Si das una vueltecita por mi Blog, espero sea de tu agrado.

26 febrero 2010

SINDICALISMO ESPAÑOL

sindicalismo español

Le hacía falta que alguien y a nivel popular, vamos, quiero decir a nivel de la calle, que le echara una mano al Presidente Rodríguez Zapatero y le levantara el ánimo. Sobre todo cuando está en sus horas más bajas por merecimientos propios, y cuando son muchos quienes manifiestan su más absoluta desconfianza que su persona merece.

Produce perplejidad ver cómo después de tanta mentira brotada de los labios de Zapatero en aquellas horas que estuvo siempre dispuesto en esconder a la opinión pública la presencia de la crisis, como meses después volver a hablarnos con la misma sonrisa de brotes verdes, mientras la cifra de parados iba subiendo hasta superar la de cuatro millones, produce, sí, mucha perplejidad y mucho asombro, escuchar que la pregunta que más se ha venido repitiendo en la opinión pública es la dirigida a las centrales sindicales que, en su silencio, su apoyo al Gobierno del desgobierno y del paro, está manifiesto.

¿Acaso es necesario que ante cuatro millones y medio de parados hiciera falta un gobierno de derechas para lanzarse a la calle al abrigo de una huelga general y pidiendo a gritos la dimisión de quien lo preside?

Y hablando de confusión, esto es lo que produce ver cómo las centrales que se dicen mayoritarias pero con mínima afiliación, se lanzan a la calle vestidas no de color rojo –su look habitual- sino de rojiblanco, y sin mencionar ni denunciar el paro que sufre la población española, ni cualquier alusión al galopante deterioro de nuestra economía: los dos grandes problemas de los últimos años.

¿Perplejidad? ¿Asombro? ¿Confusión? O quizá sea en función de los sueldos, dicen que de ministro, que gozan quienes lideran las centrales sindicales, y que de paso puedan farolear de su salida a la calle.

19 febrero 2010

ÁNGEL LUNA, CARNE DE OPOSICIÓN

angel luna carne de oposicion

Si hay “personajes” que por su propia decisión y manifiesta ejecutoria son carne de presidio, igualmente existen “políticos” que son carne de oposición permanente, ausente en sus seseras el menor atisbo de inteligencia; y lo que es peor en ellos, el que merced a su servilismo, den la espalda a los ciudadanos a quienes cínicamente dicen defender.

Es el caso de los socialistas valencianos, representados en su síndico autonómico, quienes optando cabalgar sobre la grupa del camaleón, portan en banderola la alforja de las mentiras, al tiempo de un constante y torpe caminar semejante al del cangrejo: siempre hacia atrás, de espalda a sus votantes, cuyo resultado hace y hará que sean cada vez menos quienes les den su voto.

Les faltaron redaños para oponerse a la paralización del Plan Hidrológico Nacional, que lo fue exclusivamente en lo que hacía referencia en sus beneficios sobre el agricultor valenciano.

Igualmente aceptaron y aceptan sumisos el no reconocimiento de nuestra población, lo que implica no disfrutemos de la financiación adecuada tantas veces reclamada por la Generalitat, y a cuyo logro no han contribuido, “estáticos” en la foto, como santo y seña fieles a Ferraz.

Y finalmente, no sólo laboran por la defensa de nuestras instituciones, sino que desde la sombra y con la urdimbre de la calumnia, diseñan falsos argumentos (incluso ante los tribunales) en contra de un Estatuto de Autonomía que otrora exigieron, pero que ahora traicionan al igual que tantas veces hicieron con nuestras señas de identidad, lo que les instaló en la oposición donde ahora perviven.

En definitiva: “carne de oposición”, pero que alimentados de bellota como el mejor alimento aptos ante el limbo y a la espera de cruzar un umbral, que si no dan un giro de 180 grados en su gestión, nunca conseguirán. Aunque se presenten como de “pata negra” con denominación de origen, falsa y con el lacre de la manipulación.

16 febrero 2010

VELES E VENTS

veles i vent

Terminada la 33ª edición de la América Caps con el triunfo de Oracle, todo hace presagiar que el magnífico trofeo de “las cien guineas” navegue a sus orígenes dejando tras su estela una dársena nueva, moderna, junto a una zona rehabilitada al servicio de Valencia entera, producto de la firme apuesta de ofrecer nuestro Puerto de El Grao a tan internacional evento deportivo al igual que marinero. Por lo que habrá que ingeniar el recurso a nuevos actos en torno al “Veles e Vents” para el disfrute de los valencianos.

Pero a quienes no parece que el viento sople a su favor es al PSOE valenciano; sabedores de que si la publicidad se basa en el engaño y en la exageración de los hechos, ha iniciado de tal guisa una más de sus habituales campañas difamatorias merced a un panfleto preñado de mentiras buzoneado por las calles de la ciudad, justo en el tiempo en el que el Tribunal Superior de Justicia ha rechazado la demanda contra el Presidente de la Generalitat, a la par que contra varias empresas valencianas a quienes los socialistas valencianos tratan de desprestigiar, tanto en cuanto y según fallo del Alto Tribunal no existe ningún indicio en su acusación, falsa e injustificada, como tampoco sabe de la imputación en el Tribunal de Justicia madrileño contra aforados valencianos, que de haberlos ya tendrían constancia de ello.

En época de paro, quienes si tienen trabajo intensivo son los seguidores del Salvem, que con nocturnidad y alevosía hacen horas extras dedicándose a la agresión verbal mediante escritos anónimos a los domicilios de los auténticos vecinos del Cabanyal, quienes deseosos de la rehabilitación del barrio, están hartos de tanta infamia.

Como la que durante seis años ha estado lanzando la izquierda sobre Fabra valiéndose de la prensa afín, y que justo en el tiempo y en el mismo sentido ha desestimado el Juez tras campaña difamatoria al logro de su defenestración.

Mientras tanto, pronto tendremos en nuestras aulas clases de chino, dicen que por abril. Quizá, quién sabe, igual lo utiliza el PSOE en beneficio de sus libelos. Palabras, que si se la lleva el viento, la ocasión de activar su eco siempre la tendrán a mano.

11 febrero 2010

EL PERFIL DE RODRÍGUEZ ZAPATERO


Año
2003
José L. Rodríguez
junto Mohamed VI, el Rey
de Marruecos. Lo mejor no hacer
comentario alguno. ¿A quién sorprende?

09 febrero 2010

CARMEN ALBORCH Y EL EXPOLIO

Teatro de sagunto

Interesante, muy interesante la carrera política de Carmen Alborch, que cuando depende de ella el resultado electoral, su único fruto es el del ridículo.

Propio de un mujer empecinada en la práctica de la mentira, usa como estrategia la del engaño a los valencianos, quizá inconsciente al mismo tiempo de que olvidamos de su pasado.

Muy conocedora de las posibilidades que desde el Ministerio de Cultura se pueden ejercer, ha recurrido a la artimaña mediante un recoveco jurídico, falaz y propio del astuto trilero, indiferente al ridículo.

Era el tiempo de la primera mitad de los noventa cuando Carmen Alborch ejercía como Ministra de Cultura como premio a su paso como Directora General de Cultura de la Generalitat y Directora del IVAM, cargos en cuyo recorrido, “suponemos”, tuvo gran dedicación, abnegado esfuerzo y cariñoso trato.

Sin embargo, coincidía bajo sus mandatos la decidida destrucción del Teatro Romano de Sagunto y en “ejecución sumarísima”. No, no debió tener entonces para ella la condición de expolio lo que tramaban contra la antigua reliquia de la ladera saguntina.

Su paso por el Ministerio de Cultura supuso el placet al expolio, cuya única salva que lo justificara era la de su posible recuperación en el supuesto que conviniera. Pero por lo visto, ésta cláusula de protección era uno más de las engaños propios del socialismo que como estamos viendo en el Cabanyal utilizan sin el menor decoro.

¿No fue expolio cuando ahora el Tribunal Supremo ordena la recuperación del coliseo romano y que por lo visto es un imposible? Expolio y mentiras.

Me gustaría saber lo que opinaba entonces Carmen Alborch en su destrucción, aunque me lo imagino. Quizá en la línea de ahora cuando el mismo Tribunal Supremo falla como de no expolio la rehabilitación del Cabanyal e igualmente manipula.

¿Dónde estaban entonces los del Salvem junto a los que a toque de “generala”, sectarios ellos, acuden a cualquier tipo de manifestación sin importarles un pito lo que en ellas se reclama?

04 febrero 2010

EL ESPEJO DEL ALMA

el espejo del alma

Sostiene la gente que la cara es el espejo del alma y lo piensa independientemente de su creencia más o menos religiosa. Para los creyentes, el alma es un soplo divino ajeno a todo tipo de analítica, sin triglicéridos ni índice de azúcar, pero convencidos de que el rostro tiene un trazo terrenal, como más de ir por casa.

De tal manera, que si atendemos sólo en sus facciones y tras una somera reflexión en función de sus rasgos más caricaturescos, podemos intuir algún detalle acerca de las personas que en cualquier lugar concurrido nos llama la atención.

