ante el teclado de mi smartphone me permite escribir estas líneas y hacer mi vida más entretenida.

Que no es poco.

02 enero 2014

BIENVENIDO, DON CATORCE

BIENVENIDO DON CATORCE  En el viejo café no se oye una mosca. Seis mesas y cuatro taburetes junto a la barra ocupan todo su espacio. Una señora en edad de jubilar, peinada en permanente y de cabello rojizo, atiende a tres clientes que reposan sus brazos sobre el mármol, mientras sostienen en sus manos sendas copas de brandy.

Sin contar el taburete vacio, el café está al completo con sus mesas ocupadas por una clientela diversa que se mantiene en un silencio sepulcral. De la pantalla de un televisor de plasma de tamaño medio apenas se escucha un estribillo perenne, tanto en cuanto dos niños pulcramente vestidos fijan sus miradas en unas bolas que con sus manos han sacado de un canalillo acoplado a un bombo que por momentos está quieto.

El del centro, con su copa medio llena, de vez en vez, gira el cuello, mira a los niños cantores con gesto resignado y labios fruncidos. El que tiene a su derecha, lee la prensa del día con semblante serio, como si no le gustaran sus noticias, pero sin extrañarle, como esperándolas; con los dedos de la mano izquierda tamborilea la hoja de papel y con la otra acerca la copa a sus labios.  El de su izquierda, absorto, mira fijo hacia la puerta de entrada con la misma atención que si mirara a la máquina tragaperras de su cercano rincón, desconectada de la red.  De hecho, instantes antes, así lo hacía como esperando una respuesta a sus vacios pensamientos. 

En una mesa una pareja jovenzuela se coge las manos chocando sus miradas, pero sin decirse nada. De sus ojos emerge un código que sólo ellos entienden, y por su juventud, se diferencian del resto  de los presentes quienes permanecen atentos al televisor a falta de una mejor referencia que les distraiga.  La señora de permanente rojiza, tras la barra, coge el mando de la tv y cambia de canal, fijando en el que aparece una rechoncha mujer leyendo las cartas de un tarot que va dejando sobre la mesa a su frente, sin que ello suponga cambio alguno en la clientela del local, que a excepción de la pareja ensimismada en sí misma, sigue atenta a la pantalla con el mismo detenimiento que de manera alternativa se recrea en la nada.

Es cuando entra un policía que ocupa el taburete vacio y pide un vaso de agua que, con prontitud, es atendido.  De forma inmediata vacía el vaso y escudriña el bar. Es recio, de envergadura atlética y cuelga en su cintura unas esposas, al otro lado del cinturón una pistola con la funda desabrochada. Su semblante serio se muta al de sonrisa complaciente cuando descubre a la pareja ensimismada en el mismo instante que se levanta; y mientras la chica se pone el abrigo, el  joven que aparenta tener unos años más, saca diez euros y los deja sobre un lado de la barra en el extremo contrario a donde está el policía que observa a la joven.

La pareja abandona el local y el policía ocupa su mesa estirando las piernas, se recuesta sobre la silla metálica al tiempo que con un gesto de atención reclama la presencia de la de permanente rojiza a quien le enseña la foto de un hombre por si acaso le reconoce. Tras su negativa, vuelve tras la barra, coge el mando y retorna al canal televisivo cuyo estribillo se esparce por el café sin que nadie le preste atención.

De repente la imagen de los niños cantores de la tele ocupa toda la pantalla elevando la voz, mientras repiten una, dos, tres veces el premio mayor que es acogido con fuertes aplausos por el público expectante que llena la sala mostrado por el zum de la cámara televisiva.

La de permanente rojizo coge el mando de la tele y lo apaga y el vuelo de la mosca sigue imperceptible en un ambiente de silencios entre vahos de resignación.

Diez días después es Año Nuevo, el descorche del cava despierta ilusiones, el parte meteorológico anuncia días de bonanza, las líneas isobaras están en ascendente y en el concierto de Viena no cabe un alma.

Bienvenido, Don Catorce.

04 diciembre 2013

EL PODER DEL CUARTO PODER

rtvv nunca fue mia

¿Periodismo profesional o de conveniencia?

El poder del CUARTO PODER: manipulando hasta el último segundo del color… antes de pasar al negro...y lo que te rondaré...Moreno.

Por su interés, reproduzco este artículo de opinión de Ferran Chiva.

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RTVV, NUNCA FUE MIA

Días extraños para los valencianos. El cierre de RTVV ha supuesto, cuanto menos, un impacto importante en la opinión pública. Faltaría más: ¡que no se pudiera hablar sobre ello! Y sobre todo que no pudiera haber disparidad de opiniones al respecto.

Vaya por delante que no puede haber bien nacido que se alegre de que en unos días haya 1.700 nombres más en las listas del INEM. Pero uno, que ya conoce sobradamente la capacidad de la izquierda fusteriana que padecemos de arrimar el ascua a su sardina, de aprovechar coyunturas, de lanzar consignas facilonas y de movilizar con ellas a los sectores más seguidistas y, consciente o inconscientemente, más receptivos y gregarios, no puede creerse ni uno de los argumentos que esgrimen para justificar el mantenimiento de RTVV.

