En tiempos de crisis y aplicación de recortes, por lo visto, hay quien tiene tiempo y recursos para acudir a donde no le llaman. Salvo cuando le llegan ecos de quienes renegando de sus raíces, creen en un pedigrí adulterado, dogmatizados por falsas leyendas que les inducen a caer rendidos a los pies de quien, obcecado y desde la prepotencia, busca una tierra prometida. Más por hechizos redentores, que por una base cultural y a la sazón documentada de la que valerse.
18 abril 2013
UN ILUMINADO: ORIOL JUNQUERAS
En tiempos de crisis y aplicación de recortes, por lo visto, hay quien tiene tiempo y recursos para acudir a donde no le llaman. Salvo cuando le llegan ecos de quienes renegando de sus raíces, creen en un pedigrí adulterado, dogmatizados por falsas leyendas que les inducen a caer rendidos a los pies de quien, obcecado y desde la prepotencia, busca una tierra prometida. Más por hechizos redentores, que por una base cultural y a la sazón documentada de la que valerse.
17 abril 2013
LA PANTOJA
Bien podía ser a la hora de la media tarde o a la del mediodía: el momento que fijaba la Santa Inquisición para que el hereje penara su culpa al calor de la hoguera. El motivo podía ser variado, desde la herejía hasta la brujería, sin menoscabo de la rivalidad molesta al cabecilla del lugar, fuese clérigo o civil.
Y desde la razón fundada, toda vez que en aquellos tiempos “el pecado” tenía gran relevancia, hasta la insidia más falaz, el abanico que ocasionaba la muerta al calor de las llamas era como el de su frágil tela que daba lugar a que sus varillas pudieran dar más vueltas que un tornillo sin fin, ancladas en su eje.
Pero en sí, no era la justicia al reo lo más relevante, sino las iras que desataban unos vecinos que asistían al ajusticiamiento como si de una fiesta fuera. Ignorando sus causas, pero… ¿Qué más les daba?
¡Al fuego! ¡Al fuego! Gritaban.
¡Muerte! ¡Muerte! Clamaban.
Eran gritos de sed de venganza que ni por asomo iban a calmar sus bocas enfurecidas ni saciar su hambre siquiera. Pero allí se agolpaban cuales hordas salvajes viendo cómo el reo chamuscaba sus carnes hasta el último respiro.
Terminada la fiesta, cada uno a su choza con vivas al aire y mueran los "apestados".
Tres, cuatro, cinco, diez siglos o más han pasado desde aquellas horas de fiestas y nada, nada, parece haber cambiado. Sí en las formas, pero exactamente igual en el fondo.
Hoy hemos tenido la ocasión de comprobarlo a la salida en la Audiencia Provincial de Málaga en ocasión del juicio de una famosa tonadillera una vez conocida la sentencia: la de la pena al reo.
Ciertamente no había ninguna hoguera, pero la “hora de la fiesta”... calcada.
14 abril 2013
LA MODERNIDAD
El horno de pan persiste en el tiempo, aunque nada tenga que ver con lo que fue. No así la lechería alicatada de barrio a donde de pequeño acudía con mi lechera a por el líquido extraído de unas ubres que años aún más atrás se vendía paseando a la vaca por las calles de la ciudad. Aquella leche tras hervirla daba la ocasión de verter su nata sobre un pequeño plato para nuestro deleite. Este sencillo y exiguo manjar ha pasado a nuestro olvido.
Estamos en otro tiempo y otros pequeños comercios han fenecido de nuestras vidas; mejor no recordarlos.
Para qué. ¿Para despertar nostalgias? Bueno…tampoco está de más. Al menos no molesta.
Sin embargo, un nuevo establecimiento ha aparecido en el barrio con triviales comentarios llenos de ingenuidad.
Su probable negocio tiene un rasgo más occidental. Alejado, por supuesto, de esas tiendas en manos de inmigrantes chinos que cuando entras en ellas no hay un hueco vacío, llenas sus paredes de productos carentes de calidad. Desde una flor de pétalos de tela hasta un dinosaurio de carne esponjosa, pasando por un traje de sevillanas, una bombilla de bajo consumo o un saco de tierra que publicita unas nutrientes más o menos provechosas.