Podemos encontrarnos con una persona de frente amplia, limpia, despejada, que si muestra ojos abiertos, alegres, sobre unos labios sueltos, nos dará la impresión de que nos encontramos ante una persona franca; salvo que si muestra una boca cerrada y prieta, de labios que se muerden, la duda nos llevará a la reserva de su verdadera intención. Sin embargo, si es de frente estrecha, con escalones que se diluyen en las sienes, sostenida por unas cejas pobladas y ojos que parpadean sobre una nariz pequeña y con un rostro ligeramente inclinado hacia abajo, nos dará la certeza de que está inmersa en el enfado, por lo que averiguar sus intenciones podría producirnos un ligero quebranto.

Igual vemos a quien presenta una cara redonda, con orejas cuyos pabellones extendidos captan hasta el más ligero soplido, de cabeza alzada, suave hacia atrás, de frente despejada y con ligera dificultad para saber dónde termina su brillo, dado que en su coquetería eleva sus cabellos desde uno de los lados, untados de gomina, y los lleva hacia el opuesto, logrando de tal manera cubrir su discreción; lo que nos hablará de ciertos complejos más o menos enrevesados.

El hallazgo de una cara alargada, de mentón hacia delante, con nariz chata, como hundida, con ojos pequeños y párpados caídos, ligeramente inclinada, como buscando donde apoyarse y labios mordidos, encuentra su explicación de estar ante una persona circunspecta, aburrida e insustancial.

Pero más excitante nos resultará observar el rostro de un joven embelesado con ojos refulgentes, con reflejos románticos y de cabellos rubios, abundantes, con rizos sobre una frente circunfleja y con una bufanda roja a modo de estola, dirigiendo entre susurros su mirada a una Julieta de ojos semiabiertos, soñadores, de labios carnosos, con amagos de sonrisas, y con coletas de azabache surgidas de un gorro calado del color de la esperanza, unidos ambos por sus manos sobre el mármol donde quedan olvidadas dos tazas de café. ¿Qué podrá entonces de ellos sorprendernos? Nada.

Sí, por supuesto, el encuentro de la de faz aletargada, pequeña y de blancos cabellos, de frente blanca y piel envejecida, arrugada, con sus labios secos de honrosa ancianidad pincelada en su ovalo enjuto, solitaria, al abrigo del calor que desprende una taza de chocolate en cuyo vaho anidan recuerdos que por segundos le hacen sonreír.

Y pese a la riqueza de datos que dan su espejos, todo resulta complicado ante la diversidad de matices que se diluyen entre la atmósfera densa donde coincidimos.

No obstante, todo resultaría mucho más difícil si todos los presentes fueran chinos y todos iguales, por lo que ante la imposibilidad del juego, al menos en mi caso, mi cara quedaría entonces aburrida, llena de hastío y agacharía mi cabeza tocando el pecho para quedar inmerso en un profundo sueño, ciertamente regenerador.

30 enero 2010

¿CORBACHO O GORBACHOV?

corbacho o gorbachov

Sinceramente, creo que resulta muy grato ver cómo se acuerdan de uno. Y más si quien lo hace es Don Celestino Corbacho quien tiene tal atención mediante una carta personal en la que dicho sea de paso no figura tu nombre; lo que pienso sea más por culpa de algún extraño desliz, que por pereza al trabajo bien hecho. Y uno queda aún más satisfecho con el trato de estimado, consideración que siempre se agradece.

Abrir el buzón de tu portal y encontrar dirigido a ti y a tu nombre un sobre ajeno a tu banco habitual, evita el cambio de semblante, tal y como ocurre ante el aviso de un cargo sobre tu saldo al que le deja escuálido, débil y en ocasiones rojizo. Ver en cambio que el remitente es el Gobierno de España y en su nombre el Ministerio de Trabajo e Inmigración, hace presumir en estas fechas que la buena nueva que se anuncia dentro del sobre es la del incremento salarial para el año que comienza, lo que produce un ligero alivio, aunque no suponga gran esperanza.

La carta personal alojada en mi buzón viene firmada por el Sr. Corbacho, el “eficaz por sus logros” Ministro de Trabajo, quien me felicita por el mantenimiento de mi poder adquisitivo. Y dice a continuación que el mismo queda garantizado e igualmente mejorado, pese a que en el último renglón veo perplejo cómo el importe de mi pensión para los próximos doce meses ha quedado disminuido.

Si en el campo de los números (siempre tan sufridos) y en manos audaces se sabe de cualquier interpretación o engaño, cuando están en manos desaprensivas no lo es menos en el campo de las letras.

De ello sabe muy bien el Ministro de Trabajo, quien, por lo visto, dispuesto a inspirar confianza a los que de él dependemos, recurre a la engañifa. Bastaría y sería del todo cierto, que más o menos dijera:

Estimado señor, su pensión ha quedado reducida y lo siento, pero ya sabe Vd. que obligados a subir los impuestos … -seguido hasta el final con el habitual bla, bla, bla, de Rodríguez Zapatero.

Puede que en el Sr. Corbacho con apellido de afinidad perestroiska, y dado el fracaso económico que supuso el intento regenerador de la economía en una república que en tiempos no muy lejanos se tenía como paraíso socialista pero llena de engaños, esté la razón de su ardid.

Por lo visto, el negro sobre blanco y con rúbrica a pie de página aunque sea digitalizada, es en este caso como papel mojado. Nos llega la cartita a quienes rendidos ante tanta mentira, esperamos resignados la subida de la luz, entre otras más que nos vienen; así como la del IVA: el Impuesto sobre el Valor Añadido que por lo visto Celestino Corbacho no ha tenido en cuenta.

24 enero 2010

CARMEN ALBORCH Y SU BARNIZ DE LA INSIDIA

carmen alborch y su barniz de la insidia

Carmen Alborch, en lo político, es una mujer desnortada. Y esto, en su pretensión hacia la Alcaldía se paga enclaustrada en la oposición cuyo mejor resguardo es el de complementar varios cargos; lo que le supone varios sueldos y gastos pagados más otros complementos por su pluriempleada dedicación.

Y en su desnorte recurre en ocasiones al “ninot de la falla”, alto y enjundioso. Pero no para ver qué es lo que necesita la calle, sino para que a ella se la vea en sus callejeos en los días de fiesta; lo que implica un narcisismo latente revuelto en rizos rojizos a cuyo adorno recurre.

Cuando Juan Lerma y Ricardo Pérez Casado ocupaban las poltronas del poder valenciano y ambos dieron luz verde a la prolongación del Paseo de Valencia al Mar, aprobado según el Plan General de Ordenación Urbana de 1988, era la misma Carmen Alborch quien formaba parte de aquel equipo.

Sin embargo, ahora, mientras los primeros callan, la segunda anda de cirio en cirio como la gran defensora del Cabanyal, como si ella no hubiese participado en el avance del viejo proyecto abandonado entonces en la entrañas de un cajón.

Sería bueno sacar a la palestra las palabras de euforia en aquellos momentos, tanto de Lerma como de Pérez Casado o de Carmen Alborch, seguro que gozosas por haber desatascado el proyecto, al que tildarían como progresista y de urgencia, tanto para el Cabanyal como para la ciudad entera.

Pero no es lo mismo predicar que dar trigo, y cuando el Partido Popular en el poder, en lugar de poner aceite a las ruedas para dar vida a tan entrañable barrio, recurren a la arena de la Malvarrosa con el fin de frenar su proceso, y de paso, ante la degradación de un mar revuelto, echar el cebo en sus aguas.

Degradación del barrio que lo ha convertido en un terreno de minas sin posibilidad de restauración, siendo gran parte de los vecinos quienes piden se termine la obra, tal y como manifiestan las urnas siempre gratas al programa ofrecido por el Partido Popular. Pero aceptar el resultado de las urnas es un ejercicio que la izquierda radical no práctica con su ejemplo, como se observa en la actualidad.

El recurso a la mentira lo demuestra el hecho de que a sabiendas de que las casas afectadas y de particular belleza son escasas en medio de una mayoría sin ningún tipo de protección, muestran en sus panfletos las fachadas más emblemáticas, pero conscientes de que no están afectadas por la acción de la piqueta, tal y como se comprueba fácilmente paseando sus calles.

¿Alguien puede creer en la existencia de alguna persona más interesada que la actual Alcaldesa –que lo será por muchos años- en que el Cabanyal luzca habitable y lleno de vida?

No tengo la menor duda de que los argumentos utilizados por la izquierda irían a la cajón del olvido si el resultado de las urnas le hubiera dado la mayoría absoluta en la zona afectada. Recurso al que recurrirían, pero que en su contra desprecian. El dime de qué presumes y te diré de lo que careces tiene su justificación viendo los modos de un grupo sectario bajo cuyo barniz esconde reflejos totalitarios.

La politización del Cabanyal, sectaria e interesada, sólo perjudica al propio barrio y a sus propios vecinos. Vecinos a lo que Carmen Alborch trata de confundir y a la postre valerse de ellos. El barniz de su insidia.