Se apela de forma maniquea a factores económicos: alegan que cerrar RTVV va a costar más que mantenerla abierta. Pero RTVV amplía de media su agujero en 55 millones de euros por cada año que sigue abierta. Se dice que apenas nos cuesta 25 euros anuales a cada ciudadano, pero no nos cuentan que la deuda acumulada ya va por 260 euros / habitante.

Tampoco nos cuentan que grupos como A3 Media o Mediaset, de cobertura nacional, y que gestionan múltiples canales televisivos y emisoras de radio, con la mitad de plantilla que el ente público valenciano, encima tienen beneficios millonarios, cosa impensable en cualquier empresa pública, y mucho menos en la RTVV del enchufe, el dedazo y la mangarrufa. Nada debe haber hoy en día más progresista que reivindicar la eliminación de lastres económicos para el sector público. Hay mucho camino por andar en este sentido, cierto. Pero el cierre de RTVV es un paso importante y necesario.

No nos cuenta esta izquierda desgañitada y agitadora, que calló cuando se regaló la CAM al Banco Sabadell o el Banco de Valencia a La Caixa, nada sobre el entramado de pequeñas productoras, propiedad de afines a la casa y a los miembros de todo color del Consejo de Administración, que conseguían contratos con el ente público, a cambio de productos audiovisuales de ínfima calidad (salvo honrosas excepciones), a precio de mercado mas el plus correspondiente.

Eso sí: utilizando las instalaciones y medios técnicos de RTVV... así, cualquiera produce, ¿verdad?. Ni nos cuentan nada sobre la existencia de más de 20 secretarias de dirección, sobre los generosos salarios de abundante personal cuya única función era extender, sujetar y enrollar un cable tras cubrir cualquier evento en directo. 

También apelan a valores constitucionales y de libertad de información. Señores: no es una merma de libertad de información el no tener un canal de televisión público; la oferta informativa y de entretenimiento es muy amplia: diarios en papel y digitales, televisiones y radios públicas y privadas en TDT, FM e internet, nacionales y extranjeras... por tanto, no se puede hablar de violación a ningún derecho constitucional. La libertad de información está plenamente garantizada.

Pero lo que más me indigna, como valenciano, es la forma de aludir falsamente a valores culturales y lingüísticos. Consignas como "la tele de tots els valencians, la nostra", "nos dejan sin voz", "el cierre de C9 es un desastre para la lengua", "volen acabar en l´autonomia valenciana" y similares, únicamente buscan apelar a factores emocionales fácilmente asimilables por la inmensa mayoría. Un insulto en toda regla a la inteligencia de los que no saben qué se esconde tras esas consignas.

Y lo que se esconde tras ellas es, sencillamente, alienación. Un estándar lingüístico con el que no nos podemos sentir identificados, lleno de vocabulario, flexiones, giros y construcciones sintácticas de complicada o imposible comprensión por aquellos valencianos (la inmensa mayoría todavía) que no han sido sometidos al proceso de normalización catalanista que se lleva imponiendo en el sistema educativo desde hace 30 años. Y un trasfondo sociocultural lleno de mensajes, cada menos menos subliminales, dirigidos a modificar los patrones de autoestima regional del pueblo valenciano y asimilarlos, de forma premeditada y progresiva, a los del "espacio vital" de unos pretendidos países de habla catalana.
No, señores. No es un retroceso autonómico cerrar un canal público de perniciosa función sociocultural y dudosa función informativa. El retroceso y lo indigno es mantener con dinero público las insostenibles estructuras de propaganda de partidos y sindicatos, las herramientas mediáticas de alienación identitaria, y las agencias de colocación de amigos y cuñados con cargo al bolsillo del ciudadano. Como ocurre en la Cataluña monocultural de Artur Mas, o en otras comunidades autónomas, que confundieron "autonomía" con "taifa" y "cortijo".

RTVV no es de todos los valencianos. Es de los que han vivido de ella y han obtenido algún beneficio de su existencia: económico, personal, cultural o electoral. Y ésos, los hay de todo color. Algunos mantienen relaciones de complicidad con actitudes que ahora, con el agua al cuello, se afanan en denunciar. Otros la han utilizado como herramienta de difusión de doctrina. Y otros han ganado elecciones y se han promocionado gracias a imponer su línea editorial particular. Todos la han utilizado, entre todos la han hundido, y yo, como valenciano, nunca la he sentido como mía.

Insostenible, innecesaria, catalanista, manipuladora y desconectada de la sociedad valenciana. Jamás pudo despertarme ni un ápice de emocionalidad. No la echaré de menos.

Ferran Chiva

Publicado en VLCNews el 3/12/2013

27 octubre 2013

LA CORRUPCIÓN

la corrupcion

Es innegable la existencia de la corrupción política tanto en cuanto y no sólo en los últimos años, sino desde pocos después de la transición democrática cuando vimos cómo el enriquecimiento personal en altos cargos de los partidos políticos que, habiendo partido con lo puesto, se iban alineando en el bando de los de alto standing.

