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30 octubre 2009

OPERACIÓN PRETORIA

Operacion pretoria

Dice el sabio refrán que el que mucho abarca, poco aprieta. Aunque a veces, sí lo suficiente.

Don Baltasar Garzón: para algunos, juez estrella; para otros, látigo de la ley.

Asombra, sin embargo, su capacidad de trabajo, al igual que sus frentes diversos, cuyas acumuladas tareas hace que algunas estén en entredicho, siendo objeto de crítica por parte de diversos estamentos del mundo judicial.

Don Baltasar vuelve a las primeras páginas de la prensa nacional con la de repente conocida como “Operación Pretoria”. El recurso al traductor alemán no ha sido utilizado en este caso, lo que no nos llama la atención. Bautiza el caso recordando la antigua Roma, quizá por aquello de los gemelos Rómulo y Remo mamando de la madre loba.

Lo que si nos llama la atención es que desde que empezara su trabajo, que imagino de más de nueve meses, los necesarios para cualquier parto, no haya salido en la prensa (la de “El Pais”, por ejemplo) ni una sola grabación telefónica referente al caso, así como ninguna referencia deseosa de ofrecer a la opinión pública un caso de corrupción, como nos han acostumbrado en los últimos meses. Seguramente la razón estriba en no cansar a sus lectores, o bien, y quizá sea lo más probable, que el único interés de estos se ciña a la “Operación Gürtel”, y hambrientos del guión establecido, abrir nuevo seriales pueda llevarles al hastío.

Qué gran eficacia la de nuestra policía, que actuando con gran celeridad, detiene a la cúpula socialista de Santa Coloma de Gramanet, según las ordenes precisas del Juez Baltasar Garzón, “el brazo armado de la Ley”, a la que sirve con eficacia y en la forma que según convenga en la ocasión.

Lo que ya no nos sorprende y dado su gran cinismo, es que de inmediato y en rueda de prensa, alegue Rodríguez Zapatero, que la eficacia sobre la corrupción es producto de su buena gestión por haber dotado de más fiscales a los Juzgados, lo que le alegra y satisface.

¡Im-presionante!

La posibilidad de que en Santa Coloma de Gramanet exista una financiación ilegal del PSOE es un espejismo y el que no haya trascendido a los medios informativos los pormenores de un caso sometidos a un proceso judicial, es la salvaguarda de la presunción de inocencia. Y por supuesto, la eficacia de un Ministro de Justicia, no sólo alejado de las cacerías, sino de la sombra de Rubalcaba desinteresado por la tramoya.

El caso no sólo nos parece sencillamente inmoral en la disparidad de trato, sino que es fiel al estilo del más puro izquierdismo tan avezado en Zapatero, y prueba irrefutable de la persecución ejercida desde Moncloa contra el Partido Popular, más que culpable, victima.

Veremos si San Job actúa en el sentido que debe y despierta ante la insidia de un Partido Socialista que con la manipulación, oculta su incompetencia.

23 octubre 2009

LA GE DE GÜRTEL

la Ge de gurtel

Para una vez que habla Francisco Camps sobre el caso Gürtel en la Cortes Valencianas, más alto podía haber dado su opinión, pero jamás más claro.

Si la “g” del GAL, ha dicho el muy Honorable Presidente, puso al PSOE en la oposición, será la misma letrita, en este caso la de GÜRTEL la que pondrá al Partido Socialista en el lugar que le corresponde; en este caso el de las cloacas, lugar oscuro por donde Ángel Luna anda pululando los últimos meses, y que al igual que las ratas erosionan sus dientes, de paso, alimenta su estomago.

También podía haber dicho que quien sonríe el último lo hace dos veces, pero al ser tan explícito, cualquiera lo entiende. Todo a su tiempo.

Llegarán momentos de mayor consuelo para Alarte, cuando se vea reconfortado por la presencia de Zapatero en la oposición, instante en el que desde el interior del partido se lanzarán a su degüello, libres e insumisos.