No, no es un negocio oriental, les decía. Su sesgo es occidental, tantas veces visto en películas americanas.
Un pequeño espacio de apenas cuarenta metros cuadrados con un banco de espera a un lado, mientras en el de enfrente un mostrador donde recoger lo que se ofrece limpio a quien acude a su servicio.
Y luego lo esencial: dos paredes lisas en las que aparecen dos grandes bocas acristaladas en una y tres más pequeñas en la de al lado.
Corresponden a un conjunto de lavadoras en las que se introduce la ropa que ensuciamos. Desde un sencillo calcetín al edredón, pasando por todas clases de pertenencias que necesitamos para ejercitar nuestras vidas de la forma más limpia posible.
En cuanto a la higiene, los valencianos sabemos de ello. O así lo creemos. Si el fuego en la calle purifica y convierte en pavesas nuestras codicias que han sido esculpidas satirizando nuestras vidas, no sucede así con estos aparatos que proclaman limpieza a nuestros pertrechos, pero que los dejan dispuestos para ensuciarlos de nuevo sin ocasión a la mínima reflexión.
Desparecida la vieja lechería, al igual que la pastilla de jabón lagarto que a golpes de mano sobre el tablón estriado dejaban limpias nuestras vergüenzas en el lavadero de nuestros domicilios, sustituida la forzosa tarea por la cómoda modernidad, prefiero la lavadora en el interior de mi casa por aquello que es el mejor sitio donde asear nuestras vergüenzas. La ropa sucia se lava en casa. Dicen.
Vueltas al bombo pues, que si limpian las inmundicias, lo hacen en detrimento de nuestra intimidad.
Aquella húmeda tabla de lavar al igual que la sabrosa nata han pasado al olvido.
Adelante la modernidad; atrás un deleite que quien no lo conoció, al menos no lo ha perdido.
12 abril 2013
¡VEDA AL ALZA!
11 abril 2013
LEVANTE-EMV ¿QUIÉN MANIPULA?
10 de Abril de 2013.En primera página, sí, pero en su 5%; en letra pequeña y como de tapadillo. Total 32,4 mm de euros, que por cierto, no son moco de pavo.
“Jordi Pujol Ferrusola movió32,4 millones en 13 paísesentre los años 2004 y 2012.La Agencia Tributaria detecta118 movimientos de divisas.”Éste es uno de los hermanitos, luego está el otro y por supuesto, el padre.
02 abril 2013
DON EMILIO CASTELAR Y DON JOSÉ ORTEGA Y GASSET
Sí la gran mayoría de los historiadores coinciden en la calificación del siglo XIX como el de un largo y convulso periodo, uno de sus más ilustres hijos cuya figura emergió en sus últimos treinta años fue un firme defensor de la instauración del sistema republicano por el que luchó decidido. Y me refiero a D. Emilio Castelar, tan brillante orador como hombre ilustrado, que si luchó por su implantación, al mismo tiempo lo hizo por la defensa de la unidad de la nación española que de forma alocada se había empecinado en unas revueltas cantonales carentes de sentido.
Pero Don Emilio Castelar tuvo que luchar contra la intransigencia, contra el fanatismo, contra los radicales; él mismo fue la principal víctima de aquella I República por la que había dado todo lo mejor de sí mismo. Lejos de pretenderlo y enfrentándose a quienes le rodeaban, no pudo dar freno a “aquella bestia” que se estaba gestando, que asoló a España, y que en sed de sangre y con el devenir de los día, llevó, como no podía ser de otra manera, a la restauración borbónica.
Sin duda, la lealtad y el amor a su nación, hizo que su figura, la de Don Emilio Castelar, fuera reconocida y ensalzada. Como lo demuestra que ya en el siglo XX y durante muchos años, su nombre figurara en calles y plazas de España.
La plaza principal de Valencia y con su nombre se conoció como tal durante cuarenta largos años, y su estatua ecuestre sigue adornando el Paseo de la Castellana madrileña desde hace más de un siglo. Por citar dos ejemplos de especial relevancia.