Pero no voy a caer en el tan socorrido “y tú más” con el que se trata de ocultar las banderías de los propios.

La corrupción política en los partidos políticos se resuelve en las urnas; y asunto zanjado.

Estamos en tiempos convulsos urdidos desde poderes fácticos que navegan favorecidos por un adoctrinamiento escolar producido en los más importantes entes autonómicos nacidos en virtud de la Constitución de 1978.

Y este hecho constatable ha alcanzado tan alto grado de corrupción docente que para nada contribuye a la paz social necesaria en nuestras vidas. Problema fundamental que no se resuelve en la urnas, toda vez que para su higiene, son necesarias nuevas medidas docentes en su limpieza intelectual, al tiempo que emplear el mismo periodo de años que el utilizado para haber corrompido la juventud de las últimas generaciones.

La corrupción en el sector privado como en el público ha alcanzado tan elevado grado que sólo la lentitud de la Justicia ha contribuido a que sea la sociedad quien juzgue y sentencie, al igual que lo sucedido en la vida política con juicios sumarísimos en los que la constitucional presunción de inocencia ha sido sustituida por las callejeras sentencias y condenas irrevocables.

El cuarto poder, el de la prensa, al servicio de su cuenta de resultados, ha dejado de ser un medio informativo al ciudadano para derivar sus páginas hacia tintes sensacionalistas tendentes a aumentar sus tiradas adentrándose en el campo de la corrupción comunicativa ante un lector que sólo atiende a lo que le conviene.

Y por si poco fuera lo que está sufriendo la sociedad por culpa de todos estos siniestros ademanes, cual toxico gusano, la corrupción también se ha infiltrado en los tribunales de Justicia, tal y como tuvimos ocasión de comprobar en el Constitucional español que tardó años en juzgar el desmán del Estatuto de Autonomía catalán, cuando en muy pocas horas podía haber sido sentenciado su improcedente deseo, ausente de todo rigor, no sólo histórico, sino por su lejanía al articulado de nuestra Carta Magna que los constitucionalistas falsamente defienden. El que partidos políticos nacidos de las ubres de ETA ocupen cargos institucionales, igualmente nos indica el grado de corrupción en el Tribunal Constitucional almacenado.

Y qué decir del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos que atentando contra la dignidad de las víctimas, se alinea con los deseos de quienes han producido las páginas más sangrientas en las calles de España.

Así es la corrupción que nos asola. En su voraz acción depredadora se ha infiltrado en todos las celdillas del panel de la colmena ofreciendo un producto de falsa miel, que cual tornillo sinfín, se ha ido introduciendo en todos los sectores: el político, el sindical, el de la prensa, el empresarial y el judicial. Órgano éste que con su actuación ha avivado más si caben los anteriores, renegando de sus obligaciones y dejando en manos de los ya súbditos, la capacidad de juzgar y condenar sus sentencias inapelables con el mismo afán que aplaudían al sagaz inquisidor cuando éste daba la orden de prender la hoguera.

22 octubre 2013

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo

 

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“Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias”.

Este es uno de los “considerandos” que han llevado al final de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que hacen suya todas las naciones en defensa de la dignidad de las personas. Y de la misma y desde su entrada en vigor, los Tribunales de Justicia se han impregnado de su significado en sus decisiones. O esto es lo que creemos.

Son las personas las que con sus hechos se definen a sí mismas en base a los valores de los que son portadores. Pero nada ni nadie les obliga a ello. De su acontecer, resolverán ante la sociedad que les corresponderá en la medida de sus actitudes.

No es así con las diferentes asociaciones cuya actitud debe basarse en la razón para las que fueron creadas.

Pero no todo el monte es orégano. Haberlos haylos que saben de atajos por donde burlar las leyes, aplicando otras leyes cuya única motivación es la de esquivar la más sustancial, a sabiendas de que van a encontrar el camino para exculpar al reo y hacer daño a la víctima. Y a fe que los hay.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, conocido como Tribunal de Estrasburgo, ha dado el visto bueno a quienes empeñados en burlarse de la ley, han encontrado el camino para que penas de miles de años motivadas por los hechos probados de hacer daño a la humanidad, se queden en apenas una veintena de ellos a saldar con la justicia, sin tener en cuenta siquiera, que no sólo se van a liberar de sus sentencias la gentuza más sanguinaria, sino que las indemnizaciones impuestas en recompensa a sus víctimas (si con ellas fuera posible, que no lo es) se las han pasado por la entrepierna. Como es el caso de Inés del Rio, causante de treinta asesinatos, con una sentencia de 3.828 años de cárcel que se ha visto reducida a 26 años y a quien al mismo tiempo hay que indemnizar por parte del Estado Español en la cantidad de 60.000 euros más las costas.

