Si das una vueltecita por mi Blog, espero sea de tu agrado.

19 junio 2013

JOSEP TARRADELLAS: ¡CIUTADANS DE CATALUNYA, JA SOC AQUI!



No es importante para un pueblo buscar su identidad por caminos  confusos.   Y menos cuando se trazan desde el pasado unas rutas inexistentes diseñadas por quienes  utilizan al ciudadano como un rebaño dispuesto al engaño, a la sazón dócil a la entrada a un redil donde se convertirán en víctimas propiciatorias para quienes se consideran como dueños redentores. 

Salvadores de una patria que nunca existió, aunque en un tiempo lejano tuviera ínsulas de  "principat". Rango que nunca superó quedándose en mera quimera.  
    
 Lo importante, más bien, es  mantener la dignidad. La que en un tiempo tuvo pero que en la actualidad es arrastrada por los suelos ante el estupor de quienes intentan mantener el otrora auténtico “seny catalán” que de tan arraigo popular ha pasado al olvido. 

Mala cosa es ver a Cataluña a merced de una panda de estrafalarios personajes sin talla moral alguna, buitres de la política de la que se han enriquecido al estilo de sus ancestros feudales. Aquellos que veían al labrador catalán como un súbdito a su servicio; hasta que un día se alzaron contra la Generalitat al grito de ¡Viva el Rey, abajo los traidores! 

Como “els segadors” se le reconoce aquel pueblo oprimido. Como el actual, manipulado por los actuales carroñeros que se alojan en el mismo lugar, distorsionando a su antojo su histórico pasado. 

En un tiempo muy cercano, Josep Tarradellas, un catalán de bien -quien en su día fue expulsado del Gobierno autonómico por sus enfrentamientos con Maciá- y con la verdad por delante con su famoso grito de : ¡Ciutadans de Catalunya, ja soc aqui, se dedicó durante el final de sus días al logro de mantener una dignidad sin sospechar que años después, la misma, estaría ultrajada por las escombreras de las Ramblas.



15 junio 2013

FRANCESC ROMEU, QUIEN SUEÑA CON PANCHO VILLA

françesc romeu_quien sueña con Pancho Villa

Un dicho popular dice que “si quieres saber quién es fulanito, dale un carguito “; refiriéndose más bien en su aspecto general. En lo puntual podríamos concretar que si “quieres saber quién es Paquito, dale un carguito”.

Les hablé un día de un tal Francisco quien seguramente en sus años de corretear por las acequias de Silla igualmente se llamaba Paquito. Debieron de pasar unos cuantos años para que un día, cualquiera lo sabe, un halo divino o pagano hizo que descubriera que no se llamaba ni Francisco ni Paquito, sino Francesc. Ello le imprimió cierto carácter soberano y su pueblo se le quedó estrecho como el cuello de una botella de anís Tres Coronas, lo que le produjo cierta desazón.

Se hizo entonces socialista, o sociolisto (con esto del genero hay que tener mucho cuidado porque su correcta utilización ha pasado a mejor vida, y salvo la RAE nadie lo respeta). 

El caso es que Francesc, el rapaz de Silla y en contra de su partido en el que va por libre, se ha decidido por la III República convencido que la inmensa mayoría del pueblo español sueña con ella. Partido, por cierto, cuyas siglas de antiguo se identificaban como socialista, obrero y español. Así, al menos, lo definió Pablo Iglesias. Pero de eso hace ya muchos años y si cada vez quedan menos obreros entre sus dirigentes, ahora lo de español les molesta cuando pululan por la periferia.

¿Es Francesc valenciano o es español? Seguro que anda en sus dudas, pero lo que tiene claro es que sueña con ser republicano.

La historia hay que conocerla para no repetirla; eso dicen cuando les conviene. Pero el Francesc prefiere ignorarla. Y si es reconocido que durante los ya casi últimos cuarenta años (menos la última legislatura de Zapatero, que todo hay que decirlo) han sido los mejores para España desde hace siglos, aquello de que de bien nacidos es el de ser agradecido, a Francesc le viene al pairo.