También el siglo XX tuvo su hijo ilustre. Don José Ortega y Gasset, filósofo y ensayista, hombre intelectual e ilustrado, humanista y gran defensor del sistema republicano. Fue el principal estandarte que aglutinó a todas las fuerzas políticas emplazadas a derribar a un sistema monárquico cuyo norte había perdido. No obstante, los primeros treinta años del nuevo siglo nada tenían que ver los convulsos del periodo decimonónico, pues aquellos primeros del nuevo siglo fueron más prósperos pese a tener que enfrentarse a un incipiente pistolerismo y a unos grupos radicales que iban “alimentándose” de ecos que les llegaban del exterior. De tierras lejanas.
Sin Don Emilio Castelar puede tener y lo tiene, el mérito de estar a la altura del mejor político español del siglo XIX, Don José Ortega y Gasset estuvo a su altura. Igualmente se le puede considerar el mejor político del siglo XX aunque no llegara a ejercer labores de gobierno. Su punto en común: su firme decisión republicana y la “carne en el asador” que ambos pusieron y en idéntica cuantía para lograr que el sistema que deseaban se implantara en una nación española que amaban con delirio.
Pero algo más les ha identificado ante la historia. También Don José, como Don Emilio, fue “devorado” por el mismo sistema que había defendido. En cualquier vergel es capaz de florecer un tallo borde que regado a discreción es capaz de devorar incluso a quienes sembraron la semilla en la que creían.
Lejano el XIX, pasado el XX, estamos ya en un nuevo milenio sin que hasta el momento haya surgido su hijo ilustre y a la altura de aquellos.
Si se ha dicho que es bueno conocer el pasado para evitar que sus errores vuelvan a repetirse, bueno sería poner en práctica el aserto para evitar quede como una frase hecha.
Frase que presumo que en quienes la dicen y que al menos en otros tiempos repitieron, sea tan hueca de contenido como llena de rencor, por supuesto salpimentada desde la ignorancia, cocinada primero a fuego lento y adobada con gasolina después, con la receta en la mano para saciar al más profundo analfabetismo y todo ello condimentando y ensalzado desde la perversidad.
Son los cocineros que todos sabemos. Y están dispuestos a ello. Y alerta.
26 marzo 2013
FRANCESC ROMEU, ASPIRANTE A SECRETARIO DEL PSPV
Francisco Romeu nació en Silla en el mes de mayo de 1974. Debió de ser un día muy caluroso. O no. Ya saben aquello de que hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo.
Pocos meses después de cumplir un año murió quien para unos fue el Caudillo; para otros el Generalísimo; el Dictador ahora para muchos; para unos quien firmaba penas de muerte; y para otros quien dio fin a quienes sin saber el porqué, enviaban al otro mundo a quienes les venía en gana. Pero todo esto es pasado y para gustos…colores. Que sin venir al caso, igualmente se podría decir que cada uno cuenta la feria según le va.
Pero lo cierto es que por entonces Francisco Romeu tenía un añito y unos meses más.
En 1981 sucedió el “tejerazo” en el Congreso de los Diputados y Francisco Romeu aún no había cumplido los siete añitos ni había tomado la Primera Comunión. Apostaría a que por entonces, por las calles de Silla, le llamaban Paquito. Para lo de Francesc, tendrían que pasar aún unos cuantos años. ¿Diez? ¿Quince?
Un día se enteró de que su nombre era Francesc y dejó de llamarse Francisco. O Paquito.
Fue en ese hipotético día cuando empezó a enterarse de qué iba la película; al menos la que alguien debió de contarle. Porque de estas cosas sólo se entera uno cuando se las "cuentan".
También la información puede adquirirse con la lectura; pero ahí hay que tener mucho cuidado, porque las lecturas las elige uno o llegan a sus ojos por el consejo de otros: sean estos de ámbito familiar y de alguien encontrado en la calle. Y esto es muy peligroso. Hay que tener cuajo para acudir a libros de contenidos opuestos, para gracias a ello, contrastar y verificar. Pocas veces se da esto, y temo que sea éste el caso del ahora Francesc y antes Francisco o Paquito.
El caso es que Francesc va para los cuarenta años. Los tan cacareados “cuarenta años” que por lo visto tienen que pasar algo así como doscientos años para que los españoles, si llegado ese tiempo existen, puedan saber de su pasado con mejor perspectiva de la que disfrutamos en la actualidad.