La actuación de la izquierda valenciana suena a chiste en comparación con el absolutismo de Zapatero, quien, queriendo parecerse a Manuel Azaña (personaje sobre quien pesa la responsabilidad de no haber unido a los españoles, noble intención a la que no dedicó ni un minuto de su tiempo) su actitud es más semejante a la de Alejandro Lerroux, el radical en sus primeros tiempos.

En Zapatero vamos viendo el por qué de la elección de sus ministros, con la única duda cada vez más disipada de que la razón que le llevó a ello es producto de un complejo personal en el que enmascara su debilidad, aparentando con su estrategia ser él el más listo, a la vez que fuerte, pero que nos ha llevado con su banal decisión a sufrir el más inepto gobierno que jamás conociera España. Advertencia reconocida incluso por quienes se atreven hablar en el interior de su partido.

¿Débil o astuto Zapatero?

No parece ser ninguna de ambas cosas quien pese a su recurso de los libros de autoayuda, o de los de que aprenda Vd inglés en quince días (que por lo visto ni en seis años lo consigue), o de los de economía en horas de café cuyos resultados estamos viendo, poco más ha aprendido, por más de su cohorte de asesores pagados con nuestros impuestos.

Y no hablemos de los sabios consejos tomados por la lectura de Maquiavelo, porque para tal guisa tiene dedicado a Pérez Rubalcaba, su ministro preferido, a quien Zapatero sí ha delegado todo su poder, hombre aquel avezado y buen conocedor del sagaz diplomático florentino, en quien se entretiene en sus horas de lectura.

El divide y vencerás de Zapatero ha sido una constante en sus años de gobierno y su practica ha contribuido a emponzoñar la vida ciudadana en una sociedad que veía superadas sus viejas rencillas y por ello se creía fuerte. Las continuas rociadas de gasolina de un Presidente nefasto nos trasladan años atrás en la historia, con las que pese al peligro que encierran, él, se siente cómodo.

Por lo que no nos extraña la actitud de Ángel Luna, hombre alimentado de insidias, ruin, que cima su escabel y protegido por su atril, carga con vileza contra la farmacia de la esposa de Francisco Camps, rociando sobre su empresa sombras de sospechas en cobarde y necia actitud.

Pena de país éste en el que el estado de derecho, la protección al ciudadano y la presunción de inocencia sucumben a los intereses de un Partido Socialista en el poder, que interesado en apartar de la opinión pública el debate sobre su propia incompetencia, recurre durante nueve meses contra el Partido Popular a base de mentiras y lleno de desprecio, por todo ello, hacia las clases más desfavorecidas a las que trata de engañar.

Para ello, utiliza su fuerza institucional centrado especialmente en lo judicial, utilizando recursos más propios de hampas mafiosas, sin que ni el Ministerio de Justicia, ni por supuesto el del Interior (Rubalcaba y sus lecturas) tuvieran ni la más mínima intención de frenar el dar a la luz secretos sumariales, ni tampoco investigar a quienes los hacen.

Su genial estrategia fiel al rumbo tomado. El de la desvergüenza.

16 octubre 2009

OPERACIÓN TARONJA

operacion taronja

 

Bien pudieran haberla bautizado como “operación naranja”, pero por darle mayor significación valencianizaron su nombre. Y en el centro del dossier estamparon uno nuevo: “operación taronja”.

Y más abajo, en un recuadro de negro y grueso trazo, enmarcaron su objetivo: desbancar a Francisco Camps.