¡Ché, un lio!

Lo único claro es que la organización a la que pertenece es un partido que está partido; aquí, al menos, la cuestión de género está clara. A algunos les molesta lo de español y les produce sarpullidos, y a otros el que el Jefe del Estado sea un monarca hasta arcadas les produce. ¡Qué delirio!

Y en esta guisa estamos cuando desde el interior de un partido que no lo está por la mitad sino en mil pedazos, suenan clarinetes: ora de soflamas imperiales por un destino en lo universal, ora por un estado federal sin saber qué es lo que dicen, ora por una III República que si nunca las segundas partes fueron buenas, ya me dirán de la tercera.

Pero a Francisco, o a Paquito o a Francesc lo único que le importa es la notoriedad, buscarse un acomodo en una sociedad que si añora la realidad de los últimos casi cuarenta años (menos los cuatro citados de Zapatero) lo suyo es darle su espalda.

Mientras tanto, un tal Soto de profesión a sueldo de su partido, después de sus habituales ejercicios de yoga y en su acostumbrada pose trascendental, lanza ánimos al de Silla instándole a que el partido al que un día ambos se afiliaron, socialista y español, se parezca cada vez más al ejército de Pancho Villa.

Por cierto, Pancho quiso que le llamaran Pancho en lugar de Francisco, cuando lo cierto es que su nombre no era tal; resulta que el de pila era el de Pepe.

¡Ché, un lio!

Lo que está claro es que Paquito quiere que le llamen Francesc cuando su nombre de pila es el de Francisco. Y no lo digo por la posible analogía entre uno y otro caso, sino porque la coincidencia reside en la consideración que se merecen ambas formaciones: la de un partido en desbandada sin nadie que lo gobierne.

Por ello sueña Paquito, por el carguito.

11 junio 2013

VIÇENT ANDRÉS ESTELLÉS: ROSAL Y ZARZA

vicente andres estelles, rosal y zarza.

En el año dedicado al poeta de Burjasot, Viçent Andrés Estellés es bueno que existan grupos interesados en glosar sus luces, aunque no todos lo hacen con el mismo fin, más atentos algunos a sacar rédito político a su figura que a loar su obra; aunque no lo parezca. O sí.

Por su actitud se definen, fomentando al mismo tiempo un sectarismo que en pleno siglo XXI solo se entiende bajo el banderín de enganche hacia un fundamentalismo medieval que tantas veces vemos en los telediarios.

Porque el poeta de Burjasot, también tuvo sus sombras en el último tercio de su vida. Una transmutación en la vida de un “home bó” que causa desazón a quienes siendo partidarios del buen gusto, ven el cambio en la obra literaria de Viçent proclive a la falta de decoro.

Andrés Estellés abandonó la lírica de su pluma para recurrir a la rima tabernaria que nada tenía que ver con el encanto de sus poemas y la profundidad que en sus versos se encerraba.

Víctima de lo que ya había denunciado Vicente Blasco Ibañez un 13 de Junio de 1907 en su diario El Pueblo, “la lepra catalanista “, el Viçent de Burjasot no tuvo empacho alguno para rimar “lletra gótica” con “Fills de la Gran Puta” en un poema de rancia taberna y fétida letrina, en este caso dedicado a los valencianos libres y a salvo del contagio usurpador que ya denunciara el más insigne republicano nacido en el barrio del Velluters, y de cuya malatía Andrés Estellés quedó prisionero.

Que si bueno es hablar de las luces de quienes encumbramos (muchas veces desde la ignorancia) también lo es hacerlo de sus sombras. Y en especial cuando demuestran por si solas que no todo el monte es orégano.

En este caso la evidencia de que en la huerta valenciana, junto al florido rosal, también existe el zarzal que trata de enmarañarlo para anular su lozanía.

09 junio 2013

LOS ANÓNIMOS SECTARIOS

los anonimos sectarios

Las rayas blancas tienen el valor añadido de la seguridad que ofrecen. Sobre la calzada se convierten en un preferente lugar de paso al peatón a quien dicho sea de paso no le está de más mirar con el rabillo del ojo a una y a otra parte, porque siempre hay quienes despistados pueden causar mil y un estragos. En la carretera son las rayas blancas todo un referente para la seguridad vial, en especial para las viejas comarcales que van marcando el camino al prudente conductor.