El caso es que Francesc se ha decidido por la soflama de reivindicar la necesidad de la República. Quizá para escalar posiciones a menor costo; quizá para llamar la atención dentro de su partido o quizá, lo más seguro, porque aún creyéndolo, no sabe de qué habla.
Cuando era Paquito con apenas cinco años, seguramente aún no sabía lo de Francesc, así que no hay porque extrañarse.
¿Sabrá Francesc lo que significó tanto la primera como la segunda República para el sufrido pueblo español? Temo que no, porque como les decía, hay que tener mucho cuajo para acudir a una información veraz, diversa, contrastada y verificada de lo que realmente sucedió en España en aquellos años de regímenes republicanos.
Y temo que no sea este el caso de Francesc, porque de serlo, seguro que al menos tendría mucho cuidado en sus soflamas, toda vez que aquello de los experimentos con gaseosa sea con seguridad el consejo que mejor necesita.
Quizá sean ganas de hacerse de notar en el partido y buscar un espacio. Lugar en el que si algunos le llaman, de seguro, no es la mayoría del pueblo español, en este caso el valenciano, preocupada en otras cosas.
¡Ay Paquito!
23 marzo 2013
PARTIDO SOCIALISTA Y... ESPAÑOL
Alardean ellos mismos de que son democráticos, pero mienten, no lo son. Se dicen que son tolerantes, pero es falso; se adueñan de esas patentes halladas en un estercolero abandonadas.
Y repiten que son respetuosos, pero no es cierto, ni ellos mismos se respetan.
Manifiestan que aceptan y respetan el resultado de las urnas, pero silencian que sólo en épocas de bonanza; en especial y una vez alcanzado el poder, para enriquecerse. Con las dos últimas muestras, nos bastan.
Dicen ellos que respetan el sentir de la mayoría, pero falsean, tanto en cuanto cuando no la consiguen buscan acomodos a los que apoyarse para lograr el poder a sabiendas de que lo van a encontrar “espigolando” en arrabales radicales.
Dicen que representan al “mundo intelectual” pues a ellos se adhieren, pero mienten; tan solo se les acercan los sectarios. Al verdadero lo laminan. La libertad de pensamiento es una ventana abierta cuyo postigo bloquean.
Por eso alardean de la libertad de expresión y es cierto; pero en exclusiva, cuando es la suya. Temen el aire fresco que rechaza lo políticamente correcto incrustado en mentes adoctrinadas a cuya homilía se dedican.
Con sus mayorías utilizan la guadaña en beneficio de casa propia; sin embargo, en minoría, luchan para adueñarse de las calles, caiga quien caiga utilizando el embozo.
Dicen que respetan al poder judicial, pero firman sentencias condenatorias ante el umbral de sus sedes, ensuciando las calles con baldeos de insidias.
Otorgan el derecho a una información veraz, pero construyen redes mediáticas para adormecer al ciudadano mientras despiertan al súbdito. Su principal empeño.
Dicen, dicen… dicen muchas cosas. Y de su españolidad y como bandera, mejor no mentarlo.
Joseph Goebbels también las decía. De él se alimentaron.
De él se alimentan.
12 marzo 2013
PONFERRADA, CINISMO DE SUYO PROPIO
Ponferrada, la capital administrativa del Bierzo es de actualidad y está ocupando los grandes titulares de la prensa española. Y no lo es por un hecho aislado, toda vez que la práctica de una moción de censura municipal destinada a lograr la vara de mando gracias al escaño de un edil tránsfuga, es, ha sido y será, una práctica muy habitual en la vida política municipal de nuestras ciudades.
Pero no es esto exactamente lo sucedido en Ponferrada. Se le semeja más a lo sucedido en la capital del turismo valenciano, Benidorm, de hace unos pocos años.
Pero más que el hecho en sí, lo que realmente sorprende, es la reacción de la cúpula socialista una vez sucedido el aborto, clamando sus dirigentes por lo que consideran un error de bulto, pero que viene al pelo el dicho de “que a buenas horas mangas verdes”.
Porque si el Sr. Rubalcaba y sus más significados espadas claman por lo que consideran un mal ejercicio democrático por el anecdotario que ha envuelto la moción, bastaría que lo hubiesen hecho al primer día del conocimiento del contubernio que se estaba tramando en tierras del Bierzo. Sin embargo y desde ese momento y hasta el instante de la moción, sólo ha existido el silencio.