Si daño es el que se hace a los familiares de las víctimas y a la sociedad entera (entendiendo a esta como la de la buena gente) con semejante y agraviada decisión, mayor es la estocada que se ha dado a sí mismo el Tribunal de Estrasburgo cuya autoridad moral y a partir de este momento queda en entredicho.

Inés del Rio está libre. Y el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos ejerciendo justicia. Como para echarse a temblar.

Y mientras quienes urdieron la estrategia para burlarlo brindan con sus copas al aire, a los miembros que deshonran a la Institución que debiera ser firme defensora de los Derechos Humanos y de la dignidad de las personas no se les cae la cara de vergüenza.

Este es el mundo en el que vivimos. El que nos toca vivir.

12 octubre 2013

EL DÍA DE LA HISPANIDAD EN LA CIUDAD CONDAL

EL DIA DE LA HISPANIDAD EN LA CIUDAD CONDAL

Hoy, 12 de Octubre, Día de la Hispanidad es una fiesta nacional que se ha celebrado en toda España y en países de ultramar. Y como en todas las fiestas, hay quienes concurren a ellas con mayor o menor intensidad. En nuestras fiestas falleras haberlos haylos que abandonan la ciudad hacía lugares más tranquilos, como sucede ante cualquier celebración festiva o conmemorativa que da ocasión a los acostumbrados puentes que facilitan la visita de otros lugares a quienes están interesados en conocerlos.

En los días de fiesta y que por su oficialidad cierran comercios, fábricas, talleres e instituciones públicas que suponen días de descanso para sus empleados que, por supuesto, los acogen con agrado, no todos los ciudadanos acuden a los actos que se celebran en honor a la efeméride que lo patrocina, como es lógico y natural.

Pero todo esto va ligado a la condición humana que en sus múltiples facetas el grado de afecto es tan variado como diferentes somos las personas.

Pero si se presume de pertenecer a una sociedad libre que ha superado momentos convulsos eliminando antiguos hábitos y costumbres, lo menos que debe exigirse a quienes se ufanan de ello es que su catadura moral no quede en entredicho.

El Ayuntamiento de Barcelona en una actitud que demuestra la ausencia de respeto hacia quienes dicen tratar como ciudadanos (qué gran falsedad) lo que la realidad de los hechos nos ha demostrado es su decidida actitud en considerarlos como súbditos y a los que hay que adoctrinar.

A Barcelona, la ciudad condal por excelencia, aún le quedan ancestros resabios de un feudalismo en el que su “nobleza” a golpe de espada y tentetieso tenía en un puño a unos súbditos que explotaban y de los que se beneficiaban.

La oficial cámara web de la Plaza de Cataluña en el día de hoy, durante toda la mañana y parte de la tarde, ha cortado su emisión para que el resto de los españoles no viera a quienes allí se congregaban con la única intención de cerrar una ventana al mundo a los interesados en asomarse.

Mentiras históricas, adoctrinamiento inquisidor y censura oficial. Esta es la única realidad manifestada hoy en la capital condal, la vieja ciudad más importante desde cuando una parte de aquel territorio español se le conocía como “el Principat”.

Listón, por cierto, que nunca superó pese a que los encargados de la “falsedad histórica” persistan en inventarse todo tipo de cuentos y de patrañas.

08 octubre 2013

UN CONCEJAL, JOAN RIBÓ

un concejal Joan Ribó

Odio los complejos; quizá o sin quizá no sea la palabra más adecuada, pero en ocasiones hay que mojarse. Los odio. Deberían de estar prohibidos. También debería estarlo el cáncer, pero ahí está. Y ojala los hombres, su tiempo y la investigación puedan lograrlo. Y de paso, también los complejos.

Y lo comento al hilo de la procesión cívica en torno a la festividad del 9 de Octubre que se va a celebrar en la Comunidad Valenciana; fiesta que debería de ser todos y que sin embargos haberlos haylos que se encargan de que así no sea.

La festividad se remonta ni más ni menos que a 1338 cuando se celebró el centenario de la Reconquista de Jaime I con ínsulas de Cruzada. Y se hizo tanto en cuanto significaba cambiar la piel al Reino de Valencia que pese a quien pese y a lo que falsamente se diga, ya existía como pueblo antes de la llegada del Conqueridor acompañado por tropas cristianas. Se trataba sencillamente que el viejo reino adoptara la religión cristiana por “derecho de conquista” y pasara a configurarse bajo las nuevas ordenanzas creadas por el Rey de Aragón, como lo fueron sus Fueros y las instituciones que de él derivaban en un territorio claramente definido y al margen del pretendido “falso poder”, como era el de los “nobles” que Jaime I quiso evitar. Y a fe que lo consiguió.

Y como no podía ser de otra manera, la festividad y el reconocimiento de aquella efeméride siempre se manifestó en torno a la Real Senyera y en acción de gracias a una fe que hizo posible el cambio de signo del pueblo valenciano. Primero pagano, después cristiano, luego musulmán y con vuelta de tuerca a sus raíces anteriores, que venían ni más ni menos de muchos siglos atrás, de cuando en Hispania y en acatamiento a las órdenes de Roma se adoptara como oficial la religión de Cristo.