21 enero 2010

DICCIONARIO MARÍTIMO ESPAÑOL

Por lo visto,
allá por el siglo XIX,
cuando corría el año 1864,
ya se olían algo de lo que podía suceder.
Fue cuando llamaron a las cosas por su nombre,
seguramente porque entonces lo tenían ya muy claro.

19 enero 2010

UNA BOTELLA DE BRANDY

Si tras la salida del sol, el amanecer de un nuevo día puede significar el comienzo de cualquier hecho insólito o inesperado, feliz o triste, en su hora final y cuando llega el momento de nuestra entrega al cobijo de la noche, ese instante que asumimos por unas horas a nuestro abandono a excepción de cuando el insomnio nos obliga a la vigilia, el único devenir que nos puede surgir es el que nazca producto de los sueños. Bien nos traslade a un profundo y fugaz descanso con el mejor de su aprovechamiento, o bien nos lleve a una noche tumultuosa cuya sufrida agitación desespere nuestro animo entre el desorden de las sábanas. Y de ambas consecuencias surgirá su resultado, feliz o triste, regenerador o agotador.

Sin embargo y fuera de mi costumbre a la ingesta de alcohol, había visto la extraña presencia de una botella de brandy sobre la mesita de noche, una vez ya tumbado sobre la cama cuando iba a apagar la luz: una especie de destello que me desconcertó.

Estaba de paso en la ciudad y mi única compañía era la soledad de la noche en un pequeño hotel situado en el centro histórico, limpio y silencioso. No hacía ni medía hora que había llegado al hotel, cansado de un viaje en su primera etapa, y con el deseo de acostarme de inmediato. Me desvestí, dejé el reloj sobre la mesita de noche cuando ni siquiera había abierto el portátil, abandonado en un sillón junto a la cama e ignorando cualquier tipo de mensaje profesional como solía hacer todos los días antes de acostarme.

Ignoro la causa que me llevó a ello, pero lo cierto fue que al ver la botella me levanté de inmediato; y tras salir del baño firme y decidido y con un vaso en mi mano, me dispuse a tomar un trago.

Uno sólo… me decía, como sabiendo que aquello no fuera conmigo, pero transpuesto ante la sorpresa de que la botella había aparecido justo en el instante que había mediado entre dejar mi reloj estando sentado en la cama y los inmediatos segundos de tumbarme sobre ella, por lo que me decidí a aceptar el reto de no sabía quién.

No fue un solo trago, ni dos, ni tres; y cuando me di cuenta que ni una gota quedaba en su interior, lancé con rabia la botella contra una marina en la pared, enmarcada arriba de un pequeño mueble-nevera en el que en un televisor encendido un mujer hacía presagios vía tarot, rompiendo la botella en mil pedazos al tiempo que encolerizado por la ausencia de licor, inicié una carrera de improperios sobre quien había tenido la desfachatez de haberme obsequiado con una sola botella de brandy.

Producto del alcohol, me enzarcé en una inusual disputa conmigo mismo, como también contra la del tarot amenazando al televisor con destrozarlo si no se callaba; y hasta con la almohada, que tras abrir su barriga con el filo enrabietado de mis dientes y a modo de onda, dándole una y mil vueltas sobre mi cabeza, la vacié por completo viendo cómo salían plumas de pájaros exóticos, extraños: desconocidos para mí. Una lluvia de plumas, cuya suavidad templó mi ánimo, me dejó en el letargo sobre una mullida alfombra en el suelo, en la que me tumbé rendido, abandonándome a un plácido sueño, profundo e inescrutable.

A las ocho en punto sonó el despertador según mis instrucciones dejadas en recepción, y tras percibir que no había apagado la luz en toda la noche, tras una agradable ducha y con mi portátil en banderola, abandoné el hotel continuando mi viaje.

13 enero 2010

EL “CURITA ALARTE” Y SU HISOPO

El curita alarte y el hisopo

No creo que sea motivo suficiente como para quitarse el sombrero contemplar la sutil estrategia del PSOE valenciano que ya no sabe qué hacer para desbancar del poder al Partido Popular en la Comunidad Valenciana, tanto de la Generalitat como del Ayuntamiento del Cap i Casal.

Que lo perdieron por lo que fue un gran error cometido al despreciar la singularidad valenciana por su rendición al mimetismo catalán, no admite ninguna duda, como lo demuestran las quejas más significadas y en el mismo sentido de políticos valencianos como Manuel del Hierro –socialista- y Antonio Palomares –comunista- ambos fallecidos, o las igualmente aún denunciadas por Fernando Millán, de contrastado ideario republicano que desde su militancia en el PSD se afilió al PSOE con cargos de concejal municipal, así como de otros socialistas que guardan silencio en beneficio de su escaño.

O como la ocasión del frustrado intento del “curita de Alacuás”, Jorge Alarte, que deseando romper con tan torpe actitud no ha tenido los suficientes redaños para renegar de una vez por todas del catalanismo montaraz y deslenguado, dicho sea con toda precisión, enmarañado en el socialismo valenciano.

Pero no ha sido sólo este el error cometido y por ello se ven condenados a la oposición. Entiendo la desazón ante la impotencia que sufren en su obsesión por recuperar el bastón de mando. Desazón siempre motivo de torpezas, y que tras nuevos errores, el camino a su propia destrucción es la vía ancha por cuyo carrusel se deslazan; tal y como hace escasos meses vaticinó el Conseller Rafael Blasco de manifiesto conocimiento político y juicio ponderado.

Víctimas de su incomprensible actitud contra el Plan Hidrológico Nacional cuya derogación tanto perjudica al agricultor valenciano, han tratado de recuperar el terreno perdido con el llamado “caso Gürtel” cuyo efecto boomerang ya sienten sobre su cabeza.

Pero les hablaba de una sutil estrategia y a ello me refiero acto seguido. La izquierda es diestra (sería mejor en este caso citarla como siniestra) en el diseño de su camino. Utiliza el compás y el tiralíneas sobre su mesa de trabajo con pérfida intención, decididos a la confección de su hoja de ruta sobre todo en los momentos de mayor necesidad, al igual que no duda en el recurso a lo más bajuno, al libelo desaforado, a la falacia malintencionada o al embrollo rentista cuando se le presenta la ocasión ante una masa gris y compacta.

Al “curita de Alacuás”, que por lo visto será sólo candidato a la presidencia de la Generalitat, hay que darle relevancia, y de esto se trata. Para tal guisa, desde el taller de ingeniería política ha surgido el ardid de amenazar a la industria hostelera con el cierre de sus terrazas, que en los días de sol lucen llenas de una clientela gozosa ante el mar. Cumplida la amenaza y pocos días después, el “curita de Alacuás” con su hisopo en la mano y el yo os bendigo, acudió a tranquilizar al personal con la solución en sus manos.

Y a poco más de un año electoral, qué mejor que organizar la gran tamborrada a cuyo acto no hay mejor campo de juego que el del Barrio del Cabanyal.

Un proyecto de más de cien años deseado por los valencianos, muchos años adormecido y que fue precisamente el Partido Socialista en la Alcaldía el que abrió su luz verde a la búsqueda del mar. Pero que nada más pasar a la oposición se dedicó a frenar su ejecución hasta convertirlo en un campo de miseria, caído a trozos, para culpar a la Alcaldía Popular de su actual abandono. El “golpe de estado” de la Ministra de Cultura, ignorando repetidas sentencias del Tribunal Constitucional a favor de la prolongación, no tiene otra respuesta más que activar su ejecución, lo que provocará motivo de enfrentamientos entre el legitimo derecho a su avance y un grupo de energúmenos más deseosos de apartar al Partido Popular de la Alcaldía, que el contemplar un Barrio del Cabanyal esplendoroso, vivo, abierto al mar y a salvo de la morralla, que por cierto nada tiene que ver con el mar que lo baña.

En el “río revuelto ganancia de pescadores” encontró su inspiración Blanquerías, en cuyo taller se diseñan las más perversas actitudes con el hisopo de la falsedad. Aunque en esta ocasión el recurso al río lo reemplacen junto al mar.

10 enero 2010

¿De la Guerra Civil? ¡Nunca Maís!

de la guerra civil

¿Que qué le pido yo al año 2010? Aparte de mi petición en carta dirigida a los Reyes Magos que ya conocen, mi respuesta es la que dicha grosso modo, queda arriba citada.

Y en razón a ello, si por los caprichos del azar o porque hayan buscado expresamente este Bloc y se encuentran ante él, sea cualquiera la causa que les induzca a ello, si acuden al buscador de esta ventana, ya con más de cuatro años de vida y teclean las palabras de “guerra civil”, verán que les sobran dedos de la mano para contar las ocasiones en que la he mencionado. Su episodio prefiero olvidarlo, ante la vergüenza que me produce ver hasta dónde es capaz de llegar quien se considera ser humano al cometer las ingentes villanías llevadas a cabo dentro de las ciudades, lejos de las trincheras.