Los de Ferraz han esperado a que la alcaldía dejara de pertenecer al ganador en las urnas, el Partido Popular, para que una vez en su poder la vara municipal, ejercitar la máquina de su cinismo.
Dirán que los ediles socialistas y a su voluntad han causado baja en el partido. También lo hicieron en Benidorm y al redil han vuelto. También dijeron que lo sucedido en Benidorm no había sido de recibo, y como pan bendito lo recibieron.
Lo de menos es lo sucedido, pero sin embargo es lo que más se propaga, ocultando de esta guisa tan mezquina actitud.
Hubiese bastado para que a la primera noticia se hubiera frenado la presentación de la moción y ahora no tendrían que pedir perdón por lo que cínicamente consideran un error que lamentan de voz hacia fuera, pero que celebran hacia su interior.
Cinismo puro y duro éste el producido en las tierras de Bierzo muy capaz de conseguirlo cuando la máquina socialista del descaro se pone en marcha, que llegada la ocasión, no hay dios que la pare.
06 marzo 2013
MARTÍN RODRÍGUEZ SOL, VÍCTIMA INCONSCIENTE
Martín Rodríguez Sol, fiscal superior de Cataluña ha dimitido de su cargo debido a la “llamada al orden” recibida por parte del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, en consecuencia a unas declaraciones en las que existen sobradas razones para alertar que están totalmente alejadas de nuestra Carta Magna. Constitución de 1978 a la que quienes ejercen altos cargos públicos se deben; y en especial en su espíritu, y con el máximo de los respetos.
Estamos en una España en la que nadie dimite, salvo en muy pequeñas ocasiones como fueron los casos de Antonio Asunción, Francisco Camps y la del Conçeller José Manuel Vela, quienes dentro del marco valenciano y en su excepción cumplimentan la regla. Por lo que la del fiscal superior de Cataluña no nos puede llegar a la conclusión de que lo sea por motivos de dignidad profesional.
Martín Rodríguez Sol, fiscal superior de Cataluña y por su extemporánea declaración, es el fiel reflejo del inconsciente estado de manipulación a que está sometido el ciudadano español en la región catalana, cuya proximidad a su condición de súbdito es semejante a la existente ante la cordillera costero catalana que discurre paralela a la costa y por su cercanía.
03 marzo 2013
01 marzo 2013
EL CUARTO PODER
Dicen que estamos huérfanos de un buen gobierno que vele por el estado del bienestar tan anhelado por todos. Eso dicen.
Dicen que la ausencia de unas listas abiertas es el mejor manantial para convertir el hemiciclo parlamentario en una gran ubre de la que se sacian unos partidos a espaldas del ciudadano y en su único beneficio. Eso dicen.
Así pues y de esta guisa, ausente el poder ejecutivo, ineficaz el legislativo, qué nos queda.
¿El judicial?
Pues va a ser que tampoco; pues hace tiempo que desapareció la justicia con mayúsculas huyendo de la mano de una presunción de inocencia que a la sazón está vilipendiada, auspiciando el amasijo el cuarto poder que en rápido sprint, avanzando por atajos de insidias, ha dejado a su vera a los primeros avanzados.
Son pues las tertulias televisivas junto al persistente, engreído, difamador y tantas veces mezquino e interesado artículo de prensa, los que dicen descubrir, de la mano de los partidos, indicios penales que las más de las veces inventan a la par que sentencian; y de seguido ejecutan ante la opinión pública a quienes le viene en gana, en función de su línea programática y a la que se deben.
¡Qué por vender que no quede!
Mientras tanto, la ciudadanía hambrienta de mentiras y en su papel de súbditos dócilmente utilizados, acepta como dogma de fe aquello que le place.
Un nuevo caciquismo, el de los medios de comunicación, que en su versión propagadora “republiquea” en la vida española como auténticos dueños y señores de la opinión pública que de forma sumisa, pese a determinadas algarabías de fácil e interesada conducción, ha dejado de creer en el poder ejecutivo, denigra al legislativo y como consecuencia, juzga y condena con la sapiencia del necio.
