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08 abril 2010

DESPLIGUE POLICIAL EN EL CABANYAL

despliegue policial en el cabanayl

No es lo normal que para el cumplimiento de una Ley aprobada en el hemiciclo municipal de Valencia, contando además con el beneplácito por diferentes sentencias de la Audiencia Provincial además del refrendo del Tribunal Supremo, y que con anterioridad fue sometida electoralmente contando con la aceptación no sólo mayoritaria sino absoluta, no es normal, digo, que cuando va a ejecutarse la Ley en beneficio de un barrio necesitado de su rehabilitación, sea necesaria la presencia de los Cuerpos de Seguridad ante la amenaza violenta de un grupo de sobra conocido por todos, dispuesto a hacer frente a unas obras cuyo tramite ha superado la más absoluta legalidad.

No es nada recomendable, ni higiénico, especialmente por su amenaza al fortalecimiento del Estado de Derecho, que de forma violenta se trate de impedir el cumplimiento de una ley sometida a votación popular.

Acción violenta, como ya la anunciaron hace pocas fechas desde su condición de Diputados Autonómicos de forma expresa y del agrado de la bancada socialista municipal- encaminada a poner toda clase de trabas al legítimo derecho que tienen los vecinos del Cabanyal a vivir con dignidad, a verse a salvo de la cochambre y del peligro que en la actualidad existe en su zona más degradada y a cuya rehabilitación se está dedicando con todos sus esfuerzos el partido que nos gobierna. Esfuerzos sólo frenados por un grupo ajeno al barrio que ha visto en la acción lenta de los Tribunales la posibilidad de degradar aún más el barrio y a la búsqueda de una presunta renta electoral que jamás se trasladará a sus escaños.

Recursos utilizados siempre desde la mentira, desde el engaño y desde el más absoluto desprecio a los vecinos del barrio del Cabanyal, pero recurriendo al apoyo del sectarismo más pancartero que desde allí a donde se les llame, acuden a toque de corneta con el único objetivo de la cizaña y de la confrontación vecinal, como únicos anhelos.

Si recientemente y por unanimidad de los dos grupos políticos en el Ayuntamiento, se aprobaron los derribos y cuya ejecución hoy mismo ha comenzado, no se entiende, repito, la necesidad de tal despliegue policial en la zona afectada.

La amenaza existente sobre el “estado de derecho” y sobre nuestras instituciones, se cierne de la mano ministerial de quien no tienen en cuenta el deseo mayoritario de los vecinos. Vecinos que poco a poco hacen acto de presencia en sus balcones demandando la urgente regeneración del barrio mediante el proyecto de la apertura de la “Avenida al Mar” reivindicado especialmente en los últimos treinta años y por los diferentes Consistorios que lo han gobernado.

Siendo lo más esperpéntico de todo el que quienes desde sus escaños debieran someterse al resultado de las urnas y a los deseos de los vecinos, son en cambio los que instigan, fomentan, alientan y participan en acciones violentas, incluso atentando contra las fuerzas del orden, quienes con el ejemplo de cumplir con su obligación, les emplazan al mismo tiempo a cumplir con las suyas. Misión a la que están llamados en sus escaños, pero no desde la insidia de las mentiras, sino con la decencia de la verdad.

04 abril 2010

FESTES DE CARRER

festes de carrer

De la Valencia conventual intramuros, cuyas casas de religión superaron el centenar dedicadas en su especial tarea a velar por el cuidado tanto del enfermo como del necesitado y a la sazón en beneficio de sus almas, quedó inculcada en la población la devoción a los santos y a las vírgenes a cuyo amparo se establecían, así como a los que por su especial significación fueron elegidos como patronos de los muchos gremios, a cuya protección se aglutinaban los integrantes de cada uno de los oficios. A lo que se sumaba la devoción hacia antiguas leyendas, fruto de milagrosas apariciones o a la más importante de todas las advocaciones marianas que existían en nuestra terreta: la de la figura de la Cheperudeta. Como también la fe a nuestros santos patronos vicentinos, como lo fueron primero San Vicente, el último mártir poco antes de la conversión al cristianismo de Roma, y la emergente figura de San Vicente Ferrer, quien no sólo destacó por sus innumerables milagros, sino también por su elevada talla política tan decisiva en la resoluciones del Cisma de Avigñón y la del conflicto dinástico de la Corona de Aragón celebrado en Caspe, de tan feliz resultado para su Reino.

Y de toda aquella efervescencia urbana y como señal de agradecimiento en quienes gozaron de sus favores, surgieron no sólo en todos los barrios, sino también en las distintas calles que formaban cada uno de ellos, multitud de fiestas que completaban todos los meses del año, sucediéndose unas tras otras.

Fueron las conocidas como “les festes de carrer”, alcanzando a celebrarse en más de un centenar en la Valencia decimonónica y que desgraciadamente han ido desapareciendo, no sólo en su celebración, sino también en su conocimiento, aunque de algunas pocas nos quede su recuerdo, incluso por fortuna hayan llegado hasta nuestros días en su festejo.

No es esta la ocasión de entretenerse en todas ellas, dado su volumen que agotarían al lector, pero si el citar algunas a sabiendas de que serán la mayoría las que se queden en el tintero; lo que dará idea de su abundancia, a la par de sentir la tristeza de ver algunas perdidas en las cenizas del tiempo; “festes de carrer” que se certificaban en los muchos altarcillos cerámicos que en su homenaje decoraban las calles de Valencia.

En honor a San Cristóbal habían más de veinte paneles cerámicos, lo que nos habla de la elocuencia del santo dentro de la ciudad; así como los de San Jorge y Santa Catalina sobre la muralla cristiana, de la misma manera que existieron a lo largo de ella y en su honor, el de la Cruz de Santa Elena, el de San Andrés en el “fossar del jueus”, el de la Trinidad, en la puerta de su nombre, el de la Virgen de la Bona Vía con San Vicente Mártir en la porta de la Mar y de San Vicent, así como los que destacaban en recuerdo de Santa Isabel, de la Mare de Deu, de la del Rosario, y de San Jorge, que fueron titulares de las puertas de los Inocentes, del Portal Nou y del Temple.

En la plaza del Ángel y en memoria de San Miguel, el Ángel Custodio; Santa María de Gracia en la calle de su nombre; “del Santets” en la Plaza de la Congregación; la calle del Mar con la casa natalicia de Vicente Ferrer; la Mare de Deu de la Misericordia en el Convento de la Puridad, cercano al Tossal; la plaza de San Jaime con su altarcillo, aún en nuestros días; la Santa Cena en la Casa de Beguins, de la plaza San Agustín; la festa de San Donís con sus llumenárias, trons i masclets; los miracles de San Vicent; la fiesta del Corpus, con sus rocas y bíblicos personajes; o la universal de nuestras fallas de San José, o las de San Jaime, nuestra Feria de Julio que culmina con una batalla floral.

Convienen citar para dejar constancia de su abundancia, la Fiesta de Nuestra Sra. de los Ángeles de la calle Pie de la Cruz; la fiesta de la Virgen del Carmen, de la calle Espada, antiguamente de los Asnos; también a la misma Virgen en el carrer Baix de Alfondech; a Nuestra Señora de la Soledad en la calle Bany del Pavesos; la de San Roque en la calle Vinatea, al igual que en la de la Bolsería al mismo santo; a la Purísima Concepción en la calle las Botellas; la fiesta de la Cruz, situada en el convento de Santa Tecla, derribado para la apertura de la calle de la Paz; la fiesta de Gaspar Bono, en la calle Cañete, cada vez más vigente; la de La Pilarica en la calle de Santa Teresa; la fiestas de San Roque, en la plaza de la Merced; la fiesta de Sant Bult, en la Xerea; la de la Cofradía de los Sastres, en la actual calle Pascual y Genís en honor a San Vicente Mártir, su patrón; la ya citada Virgen de la Bona Vía en la calle Comú dels Peixcadors, junto al Convento de San Francisco; San Cristofol, patrón de los pelaires en la calle de la Corona; o Nuestra Señora de los Ángeles de la calle de En Sanz, o la que aún se celebra todos los años en la calle de Sagunto: la “festa de Sant Antoni del porquet” con el recuerdo a la olivera ante el Santuario a la que había que dar la vuelta.

Citar más “festes de carrer” no conseguiría acrecentar la evidencia de la Valencia festiva durante todas las semanas del año, y el no mencionar todas, sí el inferir quizá algo de malestar en algunos al notar su ausencia como fiesta querida y sentida. Festejos todos de gran devoción popular y en los que nunca faltaban el incienso de les panolles, de los porrats, de la carabaça, dels codonyets, de les sireres, del llirons, del meló de alger, etc. en sus ambulantes paradas que les ocupaban todo el año, y en las que tampoco faltaban los recuerdos de cerámica o las estampas devotas dentro de un amplio programa de festejos en cada una de las fiestas.

“Festes de carrer” que como recuerdo es el de un pasado arraigado en nuestras tradiciones, muchas de ellas desgraciadamente dormidas y otras olvidadas para siempre.