Lugares estos en los que residió lo que de noble había entre quienes convencidos, se enfrentaban al logro de una España que anhelaban mejor.

Y debo mi apuesta firme por ignorarla, a que la inmensa mayoría de mi generación habíamos entendido ya desde las décadas de los sesenta y de los setenta, ratificado después en los años de una ejemplar transición democrática y aceptado a la postre por un enorme sector del pueblo español, que estando todos de acuerdo en la mirada hacia un futuro mejor, y aceptando que en la guerra incivil se dieron escenarios de vileza humana, había pues motivos más que sobrados para que pasaran al olvido las páginas de tanto horror.

Sin embargo y pasados los años, Zapatero que si en lo económico ha sido un desastre y en lo político se ha dedicado a motivar a un nacionalismo paleto cuyo único credo es el de la mentira con el estandarte de la deslealtad, y en lo social ha utilizado técnicas propias del farsante, que a nadie le quepa duda que caerá sobre él y como una losa, la responsabilidad de haber reavivado el odio de rescoldos apagados con rociadas de falsa justicia. Porque no sólo ha ocultado las vergüenzas de los que fueron sus correligionarios, sino que negándolas, se ha cebado al mismo tiempo con los que en aquellos años eran contrarios. En la actualidad, nuestro Presidente, más que nuestro sólo suyo, siente el orgullo de haber contribuido al engaño de una juventud ignorante sobre la verdad de aquellos años, merced a la patente de corso que le otorga el silencio irresponsable de los que muy bien saben y al mismo tiempo callan, lo sucedido a lo largo de toda una década, aquella de los treinta.

A una transición labrada por la mano de políticos honestos, la inmensa mayoría de ellos hijos del franquismo, tanto a la diestra como a la siniestra del arco parlamentario, que con sentido de Estado sabían de España, se unieron los exilados que con la mano extendida aceptaron un proyecto común venciendo las dificultades que surgieron de ambos extremos.

Y ya pasado éste periodo que nos llenó de orgullo, unas frases lapidarias propias de Zapatero, han favorecido los intereses de una secta adicta al emponzoñamiento facilitado al mismo tiempo por la ignorancia latente en el pueblo español. Pueblo español hábilmente dirigido hacia la televisión basura, planificando en la juventud la cultura del polvo fácil e irresponsable, el pase de curso con suspensos y el botellón desbocado. Y para ello se está utilizando a lo mediático y a su servicio: una cohorte de tertulianos ávidos de intereses cortesanos ante cualquier ocasión que se les presente, y que bajo sus caretos de falso progresismo, esconden el sectarismo más radical.

Sectarismo radical también el de una parte de la clase política más interesada en retrotraernos a tiempos que debieran estar olvidados -porque así lo desea la inmensa mayoría del pueblo español- y que vive del cuento gracias a su escasa y en ocasiones nula representatividad, pero hábil en el manejo del vocerío y de la insidia, (también muchas veces de la violencia) pero que finalmente tendrá el desprecio de las urnas y el abandono de sus escaños.

No tengo ninguna duda de que la inmensa mayoría del pueblo español nada quiere saber de aquellos años que jamás debieron existir, ni como tampoco que se repitan, por lo que sería deseable que ese cubil de nefastos personajes desapareciera para siempre.

Y nunca he querido ni quiero hablar de la guerra civil, pero hago ahora la excepción en aras de que en el año ya iniciado se cierren, ya de una vez por todas, las páginas de ese libro pese a la dificultad existente debido a la mezquindad de unos cuantos mangantes que desean siga abierto.

06 enero 2010

¿COMITÉ DE SABIOS?


¡Cuánta vacuidad!, ¡Qué bufonada! ¡Qué desvergonzada actitud!, ¡Qué prepotencia!

¿Comité de sabios? Así lo acepta Rodríguez Zapatero, pero veamos quienes son sus integrantes, al tiempo que observamos que el Miró colgado en la pared es lo único que de bueno tiene una foto en la que en Zapatero y en su imagen se encuentra la mejor representación de sí mismo.

Felipe González, un licenciado en Derecho del que no sabemos ni cómo ni cuánto como tal ejerció. Sí sabemos que se dedicó a la política, que renegó poco después del marxismo de cuyas razones años después entendimos, que se embarcó en la corrupción, especialmente con Rumasa, y que finalmente abandonó la política activa en aras de su enriquecimiento personal, con múltiples plus valías tanto en Venezuela como en Marruecos sin despreciar las de otros lugares.

De Pedro Solbes sabemos que es un economista de medio pelo y que una vez relevado de su cargo ministerial, cuando vio el fruto de su gestión, abandonó el barco renunciando a los galones de la responsabilidad: los que obligan hasta el último momento a dar la cara.

Un ex Presidente de la Comisión Europea llamado Jacques Delors del que por lo pronto sabemos de su condición de ex.

Una decidida vegetariana, Elena Salgado, que por razón de sexo que no de genero, primero fue Ministro de Sanidad y actualmente de Economía, sin que sepamos de sus méritos tanto en cuanto los tenemos albergados en el baúl de la duda.

Y finalmente Joaquín Almunia, que invitado a su asistencia, no ha acudido a la cita, bien por culpa de una gastroenteritis navideña, o bien por su vergüenza profesional.

Sólo pensar que un Presidente de Gobierno es capaz en vísperas de Reyes de tal aderezo fantasmal, nos hace clamar al cielo (olviden en ello cualquier retórica clerical) de tanta simpleza.

Y miren que lo dice el proverbio: A quién buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Pero Rodríguez Zapatero nunca entendió el refrán.

Y así le va a él: igual que a nosotros.

29 diciembre 2009

MI CARTA A LOS REYES MAGOS DE ORIENTE

queridos reyes magos de oriente

Queridos Reyes Magos de Oriente:

Soy un hombre mayor y necesito creer en vuestra existencia. Y no porque quede en mí algo de niño, sino por la urgencia para mi país de lo que os pido y por el clamor que en el mismo sentido surge en las calles de España. Estoy seguro que a vosotros esta dirección os consta y sois de los que comparten el orgullo de su españolidad al igual que lo hacéis con cualquier otra nación de la vieja y cristiana Europa.

Necesito, queridos Reyes Magos, un auténtico Presidente de Gobierno de España, y su mejor elección la dejo en vuestras manos. No voy a deciros cómo lo quiero, pero permitirme que os diga, al menos,cómo no lo quiero. Seguro que me comprenderéis. De ello estoy tan en lo cierto, que si os llega esta carta, aún no iniciado vuestro viaje hacia mi nación, la más antigua del continente, estoy seguro que me haréis caso y me complacéis con el regalo.

No quiero a un político aspirante a Presidente de Gobierno que sea capaz de estar sentado cuando pasa la bandera de una nación amiga sin guardarle el debido respeto.

Tampoco lo quiero que intente llegar al Gobierno fruto de una manipulación, y que aprovechándose de un acto terrorista y sin ninguna clase de escrúpulo ni prueba alguna que lo justifique, vincule su responsabilidad a quien en ese momento gobierne. No lo quiero sea incapaz de dar -cuando haya un acto terrorista y sea entonces Presidente- órdenes a las fuerzas de Seguridad del Estado para que busquen su autoría entre los grupos dispuestos al asesinato que actúan en nuestra nación, tengan o no tengan pistas, tal y como debe ser su obligación. No quiero a un Presidente que sea capaz de decir que las victimas son el pasado y un terrorista sea el futuro; en una palabra que en todos estos asuntos, actué con dignidad.

Y por supuesto no quiero a un Presidente cuyo único objetivo sea el desunir a los españoles. Y que al mismo tiempo esté dispuesto a llevarnos por caminos de crispación desde el primer día de su mandato, como es el caso de quien en la actualidad nos gobierna. No, no lo quiero así.

No quiero un Presidente que no esté muy preparado en las cuestiones básicas de Estado, como por ejemplo en las de economía, y que, para ir de listo y engañándonos a todos, recurra a sus amigos pidiendo cursos acelerados de ocho días, o a libros de autoayuda vendidos en Carrefour. Nada tengo contra esta gran superficie, pero vosotros ya me entendéis.

No quiero a un Presidente que no sepa reunir torno a él a un equipo competente, y no que lo haga por razones de igualdad en cuanto ambos sexos, no sea que un día se le ocurra que tiene que tener el mismo número de ministros gordos que de ministros flacos, u otras razones de parecida índole que cualquier día se le ocurra.

No quiero a un Presidente que no sepa lo que es España, y que vaya dando ideas ambiguas a quienes la desprecian, precisamente para animarles.

Y tampoco quiero un Presidente que mienta, y que cuando lo haga y tenga sus razones, ponga al menos cara de poker y no estirando sus mofletes haciéndonos una gracia.

Me fastidia especialmente que sea el Presidente de España el que utilice brotes verdes para intentar ganar unas elecciones cuando ni se sabe de ellos ni se encuentran.