Su urgencia, además de distraer la atención ante la crítica situación debida a la incompetencia de Zapatero, tanto en lo económico, como en lo social, al igual que en su peculiar forma de conducir el timón de la soberanía nacional, a la que no sólo ha puesto en peligro, sino que ha ultrajado, viene dada toda vez que en las urnas, a cara abierta y juego limpio, derrotar al Partido Popular en la Comunidad Valenciana, su logro, es un imposible. El temor de que en las Cortes suceda lo mismo que en la Alcaldía de Valencia, es lo que duele en el socialismo valenciano, hemiciclo donde desaparecida Izquierda Unida, el hueco existente en los bancos de la izquierda, si bien les hace estar más anchos, la soledad que les embarga les lleva a la melancolía.

Sabedores de un escenario semejante, y rendidos a la evidencia de que desbancar al Partido Popular en la Comunidad Valenciana es una quimera, junto a la pérdida de Torrente y Paterna, entre otros feudos, y trago gordo imposible en digerir, su temor es como una losa que les oprime el cerebro.

¡Zapatero, haz algo! ¡Haz algo, por favor!

En la cacería de Jaén echaron las cartas y cada uno aceptó su cometido. Un Ministro, un juez, un policía judicial y una dama secretaria. La prensa fiel, en su cuartel de guardia. Ya sólo era cuestión de tiempo: echado el cebo, a esperar que piquen.

El caso Gurtel no es una simple cuestión de trajes, disfraz siempre falso en cualquier escenario. El caso Gurtel es la “Operación taronja” cuyo único objetivo es hacer que corra como la pólvora una trama de financiación del Partido Popular, cuya prueba más evidente reside exclusivamente en la gran tramoya que ha sabido diseñar el Partido Socialista en beneficio y auxilio de Blanquerías desde que pidieron socorro. No sólo en ayuda de Blanquerías, también en la suya propia: la de Zapatero.

Rajoy y Cospedal han picado el anzuelo y Zapatero con Rubalcaba a su vera, sonríen en su sillón de rico cuero degustando una botella de champán en un despacho de Moncloa. Sorbo a sorbo alzan sus copas y se llenan de gozo. Mientras, unas sombras góticas corretean por los pasillos anexos, sombras que un Presidente de Gobierno no ha tenido ningún inconveniente en ridiculizar.

10 octubre 2009

NOVELA POR ENTREGAS

novela por entregas

Correspondía a la época del realismo cuando surgieron plumas localistas que rompiendo con el, para ellos ñoño romanticismo que tanto furor causara, narraban sus vislumbres regionalistas en folletos por entregas que alcanzaron alto grado de interés en sus lectores. Muchos de ellos han llegado hasta nuestros días en librerías de viejo encuadernados en tomos que guardan en sus hojas amarillentas perfumes de formol y huellas de óxidos que los amenazan.

La novela por entregas cautivó la voluntad de quienes querían saber con detalle las costumbres españolas, y Sorolla, jugando con la luz, llevó a sus lienzos las “visiones de España” que han corrido como la pólvora durante este último año por las ciudades más importantes de nuestra “aún” geografía hispana.

Sin embargo, aquella idea folletinesca ni se perdió en el pasado ni ha caído en el olvido y los fascículos invaden el mostrador de los quioscos y sus ofertas generosas lo cubren y tapizan convirtiendo al sencillo mirador en una pinacoteca urbana, burda y desordenada, en tanto que se ofrece como centro de información a quienes día a día asimilan, no sólo la oficialidad de lo políticamente correcto sino la del sensacionalismo cercano a la mentira, que pese a su pretendido alejamiento, cohabitan en las oscuridad de un desconocido burdel.

Desde el toque de corneta de la desaceleración económica cuyas fugas de agua Zapatero tapona con brotes verdes de ineficaz hierba, su mejor receta ha sido la de procurar su olvido invitando a la audiencia a la socorrida receta de una droga informativa servida desde la páginas de la prensa que cubren la información nacional.

-¡Ya que el Pisuerga pasa por Valladolid y por la falta de agua en Valencia, aprovechémonos de su caudal!