31 marzo 2010

ÁNGELES GONZÁLEZ-SINDE, LA MINISTRA SECTARIA

ANGELES GONZALES SINDE LA MINISTRA SECTARIA

Se dice del sectario y de acuerdo con la Real Academia de la Lengua de aquel que profesa y sigue una secta; y que por su propia etimología al movimiento que los agrupa conocerlo como el de los sectarios es lo más convincente, dando vida al sectarismo como lugar a cuyo cobijo se agrupan.

Y como el movimiento se demuestra andando y viene al pelo la prueba del algodón servida en bandeja en estos días, la reflexión de su ejemplo es la mejor ratificación al sectarismo rancio, mezquino y paleto que el socialismo valenciano hace suyo para vergüenza propia, asombro de unos vecinos que se sienten no sólo humillados, sino despreciados, evidenciado ante la opinión pública con nocturnidad y alevosía, dónde los de Blanquerías han colocado el listón de su desvergüenza, que siendo cada vez más alto, una vez tras otra superan.

La que debiera de ejercer como Ministra de Cultura, salvo que su principal cometido sea el del abastecimiento logístico a “los de la ceja” que más bien es lo que parece, ha hecho oídos sordos a las repetidas ocasiones en que ha sido invitada por la Alcaldesa de todos los valencianos, entre los que se encuentran los vecinos del Cabanyal, a su visita al barrio para su mejor conocimiento, lejos de la intoxicación partidista de que ha sido objeto y que por su condición de Ministra debería de tamizar.

Invitaciones y ruegos realizados en diferentes ocasiones de forma escrita y personal, tanto directamente en su persona como a través de la Vicepresidenta de su Gobierno para que los hiciera llegar al Ministerio correspondiente, en esta caso el de Cultura, a cuya tutela y compromiso debiera someterse Doña Ángeles González-Sinde.

Y en beneficio de su mejor información y en ocasión de su visita a Valencia a un Congreso de dudoso resultado y mucho de marketing publicitario, la Alcaldesa Rita Barberá se le ha ofrecido para que conozca todos sus rincones. Invitación no atendida por la Ministra, como tantas veces ha hecho en estos últimos meses.

Sin embargo, aprovechando la solariega tarde de un día de domingo, se ha presentado de incógnito con su mesnada al lado en una calle del Cabanyal. Más que a conocer la realidad del barrio, a la obtención de la foto. Foto junto a un grupo ajeno al barrio, que si por algo destaca es por su violencia física y verbal, por sus mentiras sobre el couché panfletario, por la amenaza por escrito con alertas de ahorcados, por su apología por el esperpento y por su lejanía a un barrio al que sólo utilizan para implantar la confrontación de los vecinos con la vieja táctica de tirar la piedra y esconder la mano, convencidos de su pertinaz fracaso en las urnas de la democracia, pero a sabiendas de cómo las moscas logran su acto de presencia.

Carmen Alborch tiene el suficiente rostro y orgullo para que desde su responsabilidad directa en el expolio sobre Sagunto, a cuya restauración obliga el Tribunal Supremo, muestre la jeta de quien importándole un bledo el patrimonio de los valencianos, no tiene ningún reparo en la continua degradación de un barrio iniciada en los tiempos en que el PSOE gobernaba nuestras instituciones, al mismo tiempo que enterraba para siempre el emblemático coliseo saguntino.

Dice la Ministra de Cultura, con una jeta semejante a la de Carmen Alborch y experta en el aniquilamiento de informes que contradicen su decisión sectaria, que no atendió a la petición de Rita Barberá por hacerlo ésta de forma vehemente, según nos afirma en un intento de manipulación propio de su mediocridad como guionista de cine, por lo que utiliza la palabra que seguramente le resulta más afín, y propia del sector del que proviene.

Rita Barberá con seguridad es apasionada, efusiva, calurosa, entusiasta e incluso algo vehemente, que más que pecado es virtud. Pero González-Sinde, prefirió el guión de la farsa para su paseo por el Cabanyal, solazada y lejos de los vecinos del barrio y con los palmeros del Salvem, maestros en el uso del insulto y del escupitajo, a los que con frecuencia recurren.

Cuando hablen las urnas, sólo le quedara a la despreciativa Ministra de Cultura el recurso de que las bases del guión que un día le encomendaron eran inexistentes y sin la garra de la verdad: las propias de un mal guión de cine, pero no por ello exento de subvención. Y de ello sabe bastante la Ministra.

28 marzo 2010

LA CALLE DE LAS BARCAS

la calle de las barcas

La calle de las Barcas tal y como la conocemos en la actualidad, bancaria, comercial y cultural, camina hacia sus primeros cien años de vida en los que ha sido el centro vital donde se ha fraguado toda la expansión económica de la ciudad, y a la sazón desde entonces camino hacia la modernidad en aquella su andadura de comienzos del siglo.

Si queremos saber de su configuración de siglos aún más atrás, sea simplemente por curiosidad, sea por ver en qué ha cambiado su aspecto, como primera medida lo más recomendable es echar un vistazo al plano de Vicente Tosca en torno a su emplazamiento de siempre, donde de inmediato nace la evidencia de un trazado idéntico al de nuestros días, pero con el único cambio en su nomenclátor al ser conocida entonces por la calle del Vall Cubert, dado éste nombre a en todo su recorrido corrían las aguas de un valladar con anterioridad al descubierto; aunque no obstante, también era conocida con el nombre de las Barcas, toda vez que por providencia del Mustaçaf desde 1658, así se consideró por su proximidad al Barrio de Pescadores. Como calle de las Barcas fue conocida en su primer recorrido desde San Francisco, y como Plaza de las Barcas el resto del Vall Cubert, lo que es hoy la calle Pintor Sorolla, correspondiendo su final con el lugar del actual jardín del Parterre.

Al padre Tosca se le merece el honor, junto al matemático Corachán, de ser en Valencia el principal impulsor de los “Novatores”, cuando irrumpieron en la ciudad en los últimos años del siglo XVII de la mano del que fuera presbítero de la Congregación del Oratorio de San Felipe de Neri. Ejercicio sacerdotal el suyo, al que sumó su afición a las matemáticas dentro de un movimiento regenerador de nuestro atraso científico, y que junto a su amor por la ciudad, en la que sus ojos vieron la luz, hicieron que recorriendo todas sus calles, paso a paso, rincón a rincón y con su habilidad trazando con un lápiz rayas, fuera concibiendo en su mente toda la retícula urbana del interior de sus murallas, trasladándola al papel.

Se le conoció por tal motivo como el “Capellà de les ralletes” y su trabajo nos dejó el fruto de un plano urbano que no sólo nos sirve para conocer cómo fue la Valencia que él conoció, sino el saber que a lo largo de casi dos siglos permaneció inalterable, manteniendo su trazado.

Pero volviendo a nuestra Calle de las Barcas y justo en el sitio donde se transformaba en Plaza, había una morera en el lugar donde convergen dos calles, y que se observa en el plano citado: la de la Sequiola, que venía de bajada: la actual de Juan de Austria, y la de la Cofradía de los Sastres, a su encuentro desde la izquierda y en la actualidad de Pascual y Genís. Y aquella morera, repuesta cada vez que la anterior perecía, permaneció en el tiempo hasta que la construcción de una casa dio ocasión a un nuevo chaflán donde después se instalaría una farmacia que en su recuerdo se conoció como la de la Morera; lugar que en la actualidad es la sede del Banco de Valencia en un nuevo edificio que causó furor en su inauguración, monumental y arquitectónico, como mejor respuesta a la de un chaflán situado en un lugar de privilegio.

Pero volviendo nuevamente al pasado, la Nova Fabrica del Riu era la encargada no sólo del cuidado de los valladares que recorrían el interior de la ciudad, sino también de la conservación de los pretiles del rió que la abrazaba, decorados en su extensión por útiles canapés dispuestos al solaz de los paseantes, y que si no muchos, si en cambio lo fueron unas bolas de piedra que cima un pequeño pedestal sobre el pretil, lucieron su esbeltez y siguen siendo un referente emblemático para la ciudad, y que pese a su sencillez, mantienen su elegancia.

Y en aquella bajada de la Sequiola al encuentro con la de las Barcas y protegiendo al paseante del terraplén, fue donde se colocó un pretil de piedra de unos pocos metros rematado en su final por una bola igualmente de piedra y a semejanza de las del Turia, en cuya construcción no debieron andar muy lejos los encargados de sus pretiles.

Plaza aquella de las Barcas también utilizada como mercado de cerdos desde mediados de diciembre y que duraba hasta el Carnaval, de cuyas transacciones un pequeño impuesto se destinaba a la Nova Fábrica de Muros y Valladares.

De todo esto, salvo el trazado urbano de la zona, ya no queda nada. Sólo el chaflán al alcance del paseante y con la posibilidad de observar un pequeño desnivel en el mismo lugar donde estaba el pretil de la Plaza de las Barcas, con su bola de piedra como remate, con el provecho de rememorar a la vieja morera a la sombra de nuestra imaginación. De cuya plácida observación, llegue al paseante el recuerdo de un pasado histórico, justo en el núcleo generador de la Valencia moderna, abierta y universal, como lo es en la actualidad,

24 marzo 2010

EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

el tribunal constitucional

Si después de tres largos años el Tribunal Constitucional aún tiene sometido a proceso de estudio para su aprobación o reparos el Estatuto Catalán y por lo visto aún no está madura su resolución, más bien parece sea cierto que algo falla en nuestro poder judicial; más, en cuanto un estudiante de Derecho Constitucional y en su primer año de carrera, seguro que lo resuelve en un santiamén sin ningún tipo de duda.