Nada es casual en la Historia dicha sea con mayúsculas. Simplemente representa el pasado y a él le corresponde la propiedad de su autoría. Intentar cambiarlo desde el presente, que dicho sea de paso se ha convertido en el “deporte nacional”, sólo nos lleva al esperpento y al ridículo; y lo que es peor, al adoctrinamiento, que, por cierto, debería de caérsele la cara de vergüenza a quienes lo practican.

La izquierda valenciana está abiertamente en contra a que la procesión cívica del “9 de Octubre” discurra por la Catedral después de su salida con todos los honores de nuestra Casa Consistorial. En el presente año uno de los concejales, el Sr. Ribó, se ha negado a portar la Real Senyera para una celebración cuyo único sentido es el de conmemorar aquel histórico paso de una religión a otra. Pese a quien pese y se diga lo que se diga. Y por supuesto, acto festivo que, como no puede ser de otra manera, gira en torno a la Catedral y en agradecimiento a lo que significa. Y así desde 1338.

¿Son los complejos, o representa la ausencia de una motivación cultural? En ambos casos habría que añadir su razón al puro electoralismo que se “espigola” en el campo del adoctrinamiento laborado con nutrientes anticlericales que nada tienen que ver con el estado laico del que gozamos. Puro cerrilismo del que se aprovechan quienes pretenden ganar un puñado de votos despreciando las funciones de su cargo. Como es el de simbolizar el agradecimiento al “nacimiento de un nuevo pueblo” que tan repetidamente mencionan, pero que olvidan que su logro fue motivado al motor de inculcar una nueva religión: la cristiana.

Pena, penita, pena la de una izquierda valenciana de la que solo se sabe y se encuentra por las sombrías veredas de la incultura y de la ignorancia. Y de la mala fe en este caso. Y de los complejos. Los que en este caso habría que erradicar para siempre.

O al menos en el día que dicen del “nacimiento de un pueblo”. El que volvió a ser cristiano y en acto celebrado desde 1338 al amparo de la Catedral de Valencia.

29 septiembre 2013

¡COSAS VEREDES, AMIGO SANCHO! ¿O MEJOR SR. MORERA?

COSAS VEREDES AMIGO SANCHO

Durante muchos años, digo siglos, el árbol de la morera era el de mayor presencia en la huerta valenciana, cuyas hojas alimentaban a miles de fábricas sederas instaladas en el interior de las murallas, en el actual barrio de Velluters. Pero los tiempos cambian, y con ellos los hábitos y costumbres, al tiempo que se van acomodando y muchos de los gentilicios, nombres y apellidos son producto de nuestra historia.

En la actualidad las moreras sirven de ornato urbano en algunas calles de la ciudad. Pero no en exclusiva. En las Cortes Valencianas vemos cuando le toca a un personaje con ínsulas de político subir al atril parlamentario para expresar sus opiniones. Sube, da media vuelta, le dice algo al Presidente de la Cámara, toma su sorbito de agua, alza la mirada al techo y a vuelta de torniquete igualmente al hemiciclo; y empieza su soflama. Y si los tiempos, hábitos y costumbres cambian, en ocasiones reaparecen al igual que el Guadiana. Su habitual discurso está calcado al de Paco Camps cuando éste ostentaba el cargo de Presidente autonómico: exigir al Gobierno la financiación adecuada. No era entonces el Sr. Morera quien le apoyaba, y ahora, sin embargo, como el Palleter, coge la bandera de Paco Camps y la airea tanto en cuanto la ocasión se la brinda.

¡Cosas veredes, amigo Sancho!

Y es que no hay nada mejor que refrescar la memoria o acudir a las hemerotecas para saber de la verdad de tiempos pasados. Aunque no siempre podremos averiguar lo que se oculta en la otra cara de la moneda, toda vez que al hilo de esto y del Guadiana versus Sr. Morera, resulta que en tres periodos de nuestra historia contemporánea, tanto en la primera como en la segunda de nuestros Repúblicas, al igual que durante el Franquismo, una parte de la prensa escrita fue prohibida en su salida a la calle; la que pretendía publicar una verdad que los gobiernos de turno trataban de ocultar. Qué casualidad.

¡Cosas veredes, amigo Sancho!

Y mientras unos con mejor o peor acierto se han dedicado a la gestión de su gobierno, otros se han dedicado al ejercicio de la mentira en su alquimia hacia una verdad que los Tribunales de Justicia no han reconocido. Cuatro parlamentarios valencianos han sido condenados a pagar el coste de unos recursos en base a unos supuestos salpimentados en la falsedad cuyos miles de euros no saldrán de sus bolsillos, sino de nuestros impuestos.

¡Cosas veredes, amigo Sancho!