Algo así debió pensar Zapatero. Y al engendro de una sombra corrupta a caballo de buena renta electoral ha tratado de extender en los últimos meses sus redes para conseguir sus fines en perjuicio del Partido Popular, utilizando los mejores medios que tiene a su alcance, como son las catacumbas que unen el Ministerio del Interior con su vocero de “El País”, por mucho que en las últimas semanas muestren ciertas desavenencias con perfumes de coartada.

La “vendeta” de Francisco Correa (siniestro personaje que no sólo sabe el precio de las cosas, sino también el de las personas, así como de sus miserias y apartado por Mariano Rajoy cuando supo de su desvergüenza) procurada desde su estancia en el penal y conectado al exterior, le viene al pelo a Zapatero y la aseveración de una trama financiera al servicio del Partido Popular es su obra, que como otras sin el menor decoro, lo es igualmente maestra; quizá por aquello de que al hilo con FILESA cree el ladrón que todos son de su condición.

En su recuerdo decimonónico y en venta fraudulenta, la novela por entregas inició hace nueve meses una nueva singladura desde la Audiencia Nacional. A ojos ciegos, pero con oídos abiertos del Ministerio del Interior alentada por su máximo responsable quien la ha mantenido con gran eficacia. Ausente de un ñoño romanticismo, sí, pero desde el mayor de los descaros propio de su manipulación genética: la de su izquierdismo totalitario.

01 octubre 2009

EL DIOS ZEUS

sapos y culebras

Como siempre, cuando pasa el tórrido verano, y ya en los días septembrinos la naturaleza se ensaña con la Comunidad Valenciana. Es cuando se presenta en forma de gota fría y deja caer su manto no para protegernos de los invernales días que se acercan, sino para que alarmados por su crueldad, clamemos al cielo para que se aleje y se olvide de nosotros.

Y es que el dios Zeus, allá en las alturas, con sus ojos cegados entre tanto lagrimeo y haciendo oídos sordos, ignora que a nuestro milenario Tribunal de las Aguas le han juzgado en Abu Dhabi. La UNESCO lo ha declarado como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. O sea, desde el lugar en donde más saben del oro negro que mana del fondo de la tierra, nos dan tal distinción al ser quienes mejor tratamos las aguas que discurren a ras del suelo. Quizá sea ésta la razón por la que llueva a mares dejando sus aguas en buenas manos, pero causando en su inconsciencia, tal vez con argucia, dolor, destrozos y desolación.

Así pues, en toda la Comunidad, como en la ciudad de Valencia, el temporal golpea con fuerzas y en el hemiciclo de la Cortes Valencianas caen truenos y rayos acompañados de sapos y culebras que por el rechazo de su hedor, afloran de las pestilentes cloacas de la oposición parlamentaria. Como dice el Presidente Camps, en tono jocoso, más parece que tales exabruptos nazcan porque sus portadores vengan de otros planetas, de Júpiter, de Mercurio o de la más cercana Luna, y quizá, lo más probable, conspirando con el dios Zeus en su templo del Interior, olvidando cómo estaba nuestra Comunidad cuando ellos mismos gobernaban; aquellos años en los que grandes eventos se ofrecían generosos en Sevilla o Barcelona, sus feudos queridos, mientras que Valencia seguía perenne en el baúl del olvido del turismo internacional.

Y ahí es dónde más les duele. Es el gran reconocimiento universal alcanzado gracias al Gobierno Popular en nuestra Comunidad Valenciana -marco político cuyo nombre ignora Marga Sanz, la nueva coordinadora de Izquierda Unida tras desafortunado debut parlamentario, pero, por otra parte, de mayor valoración moral que la de su actual vecina de bancada Mónica Oltra, quien por su carencia de toda ética está llamada a desaparecer del hemiciclo valenciano- el dolor que tanto les exaspera, no estando por ello a gusto en su ya acostumbrada situación, por más que sepan que de la anchura que van a disfrutar en sus mullidos bancos tras las siguientes elecciones será mucho más amplia.