No quiero un Presidente destructor, sino a uno civilizado que no se dedique a destruir todo lo bueno que los españoles habíamos logrado, y no al estilo de esos vándalos que tanto abundan ensuciando estatuas, fachadas y monumentos.

Me parecería fatal que fuera un Presidente goloso, es decir, hambriento en tener muchas cadenas de TV a su servicio, que luego va y les dice a sus presentadores que hay que tensionar a la población, que eso es lo que nos conviene; bueno… a él y a sus seguidores, ávidos en enfrentamientos.

Más desvergonzado sería un Presidente que utilice en su beneficio el Poder Judicial, capaz de inventar delitos de financiación ilegal a la oposición parlamentaria, los mismos delitos que ya cometió un partido en España con sus culpables juzgados, sentenciados y condenados. No, no quiero que sea capaz de tanta infamia.

No lo quiere indecente. Me explico, indecente y capaz de decir que le preocupa el paro y al mismo tiempo no hace nada por evitarlo y que siga creciendo y creciendo y creciendo, el número de parados.

No quiera a un Presidente que nos mienta. Y que cuando todos sabemos lo que es negro, el intente convencernos de que es blanco, al tiempo que vemos que todo es negro.

No lo quiero con un trato desigual para todos, según sea la región a la que pertenecemos.

No lo quiero faltando el respeto a nuestras creencias religiosas y que luego se dedique a vender humo por una alianza entre civilizaciones que en el fondo ni él mismo cree.

Reyes Magos, podría daros muchas más pistas para que dejarais a vuestro paso por España un Presidente de Gobierno como el que necesita mi país en este instante, pero creo que es suficiente con las que a los tres os menciono en esta mi carta.

Y como sé que me habéis entendido y os habréis dado cuenta de mi gusto, quedaría muy satisfecho si los meritos del Presidente que os pido se redujeran a dos:

Un Presidente que sea decente y competente. Y sí además es de buen talante, pero del sincero, mucho mejor: lo entendería entonces como la mejor guinda a vuestro regalo.

Muchas gracias, mis queridos Reyes Magos de Oriente.

24 diciembre 2009

UNA NOCHE MUY ESPECIAL

una noche muy especial

-Si no le dijera que debe Vd dejar de fumar, seguro que se quedaría sorprendido, por lo que creo no hace falta que se lo diga, amigo.- El doctor dejó su tono firme y sonrió levemente, y con gestos de restarle importancia prosiguió apacible- Tiene en uno de sus pulmones, el izquierdo, una muy pequeña mancha que pasada la Navidad habrá que investigar. Por otra parte, no le conviene la vida sedentaria que me comenta: un par de paseos todos los días, practicados en un buen rato por las mañanas y en otro más corto por las tardes le irá muy bien. ¡Qué las musarañas entre paredes son poco atractivas y no levantan el ánimo, amigo! Pasadas las fiestas venga a verme.

Cuando llegó a su casa no encendió la TV para escuchar las últimas noticias del día, y sin apetecerle ningún documental tomó un vaso de leche y estiró su cuerpo sobre la cama; ni siquiera se desvistió.

Ya amanecido y desde su lecho, Vicente observa la lluvia acribillando los tejados, lo que le hace seguir tumbado. Ya en la media tarde ha sentido un leve apetito, pero sólo por un momento, pues la angustia del día anterior sigue en su estomago.

Más de inmediato, algo sucede y en su mente surge una sensación como aupada en un rayo de furia dispuesta a enfrentarse a la adversidad. De un brinco abandona la cama y cuando llega al baño son ya pocas las prendas que le cubren su cuerpo. Después de una ducha que le revive se afeita y siente sobre su rostro el agradable contacto del “after shave”. Fricciona sus cabellos con colonia, se viste, y observándose en el espejo encuentra un hombre nuevo ajeno a su anterior apaciguamiento.

Ya “de domingo” y sin plan alguno por el momento, marca un número de teléfono que tiene in mente, escuchando una voz cariñosa a la que le pide cenar juntos en la misma noche. Cuando sale a la calle escucha del reloj de la plaza sus ocho campanadas, más sonoras que otros días, con seguridad por la quietud en una noche tan especial o por alguna otra razón que no extraña.

Ante la ausencia de un taxi y la suave lluvia que aún más bien le reconforta si cabe, y no muy distante el lugar de su destino, como de media hora andando, se dirige hacia aquella casa portando en su mano una botella de vino.

Definitivamente, es una noche muy especial y algo mágico sucede en ella: es la de Navidad.

22 diciembre 2009

18 diciembre 2009

¡ MUCHAS FELICIDADES !

FELICITACION

El Bloc de Jota Cob desea una Feliz Navidad a quien se asome por cualquiera de sus páginas con los mejores deseos para un Año Nuevo que todos deseamos sea bueno.

12 diciembre 2009

LOS DADOS DE LA DIGNIDAD

lOS DADOS DE LA DIGNIDAD

De sobre es conocido fuera Joseph Goobels, el Jefe de Propaganda de Adolf Hitler, el creador de la celebre frase de que una mentira mil veces repetida llega a convertirse en una verdad. Sin más aderezos.

Pero sabedores de ello, los hay hasta quienes añaden que mejor a fuego lento y salpimentado la historia. O mejor recetando otra.

Y me refiero en concreto a los políticos catalanes a quienes, con el mandil de la radicalidad, la famosa frase les ha venido al pelo, adoptándola como santo y seña para su intento separatista. Dedicación a la que se empeñan en estos últimos años sin el menor descaro e inasequibles al desaliento. Dicho esto último sin ninguna connotación franquista, no sea que alguien se enfade.

Convencidos pues de que Cataluña es una “nación”, se pasan por la entrepierna la concepción que de la misma tiene la Unión Europea y a cuyo marco buscan amparo. Y quieren desgajarse de la Nación Española de la que son parte, gracias a la manipulación informativa de los últimos treinta años desde la TV3 catalana, principalmente creada para tal fin.

Y como creen dado su fruto, el próximo domingo 160 pueblos catalanes acudirán a las urnas en busca de su dignidad, la que según ellos dicen está puesta en juego, pero simulando que los dados trucados que salgan de sus manos saltarán indignos sobre la timba de los tahúres.

¿Qué se diría si la Conferencia Episcopal urdiera una consulta popular a la sombra de sus parroquias, preguntando al pueblo español si vota “sí” o vota “no” a la Ley del Aborto?

¿Se recurriría entonces al cumplimiento Constitucional al que todos nos debemos, desautorizando la farsa?

04 diciembre 2009

LAS CEJAS DE ZAPATERO

las cejas de zapatero

Cuando Rodríguez Zapatero llegó a Moncloa, seguro que sus pensamientos estaban más cercanos al goce de la confortabilidad del mullido sillón del poder, que al sacrificio de llevar a cuestas la pesada carga de su responsabilidad.

Y no es que me base en ello por su alegría de falsas soflamas anunciadoras de tiempos mejores desde las bambalinas de su vanidad y reconfortado por su fe atea, no, más bien, es que el sostener a sus espaldas la ancestral cruz que como seña de nuestros orígenes es compartida por la inmensa mayoría del pueblo español, ello, es lo que le produce, por lo visto, un cierto hastío.

Despreocupado y a más INRI, por la crisis en la docencia, de cuya calidad se cuestiona. Y precisamente en la de las mismas aulas a cuya Cruz tras la tarima se le ha puesto entre las cejas al Presidente del Gobierno de España.

Estado laico, sí, por supuesto. Pero… ¿acaso porque el río produce escollos, hace sufrir torrenteras, forma el peligro de la cascada, al transformase en un mar “in eternum” por mucho que lo contaminen, hay que ningunear, incluso en ocasiones despreciar, al manantial del que nace y mantiene su equilibrio?

Qué mejor solución pues –piensa Zapatero- que eliminar la Cruz de las aulas escolares. Lugares que en ocasión de un referéndum constitucional contribuyeron a certificar la soberanía del pueblo español y que al igual que la Cruz, él tiende a usurpar en una más de sus tretas.

Por mucho que se estirara el ranking de los desvelos del pueblo español, dudo que apareciera, ni siquiera en sus últimos puestos, el deseo de retirar de la vida publica el distintivo cultural de nuestra civilización occidental; y que él tiene la obligación de respetar, si como dice, es el Presidente de todos.

Por mucho que pretendan ignorarla desde la mezquindad y el oscurantismo de la realidad, quienes manipulados o interesados por la magia de la desaceleración, por el marketing de los brotes verdes o por los adictos a la imbecilidad de lo sostenible: la gran “boutade” de Zapatero, le sonrían con la ceja, la circunfleja.

27 noviembre 2009

LA DIGNIDAD EN CATALUÑA

La dignidad en Cataluña

La dignidad no puede estar en juego desde sectores ajenos lacerando la de quienes procuran por ella. La dignidad, individual o colectiva, no es un concepto que se puede moldear desde el exterior. La dignidad es más bien un atributo interno que sólo lo ostenta quien se lo merece laborando por ello, por mucho que se vea atosigado desde el exterior, más por un victimismo que rentabiliza, que por una amenaza inexistente.