Mientras uno de ello, el desvergonzado Ángel Luna (el que más debiera de rascarse el bolsillo), quien fuera absuelto por un delito prescrito, en la actualidad imputado por la Justicia y con la mentira en sus manos como lo hizo lanzando una piedra para demostrar una inocencia que teatralmente mostraba a sus cegatos seguidores, sigue viviendo a cuerpo de Rey y sin dar un palo al agua. Lo suyo era la insidia y la infamia. Ahora a vivir del cuento.

¡Cosas veredes, amigo Sancho!

23 septiembre 2013

LOS AUTÉNTICOS “BOTIFLERS”

LOS AUTENTICOS BOTIFLERS

Lo que no se dice de la Guerra de Sucesión española ya avanzada la primera década del siglo XVIII después de que los catalanes acataran a Felipe V como Rey de España y al que juraron lealtad, es que una vez iniciada la contienda por la invasión de la península por parte de una fuerza internacional, es que el deseo de los austracistas era el de proclamar al Archiduque como Rey de España con el nombre de Carlos III, acto que llevaron al efecto sin razón documental alguna. 

El usurpador y falso rey se presentó en la capital del Reino de España con el deseo de sentar sus reales, pero rechazado por la población, como no podía ser de otra manera, huyo de la villa y corte buscando otros lares.

No es cierto que la contienda fuera un enfrentamiento entre Castilla contra Cataluña o Valencia, pues mienten y lo saben quienes contemplan este escenario. 

Felipe V tuvo sus partidarios, los amantes de la lealtad, tanto en Barcelona como en Valencia aunque los pseudo historiadores traten de su desprestigio.

Borbones y austracistas lucharon entre sí por un mismo objetivo.  Los primeros por la defensa de la legitimidad que otorgaba a su Rey la Corona de España.  Los segundos por usurparla y ceñirla en las sienes una vez conseguida la victoria tras su invasión de la tierra española.

Cualquier otra escenificación producto de mentes calenturientas o infames es pura mezquindad y sus autores lo saben motivados por su falta de rigor histórico a falta de otra adjetivación más apropiada que sin embargo rehúso.

Quien deseaba robar la corona ayudado por quintacolumnistas desleales, abandonó la contienda para imponer su centralismo en Alemania tan pronto como vio que las páginas de la historia se le abrían para este fin. 

Y cualquier otro cuento que nos quieran contar es pura alquimia urdida por manos despreciables dirigida hacia quienes adoctrinados en la ignorancia, están llamados a engrosar las filas del más puro cerrilismo.

Y lo peor de todo es que al más tonto se le engaña con un pastel, aunque este sea de borde almendrado endulzado con sacarina.

Son los auténticos botiflers, desleales a su Rey y a su historia.

17 septiembre 2013

EL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

EL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

El Ayuntamiento de Barcelona, disconforme con la versión de Isabel en TVE, ha puesto trabas negándose a la cesión de exteriores en la ciudad condal para la continuidad de la serie.

Lógico y normal. A nadie puede sorprender la actitud del consistorio catalán. La verdad histórica y la realidad de los hechos es un horizonte que desde la Generalitat catalana ha prohibido a todas las instituciones a su sombra, interesada como está en la manipulación constante optando por transformar el árbol genealógico de su historia en un bonsái confeccionado a su capricho.

Que los reyes de Aragón tuvieron problemas con los condes catalanes, tal y como se manifiesta en la serie, tanto en boca de Juan II como de su hijo Fernando es una realidad tan semejante como la de Vd lector que está leyendo estas líneas.

Los condes catalanes estaban más empeñados desde su más bélico feudalismo en el uso del mamporro tente tieso y la espada contras sus súbditos que otra cosa. Porque les venía de antiguo.

Ya lo intentaron contra el rey de Aragón Jaime I al que quisieron secuestrar los feudales Condes de Barcelona, cuando el resto de los condados y hasta el Ebro, pertenencia a Francia hasta 1258, veinte años después de la existencia del Reino de Valencia.

Ya lo intentaron a golpe de mamporro y en este caso feroz genocidio en la conquista de Mallorca en contra de los deseos del Conqueridor, quien cuando se decidió por la conquista de Valencia, lo hizo de tal manera creando Cortes, Fueros e instituciones civiles y religiosas con el único fin de que los condes de Barcelona, feudales ellos, no pudieran imponer la brutalidad de sus intenciones. Aquellos cuya única pluma era la de la espada y su mejor secante el de la guadaña.

Es así como se entiende que como fruto de tan aberrante forma de gobernar no fuera el mundo de la cultura el que existiera entonces entre ellos, y el Siglo de Oro de la Lengua Valenciana se ciñera en exclusiva a la ciudad de Valencia.

Que el Reino de Aragón tuviera la firme decisión de unirse a Castilla es un hecho innegable que ningún historiador, a excepción de quienes laboran el bonsái, puede negar.

Y esto, junto a las declaraciones del Rey de Aragón molesto con la cerril actitud de los condes de Barcelona es lo que incita al Ayuntamiento barcelonés para negarse a su colaboración a una serie televisiva que desde el rigor histórico aparece en la pantalla en una actitud la suya que si algún nombre tiene, le viene al pelo el de la censura previa, tanto en cuanto han podido tender sus redes a la mejor ocasión.