Riendas, las del cuarto poder, que instan al súbdito al acto del juicio sumarísimo sin posibilidad de defensa por parte del denigrado, utilizando el mejor estilo totalitario propio de antiguos regímenes, alguno desgraciadamente vigente.
Y reforzado por parte de algunas “instituciones” que, viviendo de nuestros impuestos, poseen la destreza propia de aquellas checas que tan cumplidamente lograban sus objetivos, aunque en esta ocasión utilicen la pólvora de la falsedad con idéntica eficacia.
Ignoro si el cuarto poder labora en alguna atarazana por la construcción de su propia Arca de Noé y en pos de su seguridad en la que resguardarse, una vez el Poseidon que ha creado le azuce.
Si llega la hora, que ojalá no suceda, con seguridad le hará falta.
Sólo le quedaría el recurso del Pravda.
25 febrero 2013
LA GRAMA DE LA IGNORANCIA
24 febrero 2013
AMPARO LARRAÑAGA
De siempre, Amparo Larrañaga me ha parecido una actriz exquisita, profesional y de gusto refinado. Y a mayor mérito, por las formas utilizadas en el mundo al que pertenece, pero del que se aparta
Y si el cántaro que más suena es el más hueco, tenemos el ejemplo en ocasión de la entrega de los Goya. Un contubernio que nada tiene que ver con la mayoría de los profesionales de los focos y escenarios, quienes que por su silencio profesional y nada pancartero están alejados de aquel.
Que Amparo Larrañaga en unas declaraciones a la prensa ponga en el centro de sus críticas a la clase política en lo sucedido en Valencia, es una gran injusticia por parte de una comedida y excelente actriz, quizá dicho sin pensarlo.
Injusta acusación. Entre otras y muchas razones porque no es cierta.
Porque lo sucedido en Valencia está a mil años luz del grado de corrupción política alcanzado en Andalucía, desde la ciudad de Marbella hasta las cloacas de la Junta Andaluza con sus continuados expolios que han enriquecido a sus más altos cargos políticos con el dinero de los parados.
Y qué decir de Cataluña, donde desde el famoso tres por ciento y las fortunas acumuladas en las cuentas corrientes de quienes lideran o han liderado la Generalitat, al igual que las múltiples redadas y operaciones policiales contra sus políticos a quienes hemos visto con sus manos esposadas y que por lo visto parecen olvidadas, ello por la conveniencia de una prensa amarilla que trató de restarle importancia, mientras se empecinaba ésta por otras cuestiones de inferior calado y cuantía, fijando sus miras contra el Cap i Casal, cuyo único fin era el electoral.
Y qué decir de la capital de España, cuyo foco principal de un entramado corrupto se ha tratado de diluir también en perjuicio de Valencia, aquí donde las insidias han campado a sus anchas, engrasadas y por desgracia por una izquierda valenciana a cuyo esfuerzo se ha dedicado.
¿A qué se refiere nuestra admirada Amparo, de raíces paisanas?
¿A los tres trajes de Francisco Camps; a la adjudicación de la América Caps, a la venida del Papa, a la celebración de la Formula Uno: buena para Barcelona, mala para Valencia?
Sería bueno que lo aclarase; porque salvo los tres trajes citados, los demás eventos ahora tan criticados con argumentos ora ruines, ora falsos, fueron en su momento ensalzados por los valencianos, tanto en cuanto sirvieron cuales mejores plataformas para un mayor atractivo en el mercado turístico universal y en beneficio de la ciudad.
No en el bolsillo particular de conocidos políticos de Cataluña, Andalucía y Madrid.
Amparo Larrañaga, guapa y profesional actriz, háztelo mirar en tu injusticia. Pienso que fruto de un desafortunado desliz y no de la insidia y mezquindad tan propias de un sector valenciano de sobra conocido.
Quizá haya sido como consecuencia de una campaña mediática iniciada en su día, más interesada en focalizar en Valencia lo que corresponde a las citadas Comunidades, por obvias razones conocidas por todos.
Incluso por los que dicen ignorarlas.
23 febrero 2013
EL DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA NACIÓN
Terminado el “Debate sobre el Estado de la Nación” he echado de menos en las portadas de la prensa nacional el resultado del mismo, apareciendo en las mismas cualquier otra noticia incluso de menor entidad.