Y sólo desde la propia dignidad se enmienda cualquier infundio. Basta que éste sea falso y cierta la dignidad de quien intenta sostenerla.

Próximo el fallo del Tribunal Constitucional, estamos seguros vele por su propia dignidad como órgano superior de la soberanía nacional cuya propiedad no le corresponde, sino a la totalidad del pueblo español, único poder soberano que como tal nos lo vendieron y que el Alto Tribunal tiene la obligación de salvaguardar. Lo lamentable sería si tan honrosa institución cuestiona su propia dignidad con un fallo que mancille su nombre, en el supuesto de que sea su intención la de que todos queden contentos sin satisfacer a nadie.

Malamente se puede ufanar de dignidad cuando se utiliza la presión o se anuncia la amenaza de jornadas de clamor e incertidumbre.

La dignidad de Cataluña está en juego, sí, pero son los mismos catalanes – los políticos y los medios de comunicación -quienes han lanzado los dados sobre la timba de sus propios merecimientos.

20 noviembre 2009

EL ALAKRANA, LOS ZURCIDOS Y LAS ESCUCHAS.

Alakrana los zurcidos y las escuchas

Ah, de las monjitas del Convento de la Encarnación que de sus manos humildes y cansados, pero jamás agotados, unidas al esfuerzo en sus ojos donde se anidan dulces arrugas, ponen toda la ilusión del mundo en enmendar cualquier descosido con sus mejores zurcidos, hasta dejar un paño impoluto desde la humildad de la clausura.

Sin embargo, y ya en el mundanal ruido que nos absorbe, nada es lo que parece, y detrás del mejor zurcido se esconde un roto en el que subyace otro de mayor alcance; muy oculto, por supuesto, por temor a que su urdimbre de cochambre nacida desde la improvisación y la incompetencia, aflore a la superficie.

De lo que se trata pues es de lucir con garbo el apaño con final feliz, gracias, eso sí, a unas manos diestras y en este caso siniestras en el cosido, siempre a la espera de recibir el aplauso a una tarea de la que se sienten ufanos.

Sin embargo, sólo las familias y amigos de la tripulación del Alakrana tienen motivos sobrados para estar contentos, por lo que habrá que felicitarles por volver a tener en sus casas a los seres queridos.

Pero quienes también están contentos son los piratas triunfantes, los bucaneros del Indico, vencedores de su órdago y que como pago a su trabajo, han recibido el maná, pero no el de los cielos, sino el de las mochilas preñadas de billetes con cargo a no se sabe qué partida presupuestaria, a cuyo disfrute se han solazado de inmediato atrincherados en la costa africana bajo el refugio de las palmeras y a salvo de la comunidad internacional de la que se pitorrean.

Quien debe de tener mucho trabajo es Rubalcaba, ya que dirigiéndose a un diputado popular en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Carrera de San Jerónimo, le dijo - víctima de un subconsciente en su estado más puro- que “escucho todo lo que dices, veo todo lo que haces” (sic), por lo que debe de ser mucho el trabajo en sus manos al verse ocupado en esta guisa todos los días del año.

Ausente en Rubalcaba la humildad de la clausura, su agotamiento debe de preocuparle. Más, si cabe, porque su fijación no se ciñe en exclusiva a Carlos Floriano, el diputado popular a quien le dirigía estas palabras, sino lo obvio es que vuelque sus desvelos a toda la bancada popular, dado el amor inmenso que por ellos tiene. De ahí su extenuado esfuerzo y pérdida de control, lo que le ha llevado a José Bono a socorrerle, quizá por la caridad cristiana que a éste le envuelve.

Ocultos temporalmente el par de leones de bronce del Palacio de Congresos, protegidos de las obras urbanas próximas a su fachada, alguien debe permanecer atento a la vigilancia de quienes cruzan su puerta. Qué mejor reemplazo que el de la mirada atenta que todo lo ve, la del ínclito Rubalcaba, el fiel y celoso guardián preocupado por la “salud” de todos los españoles a cuyo cuidado se dedica gracias a la unión y fortaleza de los tres poderes, el ejecutivo, el legislativo y el judicial.

Mientras que en la distancia y en su retorno a las dos Españas, Zapatero divide a los españoles mancillando una transición ejemplar, con rotos, con descosidos, ausentes los necesarios zurcidos de monjas de manos limpias, que, por otra parte, y dicho sea de paso, los amigos de la Academia del Cine Español niegan la producción de una película que nos hable del martirologio al que fueron sometidas.

Y dicen, que el que no recuerda su pasado, está condenado a repetirlo.

¡Cuánta cara!

15 noviembre 2009

¡MANDA HUEVOS!

manda huevos

¡Manda narices!

Igual alguien diría, ¡manda huevos! Pues sí. ¡Manda narices!, y ¡manda huevos!, que haya tenido que ser Don Francisco Camps quien se disculpe ante el insolente Ángel Luna.

¡Manda narices y manda huevos!

Que se sepa, sólo los Santos Padres en los últimos lustros son los que han tenido la caridad cristiana de pedir perdón en nombre de la Católica Iglesia por ciertos actos que, si vistos desde nuestros días pueden parecer todo lo más alejados que se quiera a sus propios postulados de hermandad, trasladándonos a sus años de guerras de religión, si no justificados en la actualidad, sí nos pueden parecer entendibles en su tiempo.

Conste que su disculpa ha sido lo más aconsejable ante la salida de foco parlamentario de Paco Camps. Pero… ¡manda narices!, y manda huevos! lo haya hecho ante quien de manera tan sistemática como fuera de lugar utilizando toda clase de mentiras, le ha lanzado durante muchos meses, no sólo en acto parlamentario sino a través de la prensa (incluso contra su familia) toda clase de insultos, desde los tabernarios hasta los soeces, más propios del obsceno más innoble que de quien se presenta como Síndico de unas Cortes gracias a un proceso de dudosa puesta democrática.

Sin embargo, y en referencia al episodio de la cuneta, también presente en otras manidas tramoyas, jamás supe de nadie que por parte del socialismo español haya perdido perdón por sus desmanes y manos de sangre en una andadura iniciada en 1931 y que continuó durante la II Republica en Asturias (1934) principalmente, entre otras regiones de España, y que alcanzó su mayor virulencia entre los meses comprendidos de febrero a julio de 1936, llegando a su mayor estruendo de persecución religiosa contra inocentes en los tres años de guerra incivil. Guerra que ellos mismos deseaban, y a la que los exaltados se dedicaron desde aquel fatídico día del 11 de Mayo de 1931, veinte días después de la instauración de una añorada Republica.

Desmanes estos, por decirlo suave, consentidos y auspiciados por el PSOE de la mano de un colérico Largo Caballero que (con anterioridad complaciente con Primo de Rivera) cambió de piel, presentándose en la República como el más radical de todos.

Jamás supe de nadie por parte del PSOE que pidiera perdón de aquel oscuro pasado, al que tratan de ignorar escondiéndolo en las cunetas de su particular historia.

El “curita Alarte” alude a la fortaleza del PSOE ratificada por sus 130 años de honradez, que olvidadizo, no cae en la cuenta que cuando soflamaban desde la falsedad sus primeros 100 años, ya en certera aseveración, el genial Eugenio, anunciara su corte de ciclo con un irrebatible “acudit” de “sí, pero…ni un minuto más”; por lo que no sé de dónde saca sus cuentas el “curita de Alacuás”, quien ha lanzado una piedra judicial contra el Partido Popular, pero escondiendo la mano.

Lo que no tengo claro, es si la salida de tono de Francisco Camps es debida a la actitud de nueve meses del impúdico Ángel Luna, personaje que henchido de manifiesta malignidad, aprovecha cima su escabel apoyándose en el atril al que deshonra, todo su hedor, y que sumada toda su ruindad, es el más claro exponente del mal anidado en un sector de la izquierda española que presumiendo de todo lo que carece, es más proclive al exterminio del debate parlamentario, tal y como estamos viendo en los últimos meses en las Cortes Valencianas, utilizando en su abandono el recurso a la mentira y a la desvergüenza.

No tengo claro, decía, si influido Francisco Camps por la falta de apoyo de la propia dirección del Partido Popular, manifestada por su actuación contra Ricardo Costa y algunos comentarios más de quienes a él han recurrido en el albero de nuestra Plaza de Toros, tantas cuántas veces le han necesitado, sea ésta la razón que le ha llevado a sentirse inseguro, y de tal guisa, haya sido la causa de un error a cuya disculpa ha recurrido.

Pero… ¡Manda huevos!

08 noviembre 2009

DÍA 7: ARÉVALO EN NUESTRO REGRESO

Arevalo

Ya en el día de nuestro regreso de tierras castellanas, hicimos una parada para visitar Arévalo. En nuestra anterior visita del pasado año, la ciudad estaba inmersa en unas obras por todo su centro histórico, y dada la belleza de su mudéjar, quisimos aprovechar la ocasión para ver su estado. Las obras aún no han alcanzado su final, dado que las posibilidades económicas no andas muy boyantes, tal y como nos informaron un par de vecinos bajo la puerta de la Casa de los Siexmos, (lugar donde se ratificó el Tratado de Tordesillas) allí protegidos tanto del frío como del no muy fuerte viento que llegaba a la plaza.