Algo pues es lo que falla en nuestro “Estado de Derecho” cuando su dictado está guardado a cal y canto; lo que más parece sea por intereses ajenos al “Poder Judicial” y sí, en beneficio del “Poder Ejecutivo”, lo que entraña el grave peligro de no saber en manos de quién estamos.

El hecho de que la duda no ofenda a quienes mientras tanto pasan de ello, nos habla de que hemos llegado a una situación tal, que la asunción de los hechos consumados nos lleva a la más preclara indefensión y cada vez en mayor grado.

Del deterioro existente en nuestro “Estado de Derecho” dan fe otras situaciones que se dilatan en el tiempo y en las que quienes sufren por las consecuencias de un delito, ven que la Justicia, si no es que mira hacia otra parte, más bien lo parece. Casa propia, la del “Poder Judicial”, en la que por otra parte andan entre ellos lanzándose acusaciones corruptas, más acordes a las propias de un Concejal de Urbanismo de cualquier Casa Consistorial, o se entretienen lanzando al aire “avanzadillas” interesadas y en beneficio del partido que gobierna.

Dice Sarkozy que sólo la cadena perpetua es lo que les espera a los etarras autores de un vil asesinato, mientras que el Tribunal Supremo absuelve a la alcaldesa de Hernani, a quien por lo visto pedir un aplauso para los autores de un abominable atentado no es delito.

Pensar en la inexistencia de una mano oculta que mueva todos estos hilos ya no se sostiene, y no debe de andar muy lejos de la persona en quien presumimos. Y al mismo tiempo que según él procura, surjan brotes verdes en nuestra economía, igual hay quienes piensan habrá que exonerarle al estar ocupado en su Presidencia de la Unión Europea en la que, por cierto, anda haciendo oídos sordos a las constantes críticas a su gestión, ufano de que en la fragilidad del coche eléctrico que ofrece como solución, encuentre la seguridad de que en su demarre no se estrelle con estrépito.

Jamás desde la transición los tres poderes estuvieron tan unidos, aunque por supuesto revueltos. Eso sí, con la propaganda de la normalidad y bajo el sectarismo al que se acostumbra. La vieja amenaza del que se mueva no sale en la foto navega sobre Moncloa; y en este caso con línea roja a Domenico Scarlatti.

21 marzo 2010

EL FEMATER

el femater noticies

La valencia amurallada hasta el último tercio del XIX tenía su extensión en los arrabales que iban creciendo ante las puertas de Cuarte y de Serranos, así como en los poblados de Ruzafa y Campanar. Salvo estos pequeños núcleos urbanos, todo lo que había en rededor era huerta. Huerta cruzada entre caminos por los que también se accedían a los muchos conventos extramuros, sin olvidarnos de los molinos al provecho de las aguas, como las de la acequia de Mestalla, la más próxima al marginal izquierdo del Turia y que abrigaba a la ciudad. Huerta que fue menguando como consecuencia de los planes de ensanche de una ciudad que los necesitaba con el cambio de siglo.

Y si algo había que unía a la huerta con la ciudad, lo era la figura del “femater”, auténtico cordón umbilical, que al pregón de “ama, ¿hi ha fem?” recorría sus calles a la búsqueda de la basura del interior de las casas, incluso accediendo a las cocinas cuyo basurero luego limpiaba con sus propias manos, gozosas de recoger hacia su huerta el abono necesario para las buenas cosechas.

Y para agradecer tan preciado alimento, que “el femater” recogía a lo largo del año, cuando llegaban las fiestas navideñas, no faltaba nunca el mejor de los regalos entre otros de sus frutos: el de la lustrosa calabaza que luego iba a reinar en la mesa en la hora del postre, obsequio rey, como señal de agradecimiento y de fidelidad a su servicio.

Es imposible entender la existencia de la huerta de Valencia y de su ciudad, ambas como un solo cuerpo, sin la figura del “femater”. Pues si la huerta estaba extramuros, su corazón que la alimentaba estaba dentro de las murallas y la presencia del huertano era como el vaso comunicante que las unía, y que gracias a él, mutuamente se abastecían. Con su trabajo de a diario hacía posible que la tierra diera su bondad, suministrando a la sazón a un mercado que se refugiaba bajo sus toldos ante la Lonja de la Seda y la Iglesia de los Santos Juanes.

La huerta valenciana ha desaparecido en nuestra ciudad, y con la existencia de los abonos el regalo del “femater” figura en la leyenda.

¿Cómo no echar de menos que alguien apareciera en nuestras casas con un regalo en sus manos, aunque fuera interesado, en los tiempos en que vivimos?

17 marzo 2010

GARZÓN: PROFESIONALIDAD Y SECTARISMO, MAL MARIDAJE.

garzon profesionalidad y sectarismo, mal maridaje

La profesionalidad y el sectarismo no suelen llevarse bien. Corresponde a lo que en términos gastronómicos llamaríamos un mal maridaje.

Si hubiese alguna duda pues, acerca de lo que de gregario tiene el juez Baltasar Garzón en los últimos años, vemos su máximo exponente, entre otros muchos, en su recusación sobre el vicepresidente del Consejo del Poder Judicial, Fernando de Rosa, basada en su amistad con Francisco Camps, de quien fue su Conseller. Juez que de forma inmediata ha tomado la decisión de apartarse del proceso para preservar la independencia del Consejo, al tiempo que su honorabilidad.

De todos son conocidos los escarceos políticos del juez Baltasar Garzón, así como del público reconocimiento de su ideología, al igual que de su partidismo nunca disimulado, ni personal ni profesionalmente, presentándose como número dos en la lista electoral madrileña y que de haber tenido la dignidad suficiente en su vuelta a la judicatura, al menos hubiese tenido la hombría, mejor calificarlo como decencia, de marginarse ante cualquier proceso en el que se viera involucrado cualquiera de los partidos políticos, con anterioridad sus oponentes.

Igualmente figuran entre sus sombras profesionales las razones de sus andanzas por tierras americanas, sufragadas gracias a unos prestamos bancarios del Banco Santander, al tiempo en que no admitía a trámite determinadas irregularidades del presidente de la entidad bancaria, en lugar de mantenerse al margen del proceso y renunciando a su intervención, instándolo en manos de algún compañero.

Sombras como también las fueron su negativa al enjuiciamiento de los asesinatos de Paracuellos, debida tanto a la reconciliación nacional alcanzada a finales de los noventa, como a la prescripción de los delitos, según justificó entonces con ambas razones el sectario don Baltasar Garzón.

Y todo ello es lo que retrata a un juez, que si destacó por su eficaz trayectoria profesional en su lucha contra el terrorismo, metido de lleno en el campo de la lucha partidista y desde su acendrado sectarismo, ha mostrado el lado más oscuro de su persona, dilapidando su carrera, pero con el beneficio de su estrellato.

15 marzo 2010

ANATOMÍA DE UNA FALLA

ANATOMIA DE UNA FALLA 2010 MOSSEN SORELL-CORONA

COMISIÓN MOSSÉN SORELL-CORONA

Cuando una comisión fallera cumple su 150 aniversario y al mismo tiempo que se siente joven, rememora su pasado, es porque lejos de agitarse en el horizonte de la duda, se ha halla en el camino de la evolución, encontrándose así misma. Y que como tal, participa en la fiesta de las fallas, ofreciendo, si no la necesidad de la mudanza, sí la demostración de su agudeza y en aras de la evolución.

Es el caso de la Comisión de la Falla Mossén Sorell-Corona que desde su último decenio opta por mostrar una de las muchas caras posibles (y en este caso necesaria) que nos ofrecen su fiesta, que como la silueta del fuego que devora la falla, es tan indescriptible como inimaginable, y en la que como es natural, el calor de la llama es el que aviva la fiesta y le da su esplendor.

Para conmemorar pues su 150 Aniversario, Mossén Sorell-Corona nos ofrece la “Anatomía de una falla”, que, como no puede ser de otra manera, surge de sus mismas cenizas.

Para tal fin, el pasado día doce plantaron una falla en un envolvente cono de recuerdos llamada a convertirse en las cenizas de las que surgirá el Ave Fénix, el monumento fallero de su 150 Aniversario y que devuelto al fuego en la noche de San José, seguirá en su camino de evolución constante y sin temor al vigor de las llamas que le hacen inmortal.

13 marzo 2010

Un nuevo Rectorado

Un nuevo rectorado

Una nueva etapa se abre ante la Universidad de Valencia, a cuyo Rectorado se han presentado cuatro opciones en elección a dos vueltas.

Dos se quedaron atrás eliminadas por los nuevos vientos torno a su claustro neoclásico, que ojala sean libres y ajenos al dogmatismo nacionalista que humillando a tan valentina institución, se apoderó de su pensamiento.