De siempre, como si la opinión pública ignorase su resultado, se informaba de acuerdo con los deseos de la hinchada que de forma “religiosa” acudía a su hoja dominical donde de seguro le informaban y de acuerdo a sus deseos.
Pocas o muy pocas eran las diferencias año tras año y debate tras debate. También era habitual el anuncio de un probable empate técnico, ignoro en base a qué criterios, ligeramente escorado hacia uno u otro lado según el medio.
Era lo habitual en esta clase de partidos en los que cada uno creía acertada su quiniela, independientemente de un resultado final a quien nadie de los apostantes hacia caso. Ante la inexistencia del un árbitro neutral, cada diario publicaba el que más le placía. Y sin posibilidad de recurso ante un comité arbitral, por supuesto inexistente.
En esta ocasión me ha venido a la mente aquel resultado final del España-Malta, el del 12-1. Entonces, llenas las portadas de toda la prensa nacional, recurrir ahora a más de lo mismo más semejaría el recurso a un plagio, que pese al paso del tiempo, quién no lo recuerda.
Finalizado el “debate”, un desahuciado Rubalcaba ha corrido raudo al túnel de vestuario a la búsqueda del necesario polvo de talco que borrara una faz enrojecida, consecuencia de unos mejunjes que él mismo ha laborado en el almirez de su cinismo. Su finiquito está en fase de elaboración.
No ha faltado en ocasión del partido y sobre la cancha del hemiciclo, la presencia de los “boixos nois” junto a otras peñas del mismo pelaje para dar colorido a una contienda cuando el resultado final estaba cantado. Falto y a la espera de confeccionar un marcador de dos dígitos (hasta el momento inexistente) que por lo visto ha sido innecesaria su publicación.
Y respecto a la representación valenciana y por lo que significa para nuestros paisanos, mejor no mencionarla. Para qué.
18 febrero 2013
LA NOCHE DE LOS GOYA Y JAVIER BARDEM
Han tenido que pasar ocho años para que en la entrega de los “Premios Goya” del cine español hiciera acto de presencia y de forma manifiesta la crítica política a la situación de la vida española.
Quizá en los pasados años, con la presencia de unos brotes verdes anunciados tanto por Rodríguez Zapatero o como por la entonces encargada de nuestra economía, la exministra Elena Salgado, fueran aquellos los que exhalaran un perfume embriagador, de persistente aroma, adormecedor, que hicieran callar las bocas de quienes cuando les viene en gana recurren al panfleto publicitario más sectario de la vida social española.
Años de silencio los que tuvieron, pero no de actos, pues en los momentos claves y con su gestual “guiño a la ceja”, servían al más nefasto político español desde los tiempos de “maricastaña”, deseoso a la sazón de unos “reinos de taifas” a cuyo logro se dedicó con denuedo,
Pero el culmen de la desfachatez llegó de la mano, cómo no, del más cínico de los presentes en la “noche de los Goya”, perteneciente a una familia cuya mayor habilidad ha sido la del guante de seda.
Guante de seda que con suma facilidad se acopla a cualquier mano, sea ésta de tosca piel, sea de frágil caricia; basta ver la trayectoria familiar desde los años cincuenta del pasado siglo cuyo más afamado director supo navegar de la mano del poder, agasajado por los más importantes premios de la España de su época.
Anoche, y con la ocasión de la entrega de un premio Goya a Javier Bardem como productor de una película documental sobre la situación del Sahara, aprovechó para instar al gobierno español a su aportación para el cese de la represión marroquí sobre un pueblo saharaui, abandonado éste a su suerte, cuando nos acercamos a sus casi cuarenta años de desamparo.
Cínica postura ésta, como tantas otras de perfil bardemniano, procurada en sus cortas instancias madrileñas.
Ubicado desde hace años en la creme norteamericana y gozando de la bonanza de un capitalismo al que no renuncia y de cuya élite de alto standig se beneficia, me gustaría saber si en aquellas tierras no pierde la ocasión para su critica personal hacia la política exterior americana, defensora de los intereses marroquíes, la que instó en su día al gobierno español al abandono de la que fuera entonces, aunque colonial, provincia española.