Efectivamente, Arévalo es una villa de rica historia en la que existen vestigios del paso de los romanos, visigodos, árabes, y siglos más tarde lugar de residencia en los años infantiles de Isabel, la después Reina de Castillas, así como también donde viviera un tiempo Germana de Foix, la segunda esposa del Rey Católico; precisamente en la misma casa donde habíamos entablado grata conversación con los dos arevalenses.

La Venta de San José, ya en la provincia de Cuenca, fue la opción escogida para nuestra última comida, donde la gastronomía conquense tiene uno de sus mejores reductos. Dejamos nuestras preferencias por la carne, de la que ya habíamos disfrutado durante la semana. El morteruelo, los judiones estofados, la orza, junto a un buen lomo de bacalao signaron el punto y final a un recorrido por tierras castellanas, siempre acompañados por el buen tiempo, que aunque frío, no restó de nuestro disfrute.

Ya anochecía, cuando pasando próximos a Cheste rugían los motorizados que abandonaban su circuito en jornadas del Gran Premio rumbo a Valencia. A paso lento, pero seguro, llegamos tranquilos a casa relamidos de un buen viaje, tal y como estaba previsto. Menos la visita al concesionario de Opel que pronto habíamos olvidado.

DÍA 6: OLMEDO: SU CABALLERO. TORDESILLAS: SU REINA JUANA.

Olmedo

 Olmedo es la villa de los siete sietes, o al menos así era reconocida cuando allá por el XVII, la ciudad amurallada, además de sus siete arcos de entrada, tenía siete iglesias, siete conventos, siete plazas, siete casas nobles, siete fuentes y siete pueblos de su alfoz; y que debe su nombre a los robustos olmos que la circundaban.

Situada a cuarenta kilómetros de Tordesillas, Olmedo, ciudad donde naciera Bartolomé de las Casas, el gran defensor de los indios en la América colonial, goza de la peculiaridad del arte mudéjar que fluye por doquier. Y junto a ello, surge la leyenda que inmortalizara Lope de Vega, la del Caballero de Olmedo, así como el atractivo añadido de la visita a un parque temático que en un recorrido de casi una hora, muestra en maquetas la simulación de las iglesias, conventos y castillos del más genuino mudéjar sitos en la Comunidad Castellano-Leonesa.

Parque al aire libre que, también en miniatura, recorre y de forma constante, un tren en el que no falta la simpática presencia de sus estaciones y puentes, como no podía ser de otra manera, dada su pretendida fidelidad al circuito por todos los municipios en los que existen los monumentos tan eficazmente conservados.

Con anterioridad y después de callejear por la población a través de un recorrido recomendado contemplando sus monumentos más preciados, asistimos a la recreación teatral del Caballero de Olmedo en el Palacio de su nombre; Museo dispuesto de la más avanzada tecnología para ofrecer al visitante el trágico drama de su caballero de leyenda, salido de la pluma teatral del Fénix de los Ingenios.

Cominos en Tordesillas, en el Torreón, un restaurante donde Jeremías trata con cariño a sus clientes desde su asador a la vista de quienes luego dan cumplida cuenta de sus viandas.

Tras un pequeño descanso de pijama y orinal, visitamos la Casa del Tratado, lugar donde en 1594 España y Portugal fijaron el meridiano que les partía el mundo para sus descubrimientos, hecho histórico que se ofrece en una sencilla pero muy completa exposición. Coincidía el día con el aniversario del nacimiento de la reina Juana, la hija de los Reyes Católicos, muy querida y respetada en la actualidad por la ciudad de Tordesillas. Por tal motivo, hubo un encuentro junto a su estatua de bronce en grato homenaje y el pase de la película de Vicente Aranda en la Casa de Cultura situada entre la del Tratado y la Iglesia de San Antolín, donde presenciamos un simpático acto de recuerdo a la que fue soberana de Castilla. Reina recluida en un convento de la villa en sus últimos cuarenta y seis años de vida, en los que no pudo ejercer su reinado.

DÍA 5: SIMANCAS, VALLADOLID Y ZORRILLA

Valladolid dia 5

Después del palizón del día anterior que nos dejó bastante cansados, una vez repuestos y ante un día frío con alguna que otra nube que no amenazaba lluvia, nos dirigimos hacia el Archivo General de Simancas. Está ubicado en un magnífico castillo donde los historiados sacian sus deseos de investigación, gracias a los más de veinte millones de documentos que acreditan la historia de España desde los tiempos de los Reyes Católicos hasta mediados del XIX. Lo hicimos a sabiendas de que sólo en el caso de existir alguna visita concertada y en el supuesto que nos admitieran en la misma, podríamos adentrarnos en el Archivo. En estas visitas no es mucho lo que enseñan, toda vez que procuran causar el menor estorbo a quienes investigan en los legajos del pasado. Pero valía la pena la visita, al menos hacer unas fotos de su entorno, y percibir más directamente que al interior de sus muros, acuden gentes de todo el mundo interesadas en la historia de una de las naciones más vieja de Europa.

Gracias a la amabilidad del encargado de controlar su acceso, pudimos hacer unas fotos del patio interior, imaginando, al penetrar nuestros pensamientos por sus ventanales, las ilustradas salas convertidas por momentos en morada del paciente investigador.

Simancas está a un paso de Valladolid, donde una vez ya situados en su plaza Mayor, dirigimos nuestros pasos hacia la zona del Mercado, en cuyos alrededores íbamos a encontrar nuevas sorpresas de las muchas que se albergan en la ciudad castellana.

Junto a su Mercado se alza enorme el templo de San Benito, y anexo, el Claustro Herreriano que le dota del mismo estilo, y hoy Museo de Arte Moderno. Nos sorprendió el claustro por sus dos alturas con arcos de medio punto y columnas dóricas abajo y jónicas en la primera planta. Las estatuas sedentes de bronce de los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, de gran tamaño, sentados en el claustro en actitud complaciente ante la belleza de sus arcos, significó la ocasión para una foto junto a tan magna pareja, como un buen recuerdo de nuestro paso por el Museo. Disfrutamos de una exposición de Saura en la que se muestran todas las facetas del genial director español, entre las que destacan sus dibujos reflexivos con retazos de gracia.

Tras un pequeño callejeo, nos topamos de pronto con el templo de San Pablo, dominico, de grandiosa puerta barroca situado en una plaza amplia, y flanqueado en una lado por el Colegio Mayor de Felipe II en cuyo jardín delante destaca la estatua del Rey Prudente, y en el otro, la sede de la Diputación Provincial, lugar donde naciera Felipe II según reza en su fachada. Unido a la Iglesia de San Pablo, el museo de San Gregorio, también dominico, todo en un conjunto armonioso y monumental, afortunadamente salvado de ansias desamortizadoras.

Cercana, la casa natal de José Zorrilla, el romántico por excelencia, en la actualidad un lugar de encuentro para los amantes de su obra. Tras cruzar su dintel, destaca de inmediato su ajardinado patio interior con buganvillas de gráciles rimas de cuya savia se amamantara al poeta. En su recorrido imaginamos que entre aquellos setos fuera por donde el pucelano más universal diera sus primeros pasos. En el centro del jardín destaca una pérgola circular donde se oculta un banco de piedra, fuente de inspiración al poeta y encuentro con sus musas.

En visita guiada recorrimos las dos plantas del edificio: la baja, lugar de conferencias, de lectura y de video, que muestra la vida del poeta vallisoletano; y ya en la superior, su profusión de pertenencias, tales como la cama en donde vino al mundo, su despacho que siempre llevo consigo, incluso en su periplo mejicano, su piano, el salón de visitas y una serie de objetos personales junto algún que otro regalo de su buen amigo Maximiliano, el Emperador de México, con el que colaboró como director del Teatro Nacional.

La casa natal de José Zorrilla, de propiedad municipal, tiene la proyección de trasladar al visitante el espíritu de su hijo predilecto, incitando al conocimiento de su obra, más allá de la simple constancia de su nombre extendido por toda la ciudad, en forma de paseos, de jardines, de estatuas, de su teatro en homenaje, en diversidad de cafeterías y como objetos de souvenir. “Qué bien he dormido y cuánto he escrito”, fueron las últimas palabras del más romántico de los poetas que falleciera en Madrid, reposando sus restos en el Panteón de Hijos Ilustres de su ciudad natal.

Comimos en Casa los Zagales, restaurante recomendado y cuyo consejo agradecimos.

Antes de abandonar Valladolid, dimos un recorrido con el coche que nos sirviera para intuir la belleza de sus jardines, así como dar un vistazo a los márgenes del Pisuerga, aprovechando su “paso por la ciudad”. Cómodo recorrido que, aunque de forma somera, nos dio el conocimiento de sus arrabales en los que nos sorprendió observar que en su crecimiento constante, la existencia de los soportales no es un patrimonio del pasado. Lo que demuestra la atención que se presta a la ciudad para que siga creciendo tal y como lo fuera en sus orígenes.