El centro de debate se derrumbó entre sus columnas y a las órdenes de un catalanismo montaraz con ínsulas tabernarias, se lapidó a quienes defendiendo nuestro culto pasado del cuatrocientos, no sólo los trataron de ningunear ridiculizándolos, sino que lo fustigaron con el látigo de su prepotencia, más acorde al ambiente de un circo romano al que someter, que al de un ágora donde discernir.

Se abre pues una nueva etapa que si es cierta, lo más natural sea que la ocasión del debate oxigene y limpie el interior de sus paredes.

Allí, donde, al menos, si alguien se sienta incomodo sean quienes pertenecen a la secta del intrusismo en nuestra historia: los que en lugar de enaltecerla la han despreciado desde la manipulación, desde la falsedad y lo que es más grave: desmochando su naturaleza.

10 marzo 2010

ALFONSO RUS Y EL ABRAZO DEL OSO

ALFONSO RUS Y EL ABRAZO DE OSO

El Bloc de Jota Cob nunca ha dudado de la honorabilidad de Francisco Camps en lo que le afecta al caso Gurtel, básicamente en su relación con la Comunidad Valenciana, cuya tramoya diseñada desde la productora de Ferraz y con la dirección del juez Baltasar Garzón, se encargó de su lanzamiento publicitario al periódico El País en campaña de muchos meses, contando con la lógica complacencia del Ministro de Justicia que no ha hecho más que mirar a otra parte sin cumplir con su obligación: la de ver qué es lo que pasaba en los bajos del “Estado de Derecho” cuya sala de máquinas hacía agua por todas partes y a cuyo mantenimiento en perfecto estado se deben, tanto el de Justicia como el de Interior, quienes, sin embargo, nunca dudaron en mostrar su “natural complacencia”.

Para su campaña de bolos por la Comunidad Valenciana no se dudó en dar el papel de protagonista a un hombre maestro en la práctica de la política más ruin, como es el caso de Ángel Luna, a cuya labor más esperpéntica se ha dedicado desde que le asignaron el papel, dejando apartado su trabajo de oposición que el pueblo valenciano ha asignado al PSOE valenciano en las últimas legislaturas, utilizando el recurso de la morcilla gurteliana que tanto daño hace a su partido y a la que constantemente ha recurrido con la natural complacencia y agradecimiento del Partido Popular.

El Bloc de Jota Cob no tiene ninguna duda del acierto en el vaticinio del muy honorable Francisco Camps de que el caso Gurtel hará más fuerte a su partido en la Comunidad Valenciana. Y vuelve a acertar el Muy Honorable cuando tratándole de indecente, no acepta “el abrazo de oso” que se le tiende en la persona de Ángel Luna, de cuyo complejo de inferioridad uno entiende su constante recurso a la política barriobajera cima el escabel ante el atril de las Cortes Valencianas.

Lo que el Bloc de Jota Cob no termina de entender, es cuando “el abrazo de oso” a Paco Camps viene de su mismo partido y después de una semana laborando por los valencianos en ultramar, no da un golpe de timón y da las órdenes oportunas para restituir en el MUVIM unas fotografías que jamás debieron ser descolgadas de las paredes del Museo de la Ilustración valenciano.

El Bloc de Jota Cob entiende y comprende lo acertado que estuvo Alfonso Rus en su tratamiento al sector borreguil y panfletario de los del “gairebé” en cuanto a la respuesta que se merecían, y más cuando quien lo ejerce es un político que al pan llama pan, y al vino, vino; lo que facilita su entendimiento a todo aquel que quiera entenderlo, al mismo tiempo que da ocasión a quienes desde la manipulación malintencionada sacan las flores del tiesto, alegando luego sus deseo de que luzcan bellas.

Sin embargo, la última actuación de Alfonso Rus como Presidente de la Diputación deja mucho de desear y es ahí cuando no se entiende la actitud de Paco Camps en una acción que parece más de “abrazo de oso” que de otra cosa.

Ni a Fernando VII se las ponían tan a huevo.

09 marzo 2010

EL VIENTO TUVO LA CULPA

el viento tuvo la culpa

La llegada de las barcas a las orillas de El Grao de Valencia suponía a finales del siglo XVII un gran peligro debido a que en los días de fuertes vientos su mar abierto no les daba cobijo, por lo que el Consejo de la Ciudad dio luz verde al proyecto de Tomás Guelda (1685) consistente en la construcción de un dique de piedra que las salvaguardara. Y tras los sucesivos proyectos en un periodo largo de tres siglos se culminó finalmente con el proyecto de Maese (1921), con la dársena orientada al sudeste creando de tal forma un acogedor y seguro puerto.

Con anterioridad las aguas del mediterráneo llegaban en su orilla hasta el “carrer Front del Mar”, la actual calle del doctor LLuch, y los nuevos proyectos de Subercase (1852) y Llovera (1867) que ampliaron el dique de Levante, tuvieron el doble efecto de lograr la seguridad necesaria a las embarcaciones que entraban en el nuevo puerto de El Grao, al tiempo que la arena que escupían las aguas por la acción de las corrientes frenadas ante el dique, hacían crecer las tierras del Pueblo Nuevo del Mar habitado entonces por barracas. Sencillas y pintorescas viviendas que fueron victimas de un voraz incendio en 1796, y que pese al mismo, siguieron igualmente construyéndose junto a las nuevas casas de ladrillo.

No era en aquellos años dieciochescos la zona marítima el lugar más adecuado donde prestar los servicios que requerían los hombres de la mar, quienes a través de la polvareda del Camino Viejo del Grao, así como después por el recién inaugurado Camino del Grao (1801) –el de la actual Avenida del Puerto-,iban con sus carros al Barrio de Pescadores frente al Convento de San Francisco en el centro de la ciudad, en busca de los calafates donde reparar sus barcas, al igual que a los comercios donde se proveían de las redes para la “peixca del bou” y demás utensilios que necesitaban.

El Barrio de Pescadores –en cuyas proximidades había existido una vieja atarazana- fue dejando su razón de ser, tanto en cuanto sus menestrales se iban trasladando a las cercanías del mar, merced al nuevo dique de Levante que iba dando seguridad a sus oficios según avanzaba el siglo.

El Barrio de Pescadores fue convirtiéndose entonces en un barrio pestilente, repleto de antros y gentes de mala condición, en cuyo interior de callejuelas estrechas se tendía a lo irrespirable, lo que hizo que la cirugía de la piqueta fuera de necesidad. Y lo que había sido un barrio maloliente, se convirtió en la zona señorial, elegante, bancaria y de servicios que ennoblece a la ciudad y que en la actualidad disfrutamos

En 1897, Pueblo Nuevo del Mar junto a El Grao se anexionaron a Valencia, y los viejos tranvías de tracción animal desde 1876 fueron sustituidos por el Rovachol (1892): el tranvía de vapor que hizo competencia a la línea del ferrocarril que desde 1852 llegaba a El Grao desde el centro de la ciudad: la estación del Norte situada entonces frente al Barrio de Pescadores.

Un año después de la anexión (1898) se proyectó el Paseo de Valencia al Mar, y la clase acomodada de la ciudad levantaba sus casas de verano a lo largo del Canyamelar, Cabanyal y Cap de França.

Blasco Ibáñez, en 1902, construyó su chalet en la Malvarrosa, en cuya mesa de mármol y observando la mar inspiró alguna de sus obras, gozando al mismo tiempo al ver cómo Sorolla trasladaba al lienzo el color del mediterráneo del que ambos se enamoraron.

Así pues, fueron aquellos temibles vientos racheados del norte los que motivaron a Tomás Guelda a la protección de quienes llegaban a nuestro histórico puerto, toda vez que el viejo “Pont de Fusta” de Antonio Juan, levantado sobre la orilla por orden de Fernando el Católico y que por su fragilidad fue muchas veces reconstruido, hacía peligrar las llegadas de las embarcaciones a nuestra ciudad.

El viento, que fue quien tuvo la culpa, no sólo hizo que nuestro puerto fuera asegurando su fortaleza, sino que contribuyó a que el centro de la ciudad se engalanara, abriéndose a la modernidad.

06 marzo 2010

GAVILÁN Y FAISÁN, PERO POCO DE PALOMAS

gavilan y faisan pero poco de palomas De palomas tienen muy poco. Más bien el uno mucho de gavilán, mientras que el otro bastante de faisán. Y cada uno a lo suyo: que si el uno no contesta pero sí escucha, que si el otro además de ambas cosas a la vez también pregunta dada su condición de togado, pero sin saber por nuestras parte si el recurso al refranero español le habrá sido útil alguna que otra vez.

En muchos de ellos y tras su llaneza se esconde la rotundidad de lo cierto. Sin embargo, el “no juegues con cañitas que te harás cortes”, tantas veces sabido, no debió de hacer mella en el subconsciente del juez estrella Don Baltasar Garzón, quien en estos día sufre la consecuencias de encontrarse ante la horma de su zapato.

El juez Garzón que en lugar de hacer oídos sordos al narcisismo de la fama, optó al estrellato profesional, en su pecado encuentra la penitencia. Sufre en la actualidad de la estela en su camino, de la que trata de huir en vano intento.