Y qué decir en cualquier terreno de juego que marcan el interior de un recinto en el que uno y otro contrario tratan de superarse supeditados a unas reglas que se libran en su interior.

Son éstas unas rayas blancas que están a la vista a cuyo servicio nos debemos cuando la ocasión lo establece.

Hay otro tipo de línea cuyo significado todos conocemos pero que sin embargo no se ve, tanto en cuanto no está dispuesta para su contemplación, sino para marcar una linde cuya superación convierte al sujeto que osa su paso en un ser despreciable para la sociedad a la que pertenece; en especial cuando lo hacen bajo el paraguas de su anonimato.

Son las líneas rojas.

Sin embargo, no siempre es así.

Hay quienes ocultan su identidad para fines nobles, altruistas, tratando de dar lo mejor de sí mismos en beneficio de los demás con el deseo de pasar desapercibidos en su filantrópica acción, ganando, que no perdiendo, parte de su tiempo. Su mayor interés, que su identidad permanezca oculta.

Sin embargo, no siempre es así.

Los que carecen de argumentos, los aborregados, los sectarios en suma, aquellos que presumen de lo que carecen, los ignaros que se ven incapaces de debatir cualquier tipo de idea, asilvestrados por rancios catecismos y sin base en la que sustentarse, a la sazón víctimas propicias de encomiendas salpimentadas desde la falsedad de la que se han alimentado a falta del más elemental discernimiento, son, quienes por su vacío mental, están dispuestos a cruzar esa línea roja con la única pértiga que disponen: la de su anonimato con la estulticia a su vez del insulto, de la descalificación personal, carentes siempre del debido rigor al que recurrir y con la cobardía de no dar la cara.

Grupo al que pertenecen captado cual masa inerte dócilmente alineada. Y les hablo de los sectarios empedernidos que muestran el mayor de su fascismo con el estilete de la deslealtad.

Lo políticamente correcto se ha convertido en ellos en un ariete que cercena su libertad, dando uso al palabro soez, tabernario, tan en boga en quienes optan por su anonimato, convertidos entonces en seres oscuros, acomplejados, muy próximos a un vacío cultural del que a la postre blasonan.

Eso sí, en ocasiones con el pito en la boca, el vocerío y la pancarta, pero siempre escondidos entre la muchedumbre, dándose a conocer entonces con el exabrupto, atrincherados en su anonimato.

Así son los anónimos. Los anónimos sectarios.

06 junio 2013

GEORGE ORWELL 67

GEORGE ORWELL

El Bloc de JotaCob muestra su orgullo y satisfacción por compartir enlaces con el blog de "GEORGE ORWELL 67".

Y más, por ser necesario salir al paso a tantas mentiras de las que han sido víctimas las últimas generaciones; tan desnortadas como engañadas.

De los barros, los lodos.

03 junio 2013

RITA BARBERÁ: VEINTIDÓS AÑOS GOBERNANDO

Rita barbera veintudos años gobernando

Veintidós años gobernando desde la alcaldía una ciudad deben de ser muchos para un sector minoritario de sus vecinos que no se muestran aptos para la derrota.

Veintidós años gobernando merced a triunfar en las urnas tras seis legislaturas, por lo visto, deben de atragantar a un grupo siempre dispuesto al pito y a la flauta, menospreciando a una mayoría proclive a dar su voto a una Alcaldesa que desde su primer día se volcó por su ciudad con amplio reconocimiento de la inmensa mayoría de los ciudadanos.

Veintidós años triunfando en todos los distritos de la ciudad es muy difícil de digerir por quienes sueñan y sufren con Rita Barberá, que de seguro en algunas noches del caluroso estío, que son las más en Valencia, les hará retorcerse entre unas sábanas humedecidas por un agrio sudor que brota de unos poros dilatados por obra de unos exabruptos que manando del interior de sus vísceras retorcidas están listos para vociferar en la calle al grito conminatorio de un pásalo que se agrupa en una lista de distribución donde aparecen los de siempre.