Temo que allí se calle y que aquí lance sus interesadas palabras con el único fin de desgastar al Gobierno en cínica actitud.
De casta le viene al galgo; un eco lejano de su tío Juan Antonio Bardem, quien no tuvo reparo alguno en recibir todo tipo de agasajos por parte del Sindicato del Espectáculo, allá por los años cincuenta y en numerosas ocasiones premiado, incluso de la mano de José Solís, la sonrisa del régimen. Régimen en el que, pese a lo que se diga, ejerció su profesión como lo demuestra la dirección de sus películas, por lo que a nadie nos debe extrañar que su sobrino Javier, mientras en EEUU calla, en sus cortas estancias por España está siempre dispuesto a la pancarta y al mitin cínico con afán de dardo.
Y sí Joselito anunciaba que en este mundo los hay de “to”, ahí está la acomodaticia familia Bardem en los últimos sesenta años de la vida española para demostrarlo, gracias a un guante de seda a cuyo multiusos no renuncian.
Nota.- La actriz Candela Peña aprovechó la velada de los Goya para denunciar la muerte de su padre en un hospital público sin mantas y sin agua. Lo que silenció, es que el fatal desenlace sucedió hace tres años, mientras que el actual Director del centro hospitalario se ha visto obligado a desmentir la citada falta de recursos, que por otra parte es una falsedad emitida desde los propios labios de la actriz.
Flaco favor el que la actriz ha hecho a la izquierda española que con su insidia demuestra las habituales mentiras de las que ésta se nutre; lo que a nadie nos sorprende, salvo a quienes las incitan.
Lo que les decía al principio: ocho años callados para que ahora, tres años después y con el gobierno de Zapatero entonces, los de la ceja, suelten por su boca lo que antes silenciaron.
Tendría que explicar Candela Peña, si dignidad tuviera, porque en las dos pasadas citas goyescas no denunció los hechos.
12 febrero 2013
JUEGO SUCIO E INTELECTUAL
05 febrero 2013
MENTIRAS PARALELAS
02 febrero 2013
LA JUSTICIA ESPAÑOLA
Emilia Soria, de Bétera, una joven madre valenciana con problemas económicos iba a ingresar en prisión por utilizar una tarjeta encontrada en el suelo para la compra de alimentos en un supermercado en torno a los 200 €, según la sentencia concluyente de un Juez. Esta ha sido la noticia que hasta el día de ayer ha ocupado las páginas de la prensa nacional
Logrado su indulto por presión popular y por parte del Juez y a la vez por Decreto del Consejo de Ministros, tanto la Fiscalía como el Tribunal que dictó la sentencia, no están de acuerdo con el indulto que ha evitado que Emilia Soria, sin ningún tipo de antecedentes penales, pase a ocupar el interior de un centro penitenciario.
Llegado el indulto, no puede quedar en el olvido la desvergonzada actitud de la Justicia que en la persona de un Juez ordena la entrada en prisión de una mujer por la utilización indebida de una irrisoria cantidad de euros. La noticia pues, “no es el indulto que nos satisface, sino la sentencia que nos avergüenza”.
Si una Justicia que es capaz de ordenar su paso a la cárcel a la autora de éste caso y al mismo tiempo lleva a las instituciones públicas a los integrantes de una organización terrorista, según pruebas y sentencia del Tribunal Supremo que por lo visto resulta ser una frágil rama del árbol de la Justicia Española, dicha ésta con mayúsculas, o es capaz de liberar a quienes sobre sus cabezas quedan pendientes años de presidio por sus asesinatos cometidos, así como “mira hacia otra parte” en función de su declarado anuncio de que una parte de los Jueces pertenecen a uno u otro sector: “conservador” o “progresista”, la Justicia Española se derrumba por los suelos y la creencia en su honestidad es un ejercicio de difícil cumplimiento.
¿Conservadores o progresistas cuando el Código Penal es uno solo?
El caso de Emilia Soria refleja con meridiana claridad qué tipo de Justicia tenemos, que más denigrante se muestra cuanto mayor es su grado. Por lo que no nos debe extrañar la facilidad con la que quienes están dispuestos a evadirla lo consiguen con suma facilidad.
Y no por su pericia, sino por la actitud de unos jueces que dejan en la indefensión a la ciudadanía española.