Lejos de su silencio, se pone ante el espejo para definirse a si mismo, cuando declara y tiene la desfachatez de acusar de forma implícita a un medio escrito de comunicación de haber “iniciado una campaña contra él por motivos ideológicos o personales, dada a terminar con su carrera judicial”. Y es que nada resulta mejor para juzgar a los demás que el reflejo del cristal azogado, delatando a sus oponentes tal y como se ve ante su propio espejo.

Que se sepa, nadie nos ha informado que Baltasar Garzón moviera un solo dedo para evitar la campaña iniciada contra el Partido Popular por motivos ideológicos o de partido, tendente a frenar su camino a la Moncloa gracias a los servicios del periódico El País en informaciones a golpe de tijera durante muchos meses, dadas a la luz desde unas fuentes surgidas del amparo judicial que el propio juez Baltasar Garzón tenía la santa obligación de custodiar.

¿Hizo algo por evitar su aireado?

Más bien parece que utilizando el fuelle de la fragua, lo suyo fue la acción del venteo. Por lo que la horma a su zapato llama ahora a su puerta, a la que tendrá que dar respuesta por su opción elegida.

Opción la suya, que más parece proclive al logro de la fama que a la propia de un juez dispuesto a impartir justicia lejos del estrellato. Fama unida a sus horas de gavilán por las tierras de Jaén al disfrute de sus monterías.

03 marzo 2010

EL CASTILLO DE LA BARDEM Y SU RECLAMO

el castillo de la bardem

Los castillos de naipes tienen el peligro de que por su pretensión al prodigio, al menor de los soplidos, incluso, al del impacto del vuelo de una mosca se derrumban rápido, aunque sea el caso de que con el recurso al pegamento y a su esnifado, duren cierto tiempo.

Es el caso de aquel invento electoral confeccionado sobre la marcha y con la música alucinógena del “queremos saber la verdad”, como aquel del “no a la guerra” que ahora justifican.

Ha bastado la actual legislatura del paro para dejar en evidencia los primeros cuatro años de Zapatero basados en la mentira, en los que el recurso a los castillos de naipes, hoy por los suelos, más bien resultó como el pan para hoy y el hambre para mañana.

Ello ha dejado en evidencia a quienes al esquilo del “pásalo” y a la fanfarria del “queremos saber”, en la actualidad se amparan tras el muro de su vanidad, que semejando al de Berlín, renuncian en su barrera a su propia libertad victimas de un ideario que manipulan, por el temor a su flagelo.

Si por sus obras les conoceréis, dice la cita bíblica, en sus mentiras se encuentra lo mejor de sí mismos, o mejor dicho, lo peor que en ellos se esconde.

Zapatero y Rubalcaba levantan su vuelo sobre el sucio plumaje de un “faisán” que pese a su vuelo rasante y a vista de pájaro, es ignorado de forma ignominiosa por quienes se empecinaban en buscar la verdad, pero que como bien se demuestra, siempre entre las bambalinas de sus mentiras.

Y cada vez con la mayor de las evidencias, como lo demuestran “los de la ceja”, que, dueños de una denominación de origen furtiva, venden un producto adormecedor a los adictos a la manipulación.

Si a través de una de sus cejas giraron su mirada hacia la activista saharaui Aminato Haidar en su huelga de hambre, en la otra, bajan su párpado (los Bardem, el bufón de la oda a Franco, el Juanes, más otros sectarios afines entre los que destacan las declaraciones de Willy Toledo, un deleznable como persona y que como actor es un presunto) y en su consciente ceguera dejan al descubierto la miserable actitud de toda una panda fiel a la pancarta de baja estopa como garante de jugosas subvenciones que nutran su VISA ORO, a la que no renuncian. Y con su desprecio a los dos meses de huelga de hambre del cubano Orlando Zapata que le ha llevado a la muerte, sellan su afinidad a una ideología totalitaria a la que protegen, al tiempo que les define como personas que, con el culo al aire, merecen el desprecio por lo que de socialmente presumen.

Castillos en el aire, pero con los naipes de la indecencia, la mampostería de lo miserable y el diseño ruin de quienes como muñecos de barro se hunden en su propio lodo y a la vista de todos.

26 febrero 2010

SINDICALISMO ESPAÑOL

sindicalismo español

Le hacía falta que alguien y a nivel popular, vamos, quiero decir a nivel de la calle, que le echara una mano al Presidente Rodríguez Zapatero y le levantara el ánimo. Sobre todo cuando está en sus horas más bajas por merecimientos propios, y cuando son muchos quienes manifiestan su más absoluta desconfianza que su persona merece.

Produce perplejidad ver cómo después de tanta mentira brotada de los labios de Zapatero en aquellas horas que estuvo siempre dispuesto en esconder a la opinión pública la presencia de la crisis, como meses después volver a hablarnos con la misma sonrisa de brotes verdes, mientras la cifra de parados iba subiendo hasta superar la de cuatro millones, produce, sí, mucha perplejidad y mucho asombro, escuchar que la pregunta que más se ha venido repitiendo en la opinión pública es la dirigida a las centrales sindicales que, en su silencio, su apoyo al Gobierno del desgobierno y del paro, está manifiesto.

¿Acaso es necesario que ante cuatro millones y medio de parados hiciera falta un gobierno de derechas para lanzarse a la calle al abrigo de una huelga general y pidiendo a gritos la dimisión de quien lo preside?

Y hablando de confusión, esto es lo que produce ver cómo las centrales que se dicen mayoritarias pero con mínima afiliación, se lanzan a la calle vestidas no de color rojo –su look habitual- sino de rojiblanco, y sin mencionar ni denunciar el paro que sufre la población española, ni cualquier alusión al galopante deterioro de nuestra economía: los dos grandes problemas de los últimos años.

¿Perplejidad? ¿Asombro? ¿Confusión? O quizá sea en función de los sueldos, dicen que de ministro, que gozan quienes lideran las centrales sindicales, y que de paso puedan farolear de su salida a la calle.

19 febrero 2010

ÁNGEL LUNA, CARNE DE OPOSICIÓN

angel luna carne de oposicion

Si hay “personajes” que por su propia decisión y manifiesta ejecutoria son carne de presidio, igualmente existen “políticos” que son carne de oposición permanente, ausente en sus seseras el menor atisbo de inteligencia; y lo que es peor en ellos, el que merced a su servilismo, den la espalda a los ciudadanos a quienes cínicamente dicen defender.

Es el caso de los socialistas valencianos, representados en su síndico autonómico, quienes optando cabalgar sobre la grupa del camaleón, portan en banderola la alforja de las mentiras, al tiempo de un constante y torpe caminar semejante al del cangrejo: siempre hacia atrás, de espalda a sus votantes, cuyo resultado hace y hará que sean cada vez menos quienes les den su voto.

Les faltaron redaños para oponerse a la paralización del Plan Hidrológico Nacional, que lo fue exclusivamente en lo que hacía referencia en sus beneficios sobre el agricultor valenciano.

Igualmente aceptaron y aceptan sumisos el no reconocimiento de nuestra población, lo que implica no disfrutemos de la financiación adecuada tantas veces reclamada por la Generalitat, y a cuyo logro no han contribuido, “estáticos” en la foto, como santo y seña fieles a Ferraz.

Y finalmente, no sólo laboran por la defensa de nuestras instituciones, sino que desde la sombra y con la urdimbre de la calumnia, diseñan falsos argumentos (incluso ante los tribunales) en contra de un Estatuto de Autonomía que otrora exigieron, pero que ahora traicionan al igual que tantas veces hicieron con nuestras señas de identidad, lo que les instaló en la oposición donde ahora perviven.

En definitiva: “carne de oposición”, pero que alimentados de bellota como el mejor alimento aptos ante el limbo y a la espera de cruzar un umbral, que si no dan un giro de 180 grados en su gestión, nunca conseguirán. Aunque se presenten como de “pata negra” con denominación de origen, falsa y con el lacre de la manipulación.

16 febrero 2010

VELES E VENTS

veles i vent

Terminada la 33ª edición de la América Caps con el triunfo de Oracle, todo hace presagiar que el magnífico trofeo de “las cien guineas” navegue a sus orígenes dejando tras su estela una dársena nueva, moderna, junto a una zona rehabilitada al servicio de Valencia entera, producto de la firme apuesta de ofrecer nuestro Puerto de El Grao a tan internacional evento deportivo al igual que marinero. Por lo que habrá que ingeniar el recurso a nuevos actos en torno al “Veles e Vents” para el disfrute de los valencianos.

Pero a quienes no parece que el viento sople a su favor es al PSOE valenciano; sabedores de que si la publicidad se basa en el engaño y en la exageración de los hechos, ha iniciado de tal guisa una más de sus habituales campañas difamatorias merced a un panfleto preñado de mentiras buzoneado por las calles de la ciudad, justo en el tiempo en el que el Tribunal Superior de Justicia ha rechazado la demanda contra el Presidente de la Generalitat, a la par que contra varias empresas valencianas a quienes los socialistas valencianos tratan de desprestigiar, tanto en cuanto y según fallo del Alto Tribunal no existe ningún indicio en su acusación, falsa e injustificada, como tampoco sabe de la imputación en el Tribunal de Justicia madrileño contra aforados valencianos, que de haberlos ya tendrían constancia de ello.