Veintidós años triunfando en todas las citas electores no tienen ningún significado para esa bullanguera minoría que, por otra parte, tantas veces cuanto les viene gana presumen de demócratas, pero con desprecio a las urnas; intento que lo único que demuestra es el concepto que tienen de un sistema que sólo es válido para ellos cuando de la forma que sea alcanzan el poder.

Camada esta que son siempre los mismos y con la misma geta, tanto en cuanto su predicamento es el de la mentira, el de la infamia y del invento falaz en la creencia que irán aglutinando contra la alcaldesa a quienes sueñan con ella desde el primero al último minuto del día desde hace veintidós años.

No creo que Rita Barberá esté necesitada de consejo alguno, pero a tenor de sus declaraciones por el ataque personal del juez Castro que ha instado en su contra a otro órgano judicial, tras sus declaraciones en rueda de prensa una vez leídas unas páginas de hechos indiciarios carentes de todo rigor, no estaría de más, al menos yo lo haría, el acudir al juez de guardia y presentar una denuncia contra el juez mallorquín por su “presunta prevaricación” según se induce en sus conclusiones.

Qué no sólo hay que poner en tela de juicio a nuestros políticos que ejercen la cosa pública con el único código de su conciencia personal, sino también y más si cabe a los jueces, quienes debieran ejercer su profesión en base a unos códigos escritos cuyo cumplimiento les obliga y que por lo que vemos de continuo, no siempre; y no así a su conciencia que debiera estar supeditada a las leyes. Y sólo a ellas.

¿Qué pasará si Rita Barberá no denuncia al Juez y los indicios de éste se quedan en nada?

Pues lo de siempre: un juez contento, una minoría con más armamento para difamar, y una próxima victoria electoral de Rita Barberá que espero lo sea por muchos años.

Sus enemigos coléricos se lo merecen. Y que sigan retorciéndose mientras duermen envueltos en sus iras, al igual que lo hacen durante el día lanzando sus infamias.

Así llevan veintidós años.

30 mayo 2013

EL LEVANTE-EMV: SU BAJEZA MORAL

EL LEVANTE-EMV_SU BAJEZA MORAL

Cualquier periódico que se precie si algo de respeto debe de tener es hacía sus lectores; salvo claro está, cuando de ellos se tenga la consideración de imbéciles y como tales se les trate.

El fútbol español de los últimos veinte años ha cosechado múltiples éxitos en los torneos internacionales. Raro ha sido el año en el que uno de sus equipos no haya intervenido en una final europea. Desde los de mayor reconocimiento universal, como los son el Real Madrid y el F.C. Barcelona, hasta los que a gran distancia les siguen a nivel económico, pero no por ello impedidos de lograr su sueño dorado de intervenir en una final.

Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Vitoria, La Coruña son ciudades que han visto cómo sus equipos y en diferentes ocasiones, ha reunidos los suficientes méritos para optar al triunfo final en las distintas competiciones en las que han intervenido.

Y hacía el estadio designado para el añorado triunfo se han desplazado sus seguidores en jornadas festivas para alentar con sus cánticos la victoria.

Rara ha sido la ocasión que para tal efeméride no se hayan desplazado con el mismo fin sus alcaldes y presidentes autonómicos, al igual que la máxima representación de la nación española, personificada tanto en algún miembro de la Casa Real como del poder ejecutivo; incluso con sus principales valedores: el Jefe del Estado y el Presidente del Gobierno en más de una ocasión.

Asistencias que no sólo han agradecido los equipos españoles participantes, sino también sus fieles seguidores.

En Gotemburgo y en el año 2004, hace ahora nueve años, el Valencia CF participó en la final de la Copa de la UEFA y como no podía ser de otra manera, junto a la hinchada, se trasladaron en representación de la Casa Real la Infanta Cristina y su esposo; del Gobierno, uno de sus ministros; así como el Presidente de la Generalitat y la Alcaldesa de la ciudad.