DÍA 4: ÁVILA Y SU CATEDRAL DESCONOCIDA

Avila dia 4

 El día nos amaneció con cielo limpio, pero con mucho frío a ras de tierra. La ruta elegida de Tordesillas a Ávila es de poco más de una hora y tanto en cuanto íbamos acercándonos a la ciudad amurallada, un grueso de nubes restaba el brillo que iba quedando atrás, como abandonándonos. Ya próximos a Ávila una ligera llovizna mojaba la carretera y las nubes sobre la ciudad nos hicieron coger el paraguas del coche temiendo su necesidad. Aparcamos y nos dirigimos a la zona de la Catedral, que tras su visita, y al salir del templo, tuvimos la grata sorpresa de que las nubes se estiraban mostrando medallones azules cada vez de mayor tamaño. No obstante, y aunque en el resto del día volvieran las nubes a cubrir el cielo, el recurso al paraguas fue innecesario, quedando un día que aunque frío, el callejeo por la retícula abulense, quitando el cansancio que poco a poco se iba acumulando en nosotros, el encanto monumental dentro de la muralla allí existente, completó una jornada de gran atractivo, como lo justifica la declaración que goza la ciudad por parte de la UNESCO en su consideración de pertenecer al Patrimonio de la Humanidad.

La visita a la Catedral significó el descubrimiento de que su belleza interna supera a la majestuosidad que su templo ofrece, anexo a la muralla. Y ello, pese a estar en fase de restauración, lo que nos impidió contemplarla en su totalidad. En su claustro, cubierto por andamios y cortinajes, aún permiten los mismos observar la belleza de sus pináculos, pero lamentamos no poder disfrutar con la belleza de sus bóvedas de crucería y ricos alzados.

La parte más antigua de la Catedral, la de su girola, es del siglo XII y el contraste de los tonos rojizos incrustados en la piedra gris por su componente arcilloso, que como si fuera producto de una singular policromía da a su interior un singular aspecto como emblema de su identidad, da la sensación de ser más bien sangre lo que fluye de sus piedras, cual metáfora de la que ofreció el Salvador por todos sus hijos.

También es singular su trascoro de obra caliza y labrada imaginería, así como una capilla de finales de siglo XX en honor a Santa Teresa que brilla con luz propia en uno de los laterales del templo. Es de resaltar en la visita a la Catedral de Ávila, la sacristía, con su colección de casullas y dalmáticas moriscas, así como la de orfebrería, que luce espléndida junto a la de tablas románicas.

Pero la más grande sorpresa y por ello lo que nos resultó más grato, es haber sabido de una Catedral para muchos desconocida y que como tal es ignorada, según comentarios de quienes así los expresaban.

Paseamos por la cercana y amplía Plaza en honor a San Teresa, la egregia hija de la ciudad, con su Iglesia románica de San Pedro al fondo. También próximo, un amplio mirador nos ofreció una hermosa vista de la muralla al exterior, y el lecho urbano que se extiende a sus pies.

Nos decidimos por comer el famoso chuletón de Ávila, de “visita” obligada en estas circunstancias al que le dimos la respuesta obligada. Habíamos aceptado la atractiva oferta de una visita a la ciudad en un trenecillo que la recorre entrando y saliendo sus murallas. Lo que contribuía como el mejor complemento para conocer mejor, como un flash general, todo el entorno de la ciudad.

Abandonamos Ávila con el buen sabor de boca de que la visita bien había valido la pena, tanto por la belleza que encierra, como por la paz y tranquilad que la invade cercada la ciudad por sus más de dos mis quinientas almenas que signan su universal personalidad.

Cuando llegamos a Tordesillas el cansancio había entrado en nuestro cuerpo. Ya sólo nos quedaba aprovechar las horas de descanso en el terminar del día.

DÍA 3: VALLADOLID Y SU CENTRO HISTÓRICO

Valladolid dia 3

La prescripción meteorológica nos anunciaba un buen día, pero sus técnicos no tuvieron en cuenta que no sólo dependemos de las isobaras, ni de las nubes de ubres dispuestas a su alivio. Fue cuando al poner el coche en marcha bajo los pinos frente a la entrada del Parador en Tordesillas, el plan del día tuvo el amanecer de irse abajo porque una avería en el coche así lo anunciaba. Algún día tenía que suceder y todos tenemos que pasar por ese puente, frágil al tiempo, en cuyo remanso el peligro acecha sin el poder de preverlo. Menos mal, y siempre es de agradecer, que éste no llegase circulando por la carretera. Visto de esta manera, aún tuvimos que dar las gracias y avivar la esperanza de que su solución fuese rápida. Una grúa próxima nos trasladó al concesionario de Valladolid, donde tras el chequeo del motor y detectada la avería, el tiempo para su reparación no iba a ser superior a una hora. Bueno… como siempre suele suceder en estos lances, fue algo mayor el empleado en su reparación y tras pagar la factura, de coste afortunadamente inferior al que presagiaba y con el coche limpio, pues tuvieron la cortesía de su lavado en el Concesionario Opel, tras agradecer la atención que en todo momento nos dispensaron nos trasladamos a la Plaza Mayor de la ciudad bajo cuyo suelo aparcamos el coche. Dada ya la hora, tocaba con la de cumplir con el deber sagrado de la comida del mediodía y aledaña al centro, una zona de tapeo era la mejor opción donde saciar nuestro apetito. Recurrimos pues a unas cuantas y muy generosas raciones en un tasca próxima, en la que los huevos rotos presentados en una sartén y pese a la sencillez de su confección, y con el recuerdo de la madrileña Casa Lucio, nos resultaron el plato más sabroso; sin despreciar una cazuela de caracoles, un buen surtido de ibéricos acompañados de quesos, rematando la comida con un arroz con leche, casero, en su punto exacto de melosidad y textura.

Paseamos por el centro histórico de la ciudad, camino de la zona de la Catedral y demás puntos de referencia, como lo son la Universidad, las cercanas Iglesias de María la Antigua (cuyos alrededores están sometidos a búsquedas arqueológicas de carácter impredecible dado el sitio en que se encuentra) y Nuestra Señora de las Angustias. Nos detuvimos ante el Teatro Calderón de la Barca que junto al de Zorrilla sirven sus galas para una eficaz representación del Siglo de Oro español, del que la ciudad castellana se siente orgullosa. No sólo destacan en este entorno los monumentos citados, pues la herencia de la capitalidad de España en la Valladolid de principios del XVII dejó su sello a simple vista, el que se aprecia observando la sucesión de soportales con sus balcones de hierro fundido, sus buhardillas y la diversidad de capiteles que lucen sus columnas bajo las casas, así como las piedras de sillería, el ladrillo de cara vista que viste de rojo las fachadas junto el gris del granito, donde queda la impronta de la riqueza que tuvo la ciudad, gracias, especialmente, a los intereses particulares del Duque de Lerma al otorgarle la capitalidad del Reino de España durante unos pocos años.

La Catedral herreriana, inacabada y con pretensiones de ser la mayor de Europa, y que iba a ser superada sólo por la Basílica de San Pedro en el Vaticano, pero que por falta de medios, su edificación, según el proyecto de su creador Juan de Herrera, quedó paralizada cuando alcanzaba un tercio de su ejecución.

En su interior, visitamos el Museo Diocesano y Catedralicio, un conjunto de capillas funerarias junto a una selección de pinturas, de orfebrerías, de marfiles, de ornamentos y demás obras procedentes de parroquias extinguidas de la Diócesis.

Tras la Catedral y en una plaza ajardinada donde luce elegante Don Miguel de Cervantes sobre gran pedestal, brilla en su esplendor la Universidad de puerta barroca, donde destaca delante un atrio con columnas de piedra en las que lucen leones portando blasones distintivos del centro docente. Dice la leyenda que el estudiante que pretende contar el número de estas columnas, no llegará a alcanzar a final del curso la suficiente nota para su aprobado.

TORDESILLAS Y SU ENTORNO

Parador

Día 2: Tordesillas

En nuestra intención de repetir viaje por tierras castellanas prevalecía en primer lugar nuestra visita a Valladolid, ciudad a la que a sus muy buenas referencias se unen su carácter de ciudad tranquila, la sencillez de su gente y su esmerada conversación, en la que el sabor de lo antiguo luce en todas sus calles tal y como tuvimos ocasión de comprobar. También estaba en nuestra agenda pasar un día en Ávila, ciudad que aunque ya conocíamos, nuestro deseo era verla con más detalle.

Llegamos al Parador de Tordesillas a la hora de comer y aunque habíamos decidido ir a la Plaza Mayor de la Villa al atardecer, después de una buena siesta y la opción de su piscina climatizada junto a su relax, hizo que no lo abandonáramos, ocupados en nuestro descanso.