En época de paro, quienes si tienen trabajo intensivo son los seguidores del Salvem, que con nocturnidad y alevosía hacen horas extras dedicándose a la agresión verbal mediante escritos anónimos a los domicilios de los auténticos vecinos del Cabanyal, quienes deseosos de la rehabilitación del barrio, están hartos de tanta infamia.

Como la que durante seis años ha estado lanzando la izquierda sobre Fabra valiéndose de la prensa afín, y que justo en el tiempo y en el mismo sentido ha desestimado el Juez tras campaña difamatoria al logro de su defenestración.

Mientras tanto, pronto tendremos en nuestras aulas clases de chino, dicen que por abril. Quizá, quién sabe, igual lo utiliza el PSOE en beneficio de sus libelos. Palabras, que si se la lleva el viento, la ocasión de activar su eco siempre la tendrán a mano.

11 febrero 2010

EL PERFIL DE RODRÍGUEZ ZAPATERO


Año
2003
José L. Rodríguez
junto Mohamed VI, el Rey
de Marruecos. Lo mejor no hacer
comentario alguno. ¿A quién sorprende?

09 febrero 2010

CARMEN ALBORCH Y EL EXPOLIO

Teatro de sagunto

Interesante, muy interesante la carrera política de Carmen Alborch, que cuando depende de ella el resultado electoral, su único fruto es el del ridículo.

Propio de un mujer empecinada en la práctica de la mentira, usa como estrategia la del engaño a los valencianos, quizá inconsciente al mismo tiempo de que olvidamos de su pasado.

Muy conocedora de las posibilidades que desde el Ministerio de Cultura se pueden ejercer, ha recurrido a la artimaña mediante un recoveco jurídico, falaz y propio del astuto trilero, indiferente al ridículo.

Era el tiempo de la primera mitad de los noventa cuando Carmen Alborch ejercía como Ministra de Cultura como premio a su paso como Directora General de Cultura de la Generalitat y Directora del IVAM, cargos en cuyo recorrido, “suponemos”, tuvo gran dedicación, abnegado esfuerzo y cariñoso trato.

Sin embargo, coincidía bajo sus mandatos la decidida destrucción del Teatro Romano de Sagunto y en “ejecución sumarísima”. No, no debió tener entonces para ella la condición de expolio lo que tramaban contra la antigua reliquia de la ladera saguntina.

Su paso por el Ministerio de Cultura supuso el placet al expolio, cuya única salva que lo justificara era la de su posible recuperación en el supuesto que conviniera. Pero por lo visto, ésta cláusula de protección era uno más de las engaños propios del socialismo que como estamos viendo en el Cabanyal utilizan sin el menor decoro.

¿No fue expolio cuando ahora el Tribunal Supremo ordena la recuperación del coliseo romano y que por lo visto es un imposible? Expolio y mentiras.

Me gustaría saber lo que opinaba entonces Carmen Alborch en su destrucción, aunque me lo imagino. Quizá en la línea de ahora cuando el mismo Tribunal Supremo falla como de no expolio la rehabilitación del Cabanyal e igualmente manipula.

¿Dónde estaban entonces los del Salvem junto a los que a toque de “generala”, sectarios ellos, acuden a cualquier tipo de manifestación sin importarles un pito lo que en ellas se reclama?

04 febrero 2010

EL ESPEJO DEL ALMA

el espejo del alma

Sostiene la gente que la cara es el espejo del alma y lo piensa independientemente de su creencia más o menos religiosa. Para los creyentes, el alma es un soplo divino ajeno a todo tipo de analítica, sin triglicéridos ni índice de azúcar, pero convencidos de que el rostro tiene un trazo terrenal, como más de ir por casa.

De tal manera, que si atendemos sólo en sus facciones y tras una somera reflexión en función de sus rasgos más caricaturescos, podemos intuir algún detalle acerca de las personas que en cualquier lugar concurrido nos llama la atención.

Podemos encontrarnos con una persona de frente amplia, limpia, despejada, que si muestra ojos abiertos, alegres, sobre unos labios sueltos, nos dará la impresión de que nos encontramos ante una persona franca; salvo que si muestra una boca cerrada y prieta, de labios que se muerden, la duda nos llevará a la reserva de su verdadera intención. Sin embargo, si es de frente estrecha, con escalones que se diluyen en las sienes, sostenida por unas cejas pobladas y ojos que parpadean sobre una nariz pequeña y con un rostro ligeramente inclinado hacia abajo, nos dará la certeza de que está inmersa en el enfado, por lo que averiguar sus intenciones podría producirnos un ligero quebranto.

Igual vemos a quien presenta una cara redonda, con orejas cuyos pabellones extendidos captan hasta el más ligero soplido, de cabeza alzada, suave hacia atrás, de frente despejada y con ligera dificultad para saber dónde termina su brillo, dado que en su coquetería eleva sus cabellos desde uno de los lados, untados de gomina, y los lleva hacia el opuesto, logrando de tal manera cubrir su discreción; lo que nos hablará de ciertos complejos más o menos enrevesados.

El hallazgo de una cara alargada, de mentón hacia delante, con nariz chata, como hundida, con ojos pequeños y párpados caídos, ligeramente inclinada, como buscando donde apoyarse y labios mordidos, encuentra su explicación de estar ante una persona circunspecta, aburrida e insustancial.

Pero más excitante nos resultará observar el rostro de un joven embelesado con ojos refulgentes, con reflejos románticos y de cabellos rubios, abundantes, con rizos sobre una frente circunfleja y con una bufanda roja a modo de estola, dirigiendo entre susurros su mirada a una Julieta de ojos semiabiertos, soñadores, de labios carnosos, con amagos de sonrisas, y con coletas de azabache surgidas de un gorro calado del color de la esperanza, unidos ambos por sus manos sobre el mármol donde quedan olvidadas dos tazas de café. ¿Qué podrá entonces de ellos sorprendernos? Nada.

Sí, por supuesto, el encuentro de la de faz aletargada, pequeña y de blancos cabellos, de frente blanca y piel envejecida, arrugada, con sus labios secos de honrosa ancianidad pincelada en su ovalo enjuto, solitaria, al abrigo del calor que desprende una taza de chocolate en cuyo vaho anidan recuerdos que por segundos le hacen sonreír.

Y pese a la riqueza de datos que dan su espejos, todo resulta complicado ante la diversidad de matices que se diluyen entre la atmósfera densa donde coincidimos.

No obstante, todo resultaría mucho más difícil si todos los presentes fueran chinos y todos iguales, por lo que ante la imposibilidad del juego, al menos en mi caso, mi cara quedaría entonces aburrida, llena de hastío y agacharía mi cabeza tocando el pecho para quedar inmerso en un profundo sueño, ciertamente regenerador.

30 enero 2010

¿CORBACHO O GORBACHOV?

corbacho o gorbachov

Sinceramente, creo que resulta muy grato ver cómo se acuerdan de uno. Y más si quien lo hace es Don Celestino Corbacho quien tiene tal atención mediante una carta personal en la que dicho sea de paso no figura tu nombre; lo que pienso sea más por culpa de algún extraño desliz, que por pereza al trabajo bien hecho. Y uno queda aún más satisfecho con el trato de estimado, consideración que siempre se agradece.

Abrir el buzón de tu portal y encontrar dirigido a ti y a tu nombre un sobre ajeno a tu banco habitual, evita el cambio de semblante, tal y como ocurre ante el aviso de un cargo sobre tu saldo al que le deja escuálido, débil y en ocasiones rojizo. Ver en cambio que el remitente es el Gobierno de España y en su nombre el Ministerio de Trabajo e Inmigración, hace presumir en estas fechas que la buena nueva que se anuncia dentro del sobre es la del incremento salarial para el año que comienza, lo que produce un ligero alivio, aunque no suponga gran esperanza.

La carta personal alojada en mi buzón viene firmada por el Sr. Corbacho, el “eficaz por sus logros” Ministro de Trabajo, quien me felicita por el mantenimiento de mi poder adquisitivo. Y dice a continuación que el mismo queda garantizado e igualmente mejorado, pese a que en el último renglón veo perplejo cómo el importe de mi pensión para los próximos doce meses ha quedado disminuido.

Si en el campo de los números (siempre tan sufridos) y en manos audaces se sabe de cualquier interpretación o engaño, cuando están en manos desaprensivas no lo es menos en el campo de las letras.

De ello sabe muy bien el Ministro de Trabajo, quien, por lo visto, dispuesto a inspirar confianza a los que de él dependemos, recurre a la engañifa. Bastaría y sería del todo cierto, que más o menos dijera:

Estimado señor, su pensión ha quedado reducida y lo siento, pero ya sabe Vd. que obligados a subir los impuestos … -seguido hasta el final con el habitual bla, bla, bla, de Rodríguez Zapatero.

Puede que en el Sr. Corbacho con apellido de afinidad perestroiska, y dado el fracaso económico que supuso el intento regenerador de la economía en una república que en tiempos no muy lejanos se tenía como paraíso socialista pero llena de engaños, esté la razón de su ardid.