¿Hasta dónde es capaz de llegar aquella Cataluña que hasta hace apenas treinta años presumía de ser una región culta, europea y avanzada con pedigrí de un seny que de forma desvergonzada han mancillado?

Como el Guadiana, el germen feudal de los felones señores medievales florece y se pasea por las Ramblas hasta que surja un nuevo Rafael Casanova que alzando la voz, repita su histórica frase de ¡Viva el Rey, mueran los traidores!

Como buen español que era.

Germen feudal penosamente de actualidad en manos de quienes retuercen y crean su particular bonsái.

16 septiembre 2013

LA CATALUÑA MODERNA, HIJA DE ESPAÑA

SOBRE CATALUÑA
Además de los Premios Nobel de Economía que sugiero en mi entrada anterior, no estaría de más que columnistas y tertulianos mediáticos tuvieran la decencia que el profesor de sociología de la Universidad de Valencia manifiesta en su Tribuna.

Y ojalá así fuere. Y si entre todos consiguen extirpar de la sociedad catalana esa pandilla de políticos corruptos con Jordi Pujol a la cabeza y su delfín Artur Mas, así como quienes sintiéndose como “iluminados” y a su lado, confunden, engañan y manipulan a quienes tratan como súbditos mediante catecismos adulterados con la única pretensión de convertirlos en participes de su manada, quienes primero ganarán, son aquellos que aún se sienten ciudadanos de una parte de España, totalmente desnortada, que consideran como propia.  

Empeño cada vez más necesario cuya única garantía la otorga el ejercicio digno de una profesión en los diversos sectores de la actual sociedad española que tantos se empeñan de denigrar.

12 septiembre 2013

LA DIADA Y LA “CADENA CATALANA”

La diada y la cadena catalana

Ayer tuve ocasión de presenciar casualmente un debate televisivo cuando haciendo zapping me encontré con él, prestándole atención durante una media hora, especialmente por la actualidad del día.

Ramoncín con su actual pose de intelectual y de respeto a la opinión pública, pero sólo a una parte de ella, se manifestaba en el sentido de que la historia le importa un bledo y sólo le vale el presente. Oído lo dicho por el “rey del pollo frito” no nos queda más remedio que aseverar que en la Alemania nazi, sin duda alguna y de vivir él en aquellos años, se hubiese puesto de parte de quienes clamaron en las urnas por el iluminado del momento. Peligrosa reflexión para los tiempos que corren que cuestiona su pose.

Otro señor argumentaba el expolio económico al que es sometida la región catalana por el gobierno español sea cual éste fuere. Alimentando al mismo tiempo la idea que en la cadena catalana la intervención de la Generalitat había sido nula. Ni él se lo cree.

Un joven treintañero en tono casi agresivo expulsaba por su boca todo el contenido de la enseñanza recibida en la docencia catalana en sus años de estudio. ¡Qué gran futuro le espera!

Otro de los contertulios denunciaba las mentiras del gobierno catalán encargado de propagar la falsedad de que su intervención en la cadena catalana había sido nula, haciendo hincapié en la españolidad de Rafael Casanova que de forma malintencionada manipulan quienes le homenajean como el patrón de la”diada”; al igual que hizo alusión a la bondad del Decreto de Nueva Planta que tanto significó para el despegue económico de Cataluña de cuyos beneficios goza.

Y por ultimo otro de los contertulios denunciaba la opresión a la que se ven sometidos los catalanes que se consideran españoles, abundando también en las mentiras incubadas en la sociedad catalana en los últimos treinta años.

Un teléfono del 902 daba ocasión a que los oyentes expresaran su opinión, pero dada la oportunidad de negocio que supone para los medios de comunicación este medio, me abstuve de ello.

¿Que qué me hubiese gustado manifestar por mi parte? pues aquí lo dejo:

Citaría a los mejores economistas del momento, por ejemplo a los últimos seis premios Nobel para que cuantificaran el beneficio obtenido por los catalanes desde el Decreto de Nueva Planta, en cuyo articulado estaban muy claras las mejoras que le iban a significar para el despegue económico de una Catalunya empobrecida hasta entonces y que desde la aplicación del Decreto le dejó en bandeja tanto el mercado nacional como el de ultramar, en perjuicio de otras regiones españolas. Un proteccionismo del que han venido disfrutando incluso con el franquismo al que aplaudían a rabiar. Y así hasta nuestros días.

Que los premios Nobel de Economía valoren, cuantifiquen y al mismo tiempo publiciten su cuantía en euros. La moneda actual cuyo presente es lo único que valora Ramoncín y quienes de igual forma opinan. Para que se enteren y apliquen aquello que de agradecidos es de ser…

Por cierto, el año pasado publicitaron una asistencia a la “diada” de millón y medio de catalanes. En éste han cambiado el escenario y la asistencia ha sido de cuatrocientos mil, menos de un tercio.