Y como fue el Valencia CF quien alcanzó la dicha de lograr el trofeo, todas las citadas autoridades se fotografiaron tras recoger la copa al efecto al lado del Presidente del Club y de uno de sus jugadores.

¿A qué viene ahora después de casi un decenio reproducir esa foto en la portada de una diario del "Cap i Casal" en el día de hoy?

En el Levante-EMV por más señas.

¿Acaso no tiene el citado periódico otra prueba documental para lanzar insidias contra Rita Barbera y Francisco Camps?

¿Es éste su principal argumento?

Más parece lo que les decía al principio; que desde su mala fe, la consideración que tienen por sus lectores es la de imbéciles. Así de claro.

Y para muestras de la bajeza empresarial que se esconde en tan manipulador diario valenciano, con este botón queda demostrada.

el levante emv_su bajeza moral

Mejor dicho, con su portada.

29 mayo 2013

LA ÚLTIMA DE BALTASAR GARZÓN

la ultima de baltasar garzon

Existen frases hechas que de por sí solas no tienen importancia alguna. Dichos, que independientemente del contexto en el que se manifiestan no tienen ningún interés, porque en su generalización, su irrelevancia viene por sí sola.

Pese a ello, no es lo mismo que salgan de los labios de una persona de colmillo retorcido, o bien de quien acostumbra a actuar con mala fe, o bien de quien lo genere por la inercia que le depara la vida. Es decir, sin saber lo que dice.

Y me refiero a una frase que en los últimos años y por desgracia ha sido y es el “pan nuestro de cada día”: es decir de rabiosa actualidad. Frase producto de los juicios paralelos cuya único objetivo es condenar de antemano al “reo” imputándole mil y un agravios, hechos de boca en boca sin prueba alguna que los justifique.

La sentencia estaba puesta de antemano”.

Lo dicho, fase irrelevante a pesar de su enjundia.

Sin embargo, cuando quién la dice es ni más ni menos que el juez Baltasar Garzón, quien ha osado decir que su sentencia “parece que estaba puesta de antemano”, ahí, señores, es otro cantar.

Ya no estamos ante un personaje de colmillo retorcido, o de quien actúa de mala fe, o de quién no sabe lo que se dice.

Estamos ni más ni menos que ante Baltasar Garzón, un personaje apartado de su carrera por su actuación prevaricadora, lleno de rencor hacia un partido que quiso utilizar para medrar políticamente sin conseguirlo, al igual que lo mantiene ante quienes no comparten su ideología.

¡Menuda pieza el Garzón!

Y lo que es peor, que ha consentido durante un par de años que las portadas de un periódico a la deriva económica se sirviera de las cloacas judiciales por las que navegaba el juez estrella, en defensa de sus bastardos intereses que no son otros que los de aumentar sus tiradas.

¿Sentencia puesta de antemano?

¿Qué hizo Baltasar Garzón para evitarla?

¿Acaso cortó el cordón umbilical que unía su trabajo judicial con la redacción de un periódico de tirada nacional conocido como “El País?

¿Le importaba entonces la “sentencia de antemano”?

¿Procuró en todo momento que prevaleciera la presunción de inocencia, fundamento substancial en un estado de derecho y al que debiera de atenerse?

Son muchos los interrogantes que suscita una trayectoria profesional en la que su toga quedó desprestigiada tanto en cuanto su ejecutoria ha sido útil para condenar a pie de calle a quienes ni siquiera habían llegado a ser imputados.

Un juez, que si otros profesionales buscan su enriquecimiento mediante el famoseo, la telebasura y la portada de su desnudo, él lo ha procurado desde la tarima judicial: el civil “altar mayor” mancillado con su actitud y al que acuden sus aborregados fieles cuya única creencia les viene de la insidia; y para la ocasión, puestos de gala con el rencor.

Ahora lo intenta desde las Américas, como los indianos del XIX.

¡Cuánto cinismo, rediez!

24 mayo 2013

LA CORRUPCIÓN

la corrupcion

España está inmersa en un alto grado de corrupción que no tiene parangón en los últimos cien años de su historia.