Por lo visto, el negro sobre blanco y con rúbrica a pie de página aunque sea digitalizada, es en este caso como papel mojado. Nos llega la cartita a quienes rendidos ante tanta mentira, esperamos resignados la subida de la luz, entre otras más que nos vienen; así como la del IVA: el Impuesto sobre el Valor Añadido que por lo visto Celestino Corbacho no ha tenido en cuenta.

24 enero 2010

CARMEN ALBORCH Y SU BARNIZ DE LA INSIDIA

carmen alborch y su barniz de la insidia

Carmen Alborch, en lo político, es una mujer desnortada. Y esto, en su pretensión hacia la Alcaldía se paga enclaustrada en la oposición cuyo mejor resguardo es el de complementar varios cargos; lo que le supone varios sueldos y gastos pagados más otros complementos por su pluriempleada dedicación.

Y en su desnorte recurre en ocasiones al “ninot de la falla”, alto y enjundioso. Pero no para ver qué es lo que necesita la calle, sino para que a ella se la vea en sus callejeos en los días de fiesta; lo que implica un narcisismo latente revuelto en rizos rojizos a cuyo adorno recurre.

Cuando Juan Lerma y Ricardo Pérez Casado ocupaban las poltronas del poder valenciano y ambos dieron luz verde a la prolongación del Paseo de Valencia al Mar, aprobado según el Plan General de Ordenación Urbana de 1988, era la misma Carmen Alborch quien formaba parte de aquel equipo.

Sin embargo, ahora, mientras los primeros callan, la segunda anda de cirio en cirio como la gran defensora del Cabanyal, como si ella no hubiese participado en el avance del viejo proyecto abandonado entonces en la entrañas de un cajón.

Sería bueno sacar a la palestra las palabras de euforia en aquellos momentos, tanto de Lerma como de Pérez Casado o de Carmen Alborch, seguro que gozosas por haber desatascado el proyecto, al que tildarían como progresista y de urgencia, tanto para el Cabanyal como para la ciudad entera.

Pero no es lo mismo predicar que dar trigo, y cuando el Partido Popular en el poder, en lugar de poner aceite a las ruedas para dar vida a tan entrañable barrio, recurren a la arena de la Malvarrosa con el fin de frenar su proceso, y de paso, ante la degradación de un mar revuelto, echar el cebo en sus aguas.

Degradación del barrio que lo ha convertido en un terreno de minas sin posibilidad de restauración, siendo gran parte de los vecinos quienes piden se termine la obra, tal y como manifiestan las urnas siempre gratas al programa ofrecido por el Partido Popular. Pero aceptar el resultado de las urnas es un ejercicio que la izquierda radical no práctica con su ejemplo, como se observa en la actualidad.

El recurso a la mentira lo demuestra el hecho de que a sabiendas de que las casas afectadas y de particular belleza son escasas en medio de una mayoría sin ningún tipo de protección, muestran en sus panfletos las fachadas más emblemáticas, pero conscientes de que no están afectadas por la acción de la piqueta, tal y como se comprueba fácilmente paseando sus calles.

¿Alguien puede creer en la existencia de alguna persona más interesada que la actual Alcaldesa –que lo será por muchos años- en que el Cabanyal luzca habitable y lleno de vida?

No tengo la menor duda de que los argumentos utilizados por la izquierda irían a la cajón del olvido si el resultado de las urnas le hubiera dado la mayoría absoluta en la zona afectada. Recurso al que recurrirían, pero que en su contra desprecian. El dime de qué presumes y te diré de lo que careces tiene su justificación viendo los modos de un grupo sectario bajo cuyo barniz esconde reflejos totalitarios.

La politización del Cabanyal, sectaria e interesada, sólo perjudica al propio barrio y a sus propios vecinos. Vecinos a lo que Carmen Alborch trata de confundir y a la postre valerse de ellos. El barniz de su insidia.

21 enero 2010

DICCIONARIO MARÍTIMO ESPAÑOL

Por lo visto,
allá por el siglo XIX,
cuando corría el año 1864,
ya se olían algo de lo que podía suceder.
Fue cuando llamaron a las cosas por su nombre,
seguramente porque entonces lo tenían ya muy claro.

19 enero 2010

UNA BOTELLA DE BRANDY

Si tras la salida del sol, el amanecer de un nuevo día puede significar el comienzo de cualquier hecho insólito o inesperado, feliz o triste, en su hora final y cuando llega el momento de nuestra entrega al cobijo de la noche, ese instante que asumimos por unas horas a nuestro abandono a excepción de cuando el insomnio nos obliga a la vigilia, el único devenir que nos puede surgir es el que nazca producto de los sueños. Bien nos traslade a un profundo y fugaz descanso con el mejor de su aprovechamiento, o bien nos lleve a una noche tumultuosa cuya sufrida agitación desespere nuestro animo entre el desorden de las sábanas. Y de ambas consecuencias surgirá su resultado, feliz o triste, regenerador o agotador.

Sin embargo y fuera de mi costumbre a la ingesta de alcohol, había visto la extraña presencia de una botella de brandy sobre la mesita de noche, una vez ya tumbado sobre la cama cuando iba a apagar la luz: una especie de destello que me desconcertó.

Estaba de paso en la ciudad y mi única compañía era la soledad de la noche en un pequeño hotel situado en el centro histórico, limpio y silencioso. No hacía ni medía hora que había llegado al hotel, cansado de un viaje en su primera etapa, y con el deseo de acostarme de inmediato. Me desvestí, dejé el reloj sobre la mesita de noche cuando ni siquiera había abierto el portátil, abandonado en un sillón junto a la cama e ignorando cualquier tipo de mensaje profesional como solía hacer todos los días antes de acostarme.

Ignoro la causa que me llevó a ello, pero lo cierto fue que al ver la botella me levanté de inmediato; y tras salir del baño firme y decidido y con un vaso en mi mano, me dispuse a tomar un trago.

Uno sólo… me decía, como sabiendo que aquello no fuera conmigo, pero transpuesto ante la sorpresa de que la botella había aparecido justo en el instante que había mediado entre dejar mi reloj estando sentado en la cama y los inmediatos segundos de tumbarme sobre ella, por lo que me decidí a aceptar el reto de no sabía quién.

No fue un solo trago, ni dos, ni tres; y cuando me di cuenta que ni una gota quedaba en su interior, lancé con rabia la botella contra una marina en la pared, enmarcada arriba de un pequeño mueble-nevera en el que en un televisor encendido un mujer hacía presagios vía tarot, rompiendo la botella en mil pedazos al tiempo que encolerizado por la ausencia de licor, inicié una carrera de improperios sobre quien había tenido la desfachatez de haberme obsequiado con una sola botella de brandy.

Producto del alcohol, me enzarcé en una inusual disputa conmigo mismo, como también contra la del tarot amenazando al televisor con destrozarlo si no se callaba; y hasta con la almohada, que tras abrir su barriga con el filo enrabietado de mis dientes y a modo de onda, dándole una y mil vueltas sobre mi cabeza, la vacié por completo viendo cómo salían plumas de pájaros exóticos, extraños: desconocidos para mí. Una lluvia de plumas, cuya suavidad templó mi ánimo, me dejó en el letargo sobre una mullida alfombra en el suelo, en la que me tumbé rendido, abandonándome a un plácido sueño, profundo e inescrutable.

A las ocho en punto sonó el despertador según mis instrucciones dejadas en recepción, y tras percibir que no había apagado la luz en toda la noche, tras una agradable ducha y con mi portátil en banderola, abandoné el hotel continuando mi viaje.

13 enero 2010

EL “CURITA ALARTE” Y SU HISOPO

El curita alarte y el hisopo

No creo que sea motivo suficiente como para quitarse el sombrero contemplar la sutil estrategia del PSOE valenciano que ya no sabe qué hacer para desbancar del poder al Partido Popular en la Comunidad Valenciana, tanto de la Generalitat como del Ayuntamiento del Cap i Casal.

Que lo perdieron por lo que fue un gran error cometido al despreciar la singularidad valenciana por su rendición al mimetismo catalán, no admite ninguna duda, como lo demuestran las quejas más significadas y en el mismo sentido de políticos valencianos como Manuel del Hierro –socialista- y Antonio Palomares –comunista- ambos fallecidos, o las igualmente aún denunciadas por Fernando Millán, de contrastado ideario republicano que desde su militancia en el PSD se afilió al PSOE con cargos de concejal municipal, así como de otros socialistas que guardan silencio en beneficio de su escaño.

O como la ocasión del frustrado intento del “curita de Alacuás”, Jorge Alarte, que deseando romper con tan torpe actitud no ha tenido los suficientes redaños para renegar de una vez por todas del catalanismo montaraz y deslenguado, dicho sea con toda precisión, enmarañado en el socialismo valenciano.

Pero no ha sido sólo este el error cometido y por ello se ven condenados a la oposición. Entiendo la desazón ante la impotencia que sufren en su obsesión por recuperar el bastón de mando. Desazón siempre motivo de torpezas, y que tras nuevos errores, el camino a su propia destrucción es la vía ancha por cuyo carrusel se deslazan; tal y como hace escasos meses vaticinó el Conseller Rafael Blasco de manifiesto conocimiento político y juicio ponderado.