Veremos qué bambalinas preparan para el próximo año. Todo es cuestión de teatro cambiando el escenario.

Al año que viene en las Ramblas.

07 septiembre 2013

VALENCIA, FÓRMULA 1. ¿QUIÉN GANA?

Circuit-de-Catalunya

Por lo leído estos días en la prensa hace presagiar que la F1 desaparecerá de la ciudad de Valencia. Todo hace indicar que su anuncio tiene los días contados; por lo que pasará a “mejor vida” en la historia de nuestra ciudad.

Lo que es indiscutible es que ello supondrá que la ciudad de Valencia perderá su universalidad en la medida que representa dentro del marco de una competición que llega a través de los medios de comunicación al mundo entero.

Sabemos pues quién pierde; la pregunta ahora es quién gana con ello, una vez fuera del circuito turístico el nombre de nuestra ciudad. De Valencia. La gran desconocida de hace menos una década. Hasta entonces.

¿Quién gana?

A poco de conocer el ambiente político que rodea a la tercera ciudad española, tenemos la respuesta en el matiz de qué no es que ganen quienes se regocijan por ello, sino que se lo creen. Por lo que representa para Valencia aunque la dañe.

Porque ganar, ganar, pueden ganar en votos quienes se han encargado de despreciar la más amplia ventana publicitaria que imaginar se pueda, aparte de hinchar su ombligo del regodeo amable de la inquina, de dar cobertura a sus insidias, de rubricar sus mentiras a unos seguidores que ni siquiera están adoctrinados pero sí anegados por un aluvión mezquino infiltrado en su línea de flotación por las brechas de su ignorancia, como pudieran ser el de un rencor incubado a golpes de pancarta, pitos, soflamas incendiarias y banderas pueriles que jamás de mano tendida y generosa, logrando así que semejante analfabetismo que ni por un segundo es capaz de pensar y dueño de su dominio, que se desliza por el filo del alambre camino a ninguna parte, sin rumbo, desnortado, sin nada en que creer, salvó las consignas que les llegan con la intención de borrar del mapa turístico la ciudad de Valencia, así como con la perversa intención (por el juego empleado) de llenar las urnas del profundo cerrilismo, que a la sazón se muestra feliz y contento, pero sin nada que les satisfaga salvo el de taponar su ciego orgullo.

En esta ocasión la cuestión al menos está bien clara.

Sabemos quién pierde, como igualmente apreciamos quienes pretenden ganar. Y a costa de lo que sea.

Aunque lo sea devaluando nuestra ciudad. Su empeño desde su última derrota electoral.

Y encima, va el PP y les hace el juego.

¡Pero qué tonto, pardiez!

03 septiembre 2013

EL PUÑO EN ALTO

el puño en alto

Desde hace un tiempo, ya demasiado, diversos sectores de la sociedad española se dedican a la crítica de quienes portan banderas anticonstitucionales barnizadas con un aguilucho, así como a aquellos que levantan el brazo con la mano extendida. Pero más que criticar ambos gestos, su empeño es el de publicitar que el número de quienes a ello se dedican es muy superior al que realmente significa; una más de las estrategias manipuladoras que tan sibilina como siniestramente pone en práctica la izquierda.

Y tan pronto como ven un aguilucho, dicen que son miles los que vuelan sobre las terrazas de la ciudad, o cuando ven una mano alzada dicen que una multitud abarrota una calle o plaza cualquiera, echando a mano si hace falta de la plaza de Oriente o de cualquier otro lugar que de mayor superficie exista.

Y ahí es dónde se demuestra la perversidad de quienes denuncian estas posturas, tanto en cuanto su sectarismo le obliga a ello de la misma forma que el pez necesita del agua, razón de su existencia.

¿Qué harían si no existiera un aguilucho tal y como definen a tan noble animal que en nada se asemeja a lo de buitres que llevan dentro y que a la sazón es lo que mejor les define?

Me la trae al pairo que semejantes individuos levanten la bandera tricolor que hace alusión a la II República española, pues es tal su ignorancia por no utilizar otro adjetivo, que si realmente supieran lo que la misma representó para España, se le caería la cara de vergüenza.

Desgraciadamente no están entre nosotros los Ortega y Gasset, Marañon, Pio Baroja, Madariaga, Sánchez Albornoz… los grandes defensores del republicanismo español, para que en cuatro líneas, pues no harían falta más, les explicaran todo lo que de perverso hubo en aquella República democrática que dejó de serlo un 11 de Mayo de 1931, pocas semanas después de su justa proclamación.

Lo peor y por lo que les representa, es la facilidad que tiene la misma camada en levantar el puño en alto, a semejanza de aquellos que clamaron por el terror en todas las ciudades, desembocando España en una guerra civil que de forma entusiasta clamaban.

Un gesto, el del puño en alto, que no sólo simboliza su “hazaña”, sino también más de cien años de torturas y genocidios hasta nuestros días. Gesto altivo que por desgracia y a su justificación es defendido por un sector progre y pseudointelectual que sin ningún tipo de decoro, calla y otorga.