Como simple chisme político nos queda de la II República el caso de la ruleta que involucró a Alejandro Lerroux, cuyo único beneficio fue el regalo de un par de relojes; aunque eso sí, lo fueron de oro.

Fenómeno aquel del “estraperlo” que tuvo su continuidad durante la postguerra como efecto de las “cartillas de racionamiento” en unos años de penuria.

Y qué decir de los caso SOFICO allá por los años sesenta, o el de Redondela de los años setenta, que comparándolos con las corruptelas de los últimos treinta años se podrían reducir a simples pecados veniales tan consustanciales al ser humano.

Habrán quienes digan que otros casos se silenciaban, tratando de resolver un problema personal cuyo único diagnostico es el del rencor.

Pero lo cierto es que en la actualidad la corrupción alcanza no sólo a la clase política sino también a la judicial. Su mayor grado, en la persona del juez estrella Baltasar Garzón, quien abandonó la higiene de la toga para intoxicarse con su ideología. Y en cuanto a los medios de comunicación, pues qué quieren que les diga: tampoco se quedan aparte.

Entre la clase política y en su mayor grado tenemos el caso de aquel jovencito de Suresnes, que con chaqueta de pana raída comprada en un mercadito de Triana entonces, Felipe González, en la actualidad se ha convertido en un magnate de alto standing debido al hechizo amable del vil metal. Su primera chispa fue la del caso RUMASA, decidido como estaba al logro de unas saneadas cuentas corrientes y activos inmobiliarios con ínsulas de palacetes, a la sazón convertido en el Sr. X conocido por todos menos por parte de unos jueces que llevaron a presidio a quienes ejecutaban sus órdenes.

Estamos pues ante tal grado de corrupción que si en España existe una zona húmeda y otra seca claramente definidas, determinados medios de comunicación y a su capricho se han encargado de distorsionar su presencia en perjuicio de "determinadas" regiones, silenciando o minusvalorando las corruptelas existentes en otras, con seguridad de mayor relieve.

Los medios de comunicación y en mayor medida los de la prensa escrita, están sufriendo los efectos de la crisis, por lo que se han visto obligados a una drástica reducción de sus plantillas de lo que no se libran los de mayor difusión nacional. Y por la misma razón, necesitados de transmutar su piel con el mayor de los descaros.

Tenemos el caso del diario el País, que si en sus primeros años era como un falso emblema pseudocultural del mundo progre, ilusionados como estaban en llevarlo bajo el brazo como distintivo de intelectualidad, en los últimos años se ha visto convertido en un diario sensacionalista tan del agrado de quienes buscan "una portada" que de forma mal intencionada se exprese. 

Una forma pues de aumentar las ventas que también otros medios de tirada nacional procuran, al igual que regional. Y han optado por esta guisa dispuestos a salir a flote aunque lo sea en detrimento de una información veraz, pulcramente presentada.

Una corrupción política, judicial y mediática de tal calibre, como la nunca vista en España en los últimos cien años.

Ahí están las hemerotecas.

19 mayo 2013

CUENCA: VEINTIDÓS ESTACIONES

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Veintidós estaciones, algunas de ellas en desuso, son las que separan las ciudades de Valencia y Cuenca en una línea de ferrocarril llamada a desaparecer absorbida por la alta tecnología que se ofrece en “AVE” veloz para acortar al camino entre ambas capitales de provincia.

Una línea, la de Valencia-Madrid por Cuenca, aprobada en 1910 que, sin embargo, no llegó a su fin hasta muchos años después. El viejo sueño se convirtió en realidad en 1947, cuando al acortar la distancia con la capital de la nación, también fue de utilidad para que en trayecto directo los valencianos pudiéramos llegar por bellos paisajes hasta la entrañable capital de las “casas colgadas”. La que con sus impresionantes vistas desde lo alto de la zona del Castillo, hace disfrutar a sus visitantes de una de las más fascinantes panorámicas que en España se ofrecen. Como igualmente al revés, acercar las tierras castellanas a nuestro "cap i casal" del viejo  reino valenciano.

Y para “celebrar” su inminente final, miembros de la Asociación Cultural VALANTIGA nos hemos desplazado a través de verdes campos en los que la dificultad de un trayecto en altiplanos se compensa con la satisfacción de los cambios de un paisaje en el que de forma sucesiva aparecen zonas de llanuras, otras de pintorescos riscos, también de sorprendentes túneles que se acercan hasta nuestros ojos y nos introducen en lo oscuro. Así como de pequeños y gratos valles que irrumpen veloces, sin desdeñar en sus viejas estaciones unos desahuciados artilugios convertidos en monumentos industriales que nos trae el recuerdo de la vieja actividad ferroviaria en su actual pretensión de museos etnológicos: al aire libre y en su lugar adecuado.

Sin embargo, no es desdeñar el interior del tren por la posibilidad de ejercer un ejercicio muy usual antaño, pero en la actualidad fenecido. El momento crucial de dar cumplida cuenta a las viandas, que si no en cesta de chorizos y albaceteña, de bota de vino peleón y hebra de tabaco cuales pasajeros más, sí lo ha sido al aflorar de las pequeñas mochilas el pan tierno y crujiente del día, las latas de un muy buen atún, el rioja conservado en frío y servido en el cristal de unos vasos que como tal se merece, así como algún que otro alimento sobre el mantel de tela sobre un asiento vacío convertido en el instante en una pequeña mesa que, aunque modesta, cumplía con su misión para tan importante lance: uno de los objetivos fundamentales del “viaje”, sin desdeñar otros que llegarían pocas horas después.

La coqueta estación de Cuenca, decorada de viejo café, fue la de su momento. Y frente a ella, el bús que nos condujo al punto más alto de la ciudad: al del Castillo, desde donde en amplio mirador se muestra todo el encanto de la ciudad que tomara Alfonso VIII allá por el siglo XII.

Predominan a primera vista su parte antigua, situada a la derecha sobre un cerro rocoso de corte profundo, que sirve de cimiento a un friso de casas de porte palaciego, monumental y catedralicio. En el centro de la panorámica y a media altura, el viejo convento dominico en la actualidad Parador Nacional, unido con el alto cerro mediante el elevado puente de hierro de construcción modernista, el de San Pablo, siguiendo la moda imperante a principio del XX.

Una vez disfrutado del alto mirador, iniciamos el camino de bajada, estrecho, hacía su Plaza Mayor. Por él, disfrutamos de sus pequeñas portadas, de sus balcones de hierros y de las huellas del tiempo labradas en sus piedras.

Visitamos la Catedral de Santa María y San Julián con sus diferenciadas capillas, su amplia girola, su sorprendente sacristía y su aula capitular, en un templo gótico iniciado en el siglo XII y sus posteriores modificaciones.

La hora de la comida, ya algo tardía, era la de recuperar fuerzas. También la del necesario descanso para reiniciar después nuestro camino. En esta ocasión para adentrarnos por las callejuelas tras la Catedral con el fin de cruzar el puente para visitar el Parador con la ocasión de hacer trabajar las máquinas digitales dirigidas hacia las casas colgadas en amplio friso sobre el cerro, a cuya parte teníamos que retroceder.

De regreso, una vez cruzado y en suave pendiente, se llega hasta la base de una casa del siglo XIV ocupada por el Restaurante Casas Colgadas. En la roca se encuentra el pequeño pasadizo que da paso al centro de la vieja ciudad a quienes acceden desde el puente.

Vimos anclados y en las barandillas del mismo, modernos candados cuyas llaves lanzan al vacío los jóvenes enamorados jurándose amor eterno que ojalá cumplieran en su intento.

Era el momento de la marcha atrás, la del regreso, la de la vuelta a la estación que nos conduciría hasta un final de jornada gozosamente disfrutada.

Como el de un viejo recorrido que después de casi setenta años de vida y de gratos recuerdos ha cumplido con su misión.

Poco tiempo de vida le queda. Aprovechen la ocasión y disfruten de ella.