Víctimas de su incomprensible actitud contra el Plan Hidrológico Nacional cuya derogación tanto perjudica al agricultor valenciano, han tratado de recuperar el terreno perdido con el llamado “caso Gürtel” cuyo efecto boomerang ya sienten sobre su cabeza.

Pero les hablaba de una sutil estrategia y a ello me refiero acto seguido. La izquierda es diestra (sería mejor en este caso citarla como siniestra) en el diseño de su camino. Utiliza el compás y el tiralíneas sobre su mesa de trabajo con pérfida intención, decididos a la confección de su hoja de ruta sobre todo en los momentos de mayor necesidad, al igual que no duda en el recurso a lo más bajuno, al libelo desaforado, a la falacia malintencionada o al embrollo rentista cuando se le presenta la ocasión ante una masa gris y compacta.

Al “curita de Alacuás”, que por lo visto será sólo candidato a la presidencia de la Generalitat, hay que darle relevancia, y de esto se trata. Para tal guisa, desde el taller de ingeniería política ha surgido el ardid de amenazar a la industria hostelera con el cierre de sus terrazas, que en los días de sol lucen llenas de una clientela gozosa ante el mar. Cumplida la amenaza y pocos días después, el “curita de Alacuás” con su hisopo en la mano y el yo os bendigo, acudió a tranquilizar al personal con la solución en sus manos.

Y a poco más de un año electoral, qué mejor que organizar la gran tamborrada a cuyo acto no hay mejor campo de juego que el del Barrio del Cabanyal.

Un proyecto de más de cien años deseado por los valencianos, muchos años adormecido y que fue precisamente el Partido Socialista en la Alcaldía el que abrió su luz verde a la búsqueda del mar. Pero que nada más pasar a la oposición se dedicó a frenar su ejecución hasta convertirlo en un campo de miseria, caído a trozos, para culpar a la Alcaldía Popular de su actual abandono. El “golpe de estado” de la Ministra de Cultura, ignorando repetidas sentencias del Tribunal Constitucional a favor de la prolongación, no tiene otra respuesta más que activar su ejecución, lo que provocará motivo de enfrentamientos entre el legitimo derecho a su avance y un grupo de energúmenos más deseosos de apartar al Partido Popular de la Alcaldía, que el contemplar un Barrio del Cabanyal esplendoroso, vivo, abierto al mar y a salvo de la morralla, que por cierto nada tiene que ver con el mar que lo baña.

En el “río revuelto ganancia de pescadores” encontró su inspiración Blanquerías, en cuyo taller se diseñan las más perversas actitudes con el hisopo de la falsedad. Aunque en esta ocasión el recurso al río lo reemplacen junto al mar.

10 enero 2010

¿De la Guerra Civil? ¡Nunca Maís!

de la guerra civil

¿Que qué le pido yo al año 2010? Aparte de mi petición en carta dirigida a los Reyes Magos que ya conocen, mi respuesta es la que dicha grosso modo, queda arriba citada.

Y en razón a ello, si por los caprichos del azar o porque hayan buscado expresamente este Bloc y se encuentran ante él, sea cualquiera la causa que les induzca a ello, si acuden al buscador de esta ventana, ya con más de cuatro años de vida y teclean las palabras de “guerra civil”, verán que les sobran dedos de la mano para contar las ocasiones en que la he mencionado. Su episodio prefiero olvidarlo, ante la vergüenza que me produce ver hasta dónde es capaz de llegar quien se considera ser humano al cometer las ingentes villanías llevadas a cabo dentro de las ciudades, lejos de las trincheras.

Lugares estos en los que residió lo que de noble había entre quienes convencidos, se enfrentaban al logro de una España que anhelaban mejor.

Y debo mi apuesta firme por ignorarla, a que la inmensa mayoría de mi generación habíamos entendido ya desde las décadas de los sesenta y de los setenta, ratificado después en los años de una ejemplar transición democrática y aceptado a la postre por un enorme sector del pueblo español, que estando todos de acuerdo en la mirada hacia un futuro mejor, y aceptando que en la guerra incivil se dieron escenarios de vileza humana, había pues motivos más que sobrados para que pasaran al olvido las páginas de tanto horror.

Sin embargo y pasados los años, Zapatero que si en lo económico ha sido un desastre y en lo político se ha dedicado a motivar a un nacionalismo paleto cuyo único credo es el de la mentira con el estandarte de la deslealtad, y en lo social ha utilizado técnicas propias del farsante, que a nadie le quepa duda que caerá sobre él y como una losa, la responsabilidad de haber reavivado el odio de rescoldos apagados con rociadas de falsa justicia. Porque no sólo ha ocultado las vergüenzas de los que fueron sus correligionarios, sino que negándolas, se ha cebado al mismo tiempo con los que en aquellos años eran contrarios. En la actualidad, nuestro Presidente, más que nuestro sólo suyo, siente el orgullo de haber contribuido al engaño de una juventud ignorante sobre la verdad de aquellos años, merced a la patente de corso que le otorga el silencio irresponsable de los que muy bien saben y al mismo tiempo callan, lo sucedido a lo largo de toda una década, aquella de los treinta.

A una transición labrada por la mano de políticos honestos, la inmensa mayoría de ellos hijos del franquismo, tanto a la diestra como a la siniestra del arco parlamentario, que con sentido de Estado sabían de España, se unieron los exilados que con la mano extendida aceptaron un proyecto común venciendo las dificultades que surgieron de ambos extremos.

Y ya pasado éste periodo que nos llenó de orgullo, unas frases lapidarias propias de Zapatero, han favorecido los intereses de una secta adicta al emponzoñamiento facilitado al mismo tiempo por la ignorancia latente en el pueblo español. Pueblo español hábilmente dirigido hacia la televisión basura, planificando en la juventud la cultura del polvo fácil e irresponsable, el pase de curso con suspensos y el botellón desbocado. Y para ello se está utilizando a lo mediático y a su servicio: una cohorte de tertulianos ávidos de intereses cortesanos ante cualquier ocasión que se les presente, y que bajo sus caretos de falso progresismo, esconden el sectarismo más radical.

Sectarismo radical también el de una parte de la clase política más interesada en retrotraernos a tiempos que debieran estar olvidados -porque así lo desea la inmensa mayoría del pueblo español- y que vive del cuento gracias a su escasa y en ocasiones nula representatividad, pero hábil en el manejo del vocerío y de la insidia, (también muchas veces de la violencia) pero que finalmente tendrá el desprecio de las urnas y el abandono de sus escaños.

No tengo ninguna duda de que la inmensa mayoría del pueblo español nada quiere saber de aquellos años que jamás debieron existir, ni como tampoco que se repitan, por lo que sería deseable que ese cubil de nefastos personajes desapareciera para siempre.

Y nunca he querido ni quiero hablar de la guerra civil, pero hago ahora la excepción en aras de que en el año ya iniciado se cierren, ya de una vez por todas, las páginas de ese libro pese a la dificultad existente debido a la mezquindad de unos cuantos mangantes que desean siga abierto.

06 enero 2010

¿COMITÉ DE SABIOS?


¡Cuánta vacuidad!, ¡Qué bufonada! ¡Qué desvergonzada actitud!, ¡Qué prepotencia!

¿Comité de sabios? Así lo acepta Rodríguez Zapatero, pero veamos quienes son sus integrantes, al tiempo que observamos que el Miró colgado en la pared es lo único que de bueno tiene una foto en la que en Zapatero y en su imagen se encuentra la mejor representación de sí mismo.

Felipe González, un licenciado en Derecho del que no sabemos ni cómo ni cuánto como tal ejerció. Sí sabemos que se dedicó a la política, que renegó poco después del marxismo de cuyas razones años después entendimos, que se embarcó en la corrupción, especialmente con Rumasa, y que finalmente abandonó la política activa en aras de su enriquecimiento personal, con múltiples plus valías tanto en Venezuela como en Marruecos sin despreciar las de otros lugares.

De Pedro Solbes sabemos que es un economista de medio pelo y que una vez relevado de su cargo ministerial, cuando vio el fruto de su gestión, abandonó el barco renunciando a los galones de la responsabilidad: los que obligan hasta el último momento a dar la cara.

Un ex Presidente de la Comisión Europea llamado Jacques Delors del que por lo pronto sabemos de su condición de ex.

Una decidida vegetariana, Elena Salgado, que por razón de sexo que no de genero, primero fue Ministro de Sanidad y actualmente de Economía, sin que sepamos de sus méritos tanto en cuanto los tenemos albergados en el baúl de la duda.

Y finalmente Joaquín Almunia, que invitado a su asistencia, no ha acudido a la cita, bien por culpa de una gastroenteritis navideña, o bien por su vergüenza profesional.

Sólo pensar que un Presidente de Gobierno es capaz en vísperas de Reyes de tal aderezo fantasmal, nos hace clamar al cielo (olviden en ello cualquier retórica clerical) de tanta simpleza.

Y miren que lo dice el proverbio: A quién buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Pero Rodríguez Zapatero nunca entendió el refrán.

Y así le va a él: igual que a